Archivo mensual: noviembre 2012

Sobre quién vota a UPyD

“El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones” (Winston Churchill)

https://i0.wp.com/spd.fotolog.com/photo/45/1/22/pancho_muralla/1233967403225_f.jpgEsta mañana, buceando entre los diferentes tweet a contestar, me he vuelto a dar cuenta de lo mucho que las personas fijan sus ideas sobre UPyD en base a los titulares de los medios de comunicación (con el consiguiente peligro de achacarnos propuestas perversamente malintencionadas), y de lo poco que los ciudadanos tratan de informarse apelando a las fuentes originales.

Aunque es algo entendible de cara a obtener información, simplemente por el principio de economía de tiempo, no deja de ser peligroso tomar ese referente especialmente para entrar en diálogos posteriores en los que reprochar a un partido sus propuestas, pretendiendo saber más que los miembros o los programas del propio partido.

Por eso, voy a rescatar un viejo escrito mío que creo que es de máxima actualidad. Se publicó en el diario La Nueva España a 5 días de las elecciones asturianas, el 20 de marzo, y era respuesta a una carta al director titulada ¿Quién va a votar a UPyD? en la que con bastante desconocimiento o mala intención se nos achacaban cosas que no son ciertas a escasos diez días de las elecciones.

Mi respuesta, titulada “Sobre quién vota a UPyD” era la siguiente:

Más de un millón de ciudadanos libres que no admiten etiquetas. Es la respuesta más resumida que puedo dar a doña María Mar Sánchez, que en su artículo «¿Quién va a votar a UPyD?» publicado por su diario el jueves día 15, difunde públicamente lo que sin duda es un profundo desconocimiento de este partido y sus propuestas políticas.

Lo cierto es que sus aseveraciones comienzan errando ya desde el inicio cuando afirma que UPyD nace por la asunción de los postulados nacionalistas por parte del PP y del PSOE. Si hubiera leído su manifiesto fundacional, hubiera podido leer en la primera línea: «Partimos de un supuesto revolucionario: que los ciudadanos no nacen siendo ya de izquierdas o derechas (…) consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, lo cual equivale a decir que sus orígenes residen en la convicción de que se pueden buscar soluciones a los problemas reales de los ciudadanos a través de propuestas que trascienden viejos dogmas y clichés creados precisamente para limitar la reflexión crítica y política».

Igualmente equivocada se presenta su siguiente afirmación en la que, no sin cierta ambigüedad, parece referirse a un pacto de carácter político con el partido Foro. Cabe recordar que este acuerdo no es un pacto político, sino un acuerdo organizativo a través del cual UPyD obtenía grupo parlamentario (tras ser penalizado ya previamente por una injusta ley Electoral) mientras el partido Foro ganaba visibilidad en el debate de investidura, pues el diputado de Foro pasó al Grupo Mixto tras producirse la comunicación de los grupos parlamentarios. Fallida es, pues, su intención de achacar un acuerdo político entre Foro y UPyD, lo que ya fue obvio desde el momento en que Foro votó a favor de la investidura de Mariano Rajoy como presidente, mientras que UPyD votaba en contra a través de sus cinco diputados.

Continúa su escrito la autora infiriendo, en base a un fantasioso muestreo personal, una afiliación masiva previa de los actuales afiliados de UPyD. En primer lugar me gustaría reivindicar la legitimidad de tal hecho, pues ante la convicción de que un partido ha dejado de representar los principios que uno defiende, pocas conductas me parecen más éticas y adecuadas que el paso a otra organización que sí lo hace. En segundo y aunque desconociendo las cifras exactas, sí puedo decir que gran número de afiliados de UPyD jamás ha participado activamente en política y que buena parte de ellos procede no de partidos políticos sino de movimientos ciudadanos y asociativos.

A partir de aquí, desglosa doña María Mar las supuestas políticas de UPyD con un porcentaje de desacierto tal que, con todo mi respeto, me mueve a suponer que no ha leído ninguno de los programas electorales que UPyD ha publicado en su página web en cada una de las elecciones. Cita el apoyo de UPyD al «copago» sanitario, cuando UPyD está en contra del mismo; manifiesta la supresión de los servicios públicos, cuando una de las señas de UPyD es la defensa de los mismos a través de lo que ha venido en llamar la «austeridad selectiva» o, lo que es lo mismo, el ahorro en lo superfluo para destinarlo a lo importante, textualmente: «la garantía de una sanidad y educación públicas de calidad»; comenta la ausencia de posición de UPyD respecto a políticas lingüísticas en Asturias, cuando UPyD ha manifestado y figura en sus programas que no está a favor de la oficialidad, pero sí del respeto y consideración de la lengua asturiana como patrimonio cultural de todos los asturianos… y varios puntos más.

Y finalmente indica: nos sigue gustando su música (…). Otra cosa son los hechos. Hasta en esto discrepo con la autora ya que, desde mi punto de vista, el éxito de UPyD no está en su música, sino en la coherencia con la que a través de sus acciones ha desarrollado su discurso previo.

Por todo ello, la invito a que cualquier aspecto que quiera conocer sobre UPyD lo consulte directamente en las fuentes originales (disponibles en la red), en lugar de elucubrar o inferir aspectos que no se corresponden con los postulados y datos de este partido. O en todo caso a plantearle sus dudas a sus miembros, que, estoy convencido, no tendrán ningún problema en contestarle, incluso en este período en que, seguro que por una inocente casualidad, estamos a pocos días de las elecciones autonómicas.

Salud y libertad…

P.D: Ya puestos a hablar de UPyD os dejo uno de los videos que más me gustan, en el que el diputado Toni Canto, canta :O) unas cuantas verdades…

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Un problema de mentalidad empresarial

Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él” (John Kennedy)

Dada la gran aceptación y las peticiones para que continúe con el tema de la reforma del pensamiento y la manipulación mental a las que como ciudadanos somos expuestos de forma continuada, prometo seguir con el tema próximamente, donde incluiré las tácticas y estrategias utilizadas en publicidad y en política con este fin.

Pero hoy, en vista de las circunstancias y de un post que he leído recientemente, me vais y me voy a permitir reflexionar un poco sobre un par de problemas de las empresas españolas.

Hace unos días me enviaban enlace al siguiente blog, donde a través de un post sobre el mito de Procusto y su alegoría del mundo laboral, se puede apreciar de forma magistral uno de los múltiples problemas de la empresa española: la inseguridad de algunos mandos intermedios.

En primer lugar, esta inseguridad se puede observar en el perfil de contratación dado que algunos de estos mandos se sienten más cómodos contratando a personas dóciles y menos capaces, pensando que de esta forma serán ellos quienes puedan sobresalir ante la dirección empresarial. El perfil de líder mediocre rodeado de personas absolutamente incapaces entre las que lógicamente destaca cualquier sujeto de la medianía, lo recordamos bien todos los españoles que aún sufrimos y sufriremos los efectos de tan brillante estrategia.

Otra opción es la del mando que se rodea de personas absolutamente brillantes pero a las que como superior corta cualquier tipo de iniciativa e impide destacar en su trabajo, pensando que, precisamente por su incapacidad unida a la competencia de sus subordinados, se prescindirá de sus servicios siendo sustituido por uno de estos. Esta modalidad es especialmente descorazonadora por lo que supone de negar el avance a un grupo con un asombroso potencial que nunca desplegará mientras permanezca en esa situación. En realidad, las empresas que funcionan de esta manera tienen al enemigo en casa, un enemigo con un serio problema de autoestima como líder.

Recuerdo cómo hace poco un compañero que siempre me decía que no creía mucho en la Psicología, y menos en la del trabajo, reconoció al menos sus dudas cuando comprobó por la propia experiencia de su vida laboral, la capacidad desmotivadora y el daño productivo que había generado un cuadro de nivel medio en su empresa.

En todo caso, aunque el problema de los mandos es evidente, tampoco es el único ni el más grave. Desgraciadamente, España, hay que asumirlo, es un país absolutamente conservador en muchos aspectos, no digamos ya en los referentes a mentalidad (cuando digo conservador me refiero a resistente a los cambios y las innovaciones, no tanto a la vertiente ideológica o política), y ello conlleva algunos problemas que se llevan arrastrando desde otras épocas cuyas características no operan ya en la sociedad del conocimiento actual.

En las propias empresas se sigue promoviendo un presencialismo improductivo e injustificado, que ha generado una especie de histeria ante el fenómeno de salir del trabajo cuando se ha cumplido el horario y se han finalizado los objetivos del día. No digamos nada si además alguien tiene la mala suerte de tener como superior a un workaholic que por no saber disfrutar de su vida personal, pretende que nadie a su alrededor tenga el “privilegio” de hacerlo. De hecho, llegué a conocer personalmente el caso de un sujeto de este calibre que abroncó a una trabajadora cuyo padre había fallecido en un accidente de tráfico una semana antes, reprochándole “el haber puesto su vida personal por delante de la laboral”.

Por supuesto, esto va unido a una vieja especie de cultura de la mortificación ante el trabajo, según la cual parece que uno no puede ser un trabajador de primera si no es capaz de quejarse de los múltiples obstáculos que le ponen en la empresa para el correcto desarrollo de su labor, y no digamos ya para conciliar la vida laboral, personal y familiar. Quizás si esa barrera mental y cultural diera paso a una forma de pensar más empírica y fundamentada en datos (y no digo idealista), alguno caería de espaldas analizando el fenómeno del slowdown y los beneficios que supone de cara al rendimiento.

De hecho, es curioso que todas las propuestas nacionales vayan en la línea de más horas, menos salario, menos calidad laboral y más obstáculos, cuando los datos indican que las consecuencias de esta vía solo llevan a más estrés, más errores, menor satisfacción laboral y por tanto, menos productividad.

Todo ello, desde mi perspectiva, tiene su base en que por estos lares, y por esa incapacidad de superar la rigidez mental, se sigue pensando tomando como referente el viejo sistema de organización fordista americano, cuando el toyotismo (que tampoco es perfecto, tiene sus problemas como vemos en el documento del enlace) lo ha desbancado hace muchísimos años (más de 40), hasta el punto que las grandes empresas e industrias americanas lo copiaron porque se dieron cuenta que no tenían nada que hacer en términos comparativos de productividad.

Ahora bien, independientemente de que se pueda aplicar este sistema tal cual o que al menos se consideren algunos de sus aspectos más útiles por eficaces, dile tú a las empresas nacionales que para incrementar la productividad tienen que: achatar las pirámides jerárquicas; favorecer la creación de equipos multidisciplinares pues el todo es más que la suma de las partes; renovar los sistemas de organización porque se puede hacer lo mismo y más variado, a menor coste; favorecer la calidad de vida laboral, la satisfacción del trabajador y la flexibilidad porque potencian el rendimiento en lugar de minimizarlo y mejoran la identificación del trabajador con su empresa al compartir proyecto vital y objetivo laboral…

Creo que se están escuchando las carcajadas de algunos empresarios españoles en las fábricas de Japón y Corea donde se puso en marcha el toyotismo, y donde seguramente no se ríen tanto, pero desde luego producen y facturan más…

Salud y libertad.

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Sobre el nuevo acoso escolar

“Antes de negar con la cabeza, asegúrate de que la tienes” (Truman Capote)

Desgraciadamente en la última semana ha vuelto a ponerse de moda el tema del bullying o acoso escolar debido al suicidio de una chica de 16 años en un Instituto de Ciudad Real.

Por supuesto, ahora que la noticia ha trascendido el grado de privacidad y secretismo habitual y que ha saltado a los medios de comunicación, todo el mundo se indigna y se rasga las vestiduras exigiendo remedio a estas situaciones, inconcebibles en el tiempo actual… para algunos.

Lo cierto es que desde el ámbito educativo es un fenómeno que se lleva produciendo casi toda la vida, aunque ha evolucionado y se ha agravado con los matices propios de la sociedad actual, envuelta no solo en una crisis económica y política, sino muy por encima de estos condicionantes, también social y de valores.

En épocas pasadas ya existía el fenómeno de ridiculizar al diferente, pero con la peculiaridad de que, al menos en los tiempos pre-LOGSE, la cosa no pasaba de una cierta discriminación de carácter grupal. Dicho de otro modo, al acosado se le marginaba y tenía que enfrentarse a la soledad pero no a un clima de violencia tan acusado como el presente. El acoso sexual que hoy se da como variable en algunos casos de acoso por supuesto ni se planteaba como estrategia de bullying.

Eso sí, ante estas conductas hay que señalar que si uno se pasaba de la raya (y el umbral donde estaba la línea era muy inferior al actual), recibía un buen castigo o un guantazo del profesor, otro de sus padres con objeto de educarlo y enderezarlo cuando descubrían que su hijo era un cobarde y un poco lerdo, y si la cosa iba más allá, a lo mejor del propio grupo de compañeros que le aclaraban donde estaba el límite entre la travesura y la delincuencia.

Pero los tiempos cambian, y hoy los padres no solo no castigan al descerebrado de su hijo (el cachete ya ni lo mencionamos, no sea que acaben en Alcalá Meco), sino que le sobreprotegen hasta el punto de culpabilizar a la víctima, permitiéndose el lujo incluso de insultar o amenazar a sus padres o al centro cuando exponen la situación, todo ello con el efecto secundario de ir convirtiendo a su hijo en un completo cretino en el mejor de los casos, o en un delincuente en el peor.

De hecho, uno de los grandes problemas actuales en los estilos parentales de educación y socialización familiar consiste precisamente en el impedimento de que el chaval adquiera la denominada resiliencia, o dicho claramente, tolerancia a la frustración. Esto es, en decirle que no, que los padres entendemos su perspectiva pero que ni se le ocurra ejecutar una determinada conducta, y que existen unas normas y unos límites que hay que cumplir o en caso contrario habrá consecuencias.

Y muchas veces como es natural el chiquillo se pasará las normas por el forro, siendo ahí donde los padres tendrán que aplicar el “hasta aquí”, pues de lo contrario el niño creerá que puede hacer lo que le dé la gana, que el mundo está ahí para satisfacer sus caprichos y no aprenderá que los errores tienen como decíamos antes, consecuencias lógicas.

Porque al final, una de las formas más eficaces de aprender es por ensayo y error, como podemos ver en este ejemplo, que no por ser bastante cruel y exagerado, deja de ser real como la vida misma. De hecho le ocurrió al hijo de una compañera.

Su hijo de tres años estaba en el centro de educación infantil uno de los primeros días y estaba gateando a cuatro patas aunque obviamente ya sabía andar más que de sobra, y su madre ya en casa le había repetido mil veces que dejara de gatear y que hiciera el favor de caminar. De pronto otro chiquillo que estaba por allí y sin venir a cuento le arreó una patada como si fuera un balón de fútbol, así que el pobre niño se puso a llorar y se lo fue a decir a la profe, no sin antes levantarse y arrearle un buen puñetazo al energúmeno que le había pegado la patada, que también se puso a llorar y fue corriendo a decírselo a la maestra.

¿Cuál es la moraleja educativa de esta historia desde la perspectiva de los protagonistas? Que el niño A aprendió que no debe ir a cuatro patas por la clase, y que el niño B aprendió que no debe soltar un soplamocos a otro por deporte, porque a lo mejor le viene premio de vuelta con extras incluidos.

Pero volviendo a esta novedosa forma de entender la educación, que va más allá incluso del estilo permisivo o laissez affaire, lo que hay que asumir es que negar al menor la posibilidad de equivocarse asumiendo las consecuencias de sus errores es el modo más eficaz de fabricar delincuentes, aspecto que ha sido ampliamente estudiado en el caso de China, donde la política del hijo único ha desembocado en una educación consistente en dar a los hijos todos los caprichos sin exigir nada a cambio, con el consiguiente efecto de crear el denominado “síndrome del niño emperador” o del “pequeño tirano”

Os dejo un vídeo de un excelente educador que ejerce de juez, el juez Calatayud, donde creo que se expone de forma muy clara la errónea deriva de la educación actual, empeñada en no superar los complejos históricos de este país y, en concreto, el complejo que tiene con la autoridad, que identifica de forma equivocada y sistemática con autoritarismo (y así nos va).

Esto, aplicado al mundo escolar, quizás sea la gota final para que algunos se planteen y asuman de una vez que el bullying también ha evolucionado con el tiempo, y que por las características que ha tomado, ya no se puede considerar un “juego de niños”, cosa que todo el mundo recuerda después de una noticia como la de este fin de semana, pero que se vuelve a olvidar dos días después, especialmente por los centros escolares.

El acoso escolar es un problema multidimensional que va mucho más allá del centro escolar, eso no lo discute nadie. Incluye variables personales, psicológicas, escolares, sociales… y por tanto su tratamiento debe abarcar todas las variables de forma coordinada, implicando a los alumnos, las familias, el centro y los servicios sociales. No obstante, hay un comportamiento frecuente (y quiero dejar muy claro que eso no quiere decir que sea generalizado pues hay centros educativos que están haciendo las cosas muy bien en este terreno) que es al que quiero referirme en este post y que suele agravar considerablemente los hechos. Se trata del ocultamiento y minimización del hecho por parte de algunos centros.

Casualmente, el día 8 de Noviembre, un día antes del triste episodio de la chica de Ciudad Real, el diario El Mundo publicaba esta noticia que nos narra el caso de un chaval de Córdoba que estudia en un colegio de salesianos.

Parece ser que el hecho de llegar a casa orinándose porque le daba miedo ir a los servicios, de ser agredido hasta el punto de caer al suelo y hacerse sangre, de haber pasado de buen estudiante a ser objeto de fracaso escolar, de escribir dos notas de suicidio, o de ser objeto de insultos en el recreo y de vejaciones a la entrada y salida del colegio, como escupitajos, empujones o collejas… no es suficiente motivo para que el colegio tome cartas en el asunto considerando todo ello “hechos puntuales” o “juegos de niños”.

Como doy por hecho que los responsables del colegio tienen vista, o al menos oídos una vez que los padres se ponen en contacto con él, lo que nos permite ver este caso es el problema que supone para un colegio admitir que se dan en su centro casos de bullying.

Debido pues a negativas consecuencias publicitarias, al desconocimiento sobre qué hacer o simplemente a las complicaciones y costes que puede originar el poner en marcha una estrategia global contra el acoso en un centro, suele ser mucho más fácil tirar por el camino del medio y deshacerse del problema, primero ocultándolo, o si la cosa se desmadra, recomendando el cambio de centro de ¡la víctima!, lo que supone una nueva culpabilización de esta (enviamos el mensaje de que el problema está en ella), y un nuevo triunfo de los acosadores, que ya se encargarán de difundir su hazaña al nuevo centro donde se escolarice, lo que propiciará que se reinicie el ciclo de acoso.

De hecho, el IES de Ciudad Real donde se produjo el caso de la chica que se suicidó había “ofrecido a la alumna la posibilidad de cambiar de clase y de compañeros para intentar mejorar su estancia en el centro”.

El problema es que un centro no tiene que mejorar la estancia de los alumnos porque no es un hotel ni un spa, sino que tiene que garantizar, en primer lugar porque está obligado por ley, la seguridad de los alumnos, sumando a esto el velar porque las condiciones sean las más adecuadas para llevar a acabo las tareas de enseñanza y educación.

Hace unos meses, una familia me pidió ayuda para saber cómo actuar ante un caso bastante evidente de acoso escolar, después de contactar con el centro y que este no hiciera absolutamente nada por solucionar el problema. Mi recomendación para ella dadas las características concretas del caso y que puede ser adoptada como pauta de actuación general en algunos otros fue la siguiente, que recomiendo a quien, a nivel personal, sea consciente de un caso de acoso con desatención por parte del centro escolar.

1.- En primer lugar, hablar con los responsables del centro escolar, haciéndoles constar de una forma seria que se es consciente de que se está ante un caso de acoso escolar y que si no se toman las medidas oportunas, se dará parte del comportamiento del centro a la inspección educativa, reservándose además el derecho de acudir a la justicia ordinaria y a la prensa para dar a conocer la situación (esto último suele ser bastante amenazante para la reputación de un centro escolar y por ello también bastante efectivo de cara a obligarles a que tomen medidas concretas y dejen de minimizar el problema).

2.- Si el centro se niega a tomar medidas ante el caso de acoso escolar, acudir a la inspección educativa y poner la situación en su conocimiento.

3.- Cada vez que el/la chico/a vuelva a casa con cualquier tipo de daño o agresión física, llevarlo al médico exigiendo a este que haga el correspondiente certificado médico escrito. Están obligados a hacerlo si se les solicita. Eso servirá de prueba si se tiene que acudir a la justicia ordinaria. También puede ser interesante que le hagan un análisis psicológico para comprobar el grado de ansiedad que está sufriendo, lo que puede ser importante de cara a tener pruebas en caso de que se necesiten.

4.- El centro sanitario está obligado además en casos de este tipo de agresión a dar parte a los servicios sociales, pero conviene recordarlo.

5.- Si las agresiones persisten y el centro educativo no hace nada, o entre que se hace cargo la inspección educativa, denunciar a la justicia ordinaria al centro, ya que es el máximo responsable de salvaguardar la integridad física del menor mientras está a su cuidado.

Vuelvo a repetir que la mayoría de los centros hacen una labor adecuada y en algunos casos, excepcional, en este ámbito. Pero dada la gravedad de la situación creo que estos apuntes pueden ser de utilidad para quien esté sufriendo esta situación y se vea desamparado ante la irresponsable actitud de algún, afortunadamente aislado, centro educativo.

Salud y libertad.

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Kirk Cameron y el nacionalismo catalán (5ª parte y final)

“No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión” (Petrarca)

Tras analizar en el anterior post las diversas formas de adoctrinamiento desde la más tierna infancia con el agravante de aprovechar la propia estructura del sistema educativo, no dejaríamos completo este apartado si no incluyéramos un ejemplo visual del tema. En él podemos apreciar una muestra de la más absoluta miseria moral de alguien a quien jamás se debería haber permitido dedicarse a la enseñanza por su perfil fanático y manipulador (¡momento patrocinado por Telepizza!).

Pero yendo más allá del ámbito educativo y de las estrategias que ya hemos comentado, todavía podemos ver algún aspecto que nos permite completar el análisis sobre estos procedimientos de reforma del pensamiento de masas. Así que para finalizar mostraremos ejemplos de una manipulación emocional directa y del inevitable mesianismo, que no puede obviarse en ningún procedimiento de control que se precie.

Como hemos visto, muchas de las estrategias de reforma del pensamiento se basan en saltarse los principios del análisis racional para apelar directamente a la emoción. Podría lograrse el mismo objetivo de otras formas, partiendo de los cambios establecidos por la teoría de la disonancia cognitiva, pero el hecho de comenzar por el aspecto emocional tiene una razón. De los tres elementos: conductas, cogniciones y emociones, es el más fácil de manipular.

A nivel individual y si tenemos posibilidad puede ser mucho más fácil, por ejemplo, partir del control de la conducta. ¿Cómo? Imaginemos que le damos un trabajo bien remunerado a un individuo. Muchos de los políticos que han pasado al ámbito independentista, o de un partido a otro, lo han hecho por este procedimiento. Se les da un trabajo bien remunerado de designación política, en el que saben perfectamente qué tienen que hacer y qué no, para conservarlo. Así, tienen que comportarse en su cargo de una determinada forma y defender unos determinados postulados, de tal modo que sus emociones y pensamientos se adaptan a la forma de comportarse. Y cuidado con moverse de ese espacio, porque de ello depende seguir en el cargo ganándose el jornal y el suplemento para el “elite package”. Así, aunque de forma inicial realmente su motivación es externa, como es conseguir un cargo reputado socialmente y una buena suma de dinero, con el tiempo y para mantener el sentido de coherencia, acabarán asumiendo los postulados que inicialmente defendieron de forma artificial.

Pero seguiremos con las técnicas de reforma colectivas. La manipulación emocional directa se consigue induciendo emociones a las masas a través de las múltiples estrategias que hemos visto: control de la información, creación de un enemigo, polarización de posturas…

Los grupos de dinámica sectaria de vertiente religiosa siempre han partido de crear lazos emocionales afectivos con personas que en un determinado momento son vulnerables por su situación personal. ¿Recordáis cómo Kirk fundó un campamento para niños enfermos o sus vídeos en que se acercaba a la gente de forma artificialmente amistosa con un objetivo de salvación? De esta forma, la persona vulnerable va siendo acogida por el nuevo grupo y apartada posteriormente de su ambiente habitual. Una vez que ha sido totalmente integrada, y utilizando el miedo (al infierno, al mundo, a la soledad…), estará en disposición de aceptar cualquier visión del grupo para evitar ser rechazada, lo que rompería su nueva red social y los lazos afectivos que le unen a ella.

Pero los nacionalismos, aunque utilizan el miedo con el mismo desparpajo que cualquier grupo sectario, siempre han tenido predilección por la manipulación de una emoción más intensa, que si bien es más útil para controlar al personal inicialmente, es mucho más difícil de controlar en un segundo momento. Nos referimos al odio.

La inducción de odio para manipular a las masas ha sido una estrategia utilizada desde siempre por los nacionalismos, ya que la propia existencia de cualquier grupo (y por tanto de los nacionalismos) se basa en dos elementos: la diferenciación con otro y la superioridad en la comparación con este. Esto es así porque la primera fase en la formación y desarrollo de un grupo es la identificación grupal (Worchel, 1992). Para que se dé tal identificación, un grupo tiene que justificar su existencia haciéndose diferente de otros grupos, pero además tiene que demostrar que es mejor en algunos aspectos con el fin de resultar atractivo para los potenciales miembros. De hecho, otra de las características de esta fase inicial es la enorme presión en busca de la unidad, lo que se logra buscando la conformidad de los integrantes con las bases establecidas que conforman la identidad grupal. Lógicamente, esto conlleva conflictos con el resto de grupos de los que trata de diferenciarse y a los que tiene que despreciar para fundamentar su superioridad en la comparación.

Qué mejor para los nacionalistas que inducir la diferenciación con otro grupo (el español), al que además de despreciar, pueden considerar como un enemigo que pretende destruirles. ¡Todo en uno!

El odio en sí es una de las emociones más intensas que existen y de hecho no puede analizarse sin tener en cuenta la otra emoción relacionada intrínsecamente con ella, el miedo. Porque así como el odio produce una intensa activación y lleva a actuar, el miedo, en un periodo inicial, mueve a todo lo contrario, la parálisis, lo que bien llevado puede lograr el interesante objetivo de  eliminar la disidencia.

El odio y el miedo son pues dos emociones muy relacionadas, ya que aquellos movidos por el odio generarán acciones para inducir el miedo en el otro con el fin de evitar cualquier tipo de oposición. Pero con ello no solo se consigue eliminar disidencia, sino avisar a navegantes despistados, con lo cual muchos ciudadanos tomarán partido por las ideas de los agresores, simplemente por no convertirse en objetivo de los mismos (es de resaltar que este mismo procedimiento opera en el caso del bullying escolar que analizaremos en una entrada posterior).

Además, el miedo no solo puede emplearse como estrategia de control, sino que tiene una amplia utilidad para ganar la simpatía de terceros u observadores cuando se usa como estrategia de victimización. De hecho es muy común, también en las cercanías, ver cómo grupos violentos o terroristas tienen la desfachatez de considerarse las víctimas de fuerzas opresoras superiores que generalmente solo existen en su imaginación, aspecto que parece justificar suficientemente en sus conciencias que se asesine a niños de dos años.

Pero más allá de estos casos extremos, veamos algunos ejemplos, primero de cómo conjugan el odio y el miedo los nacionalistas:

“Apedrean la sede de UPyD en Barcelona” Fuente

“Un candidato de Solidaritat pide un tiro en la nuca para Albert Rivera” Fuente

“Unos encapuchados tiran piedras contra la sede del PSC en Ciutat Vella y pintan una estelada” Fuente

“Un programa de TV3 simula atentar contra el Rey, Millet y el columnista Sostres” Fuente

“Un activista independentista presenta 5.000 denuncias en cinco años contra comercios por utilizar el español” Fuente

Y un ejemplo muy actual del miedo como estrategia de victimización:

“Cuando a uno le pasan los cazas por encima de la cabeza se genera incertidumbre” (Raül Romeva)[Genial Carlos Herrera haciendo explícito el ridículo de su argumentación aunque el amigo Raúl, ya fuertemente reformado, ni siquiera llega a ser consciente de la memez que está diciendo] Fuente

Finalmente, la última de las estrategias de reforma del pensamiento que comentaremos será la creación de un sentido de trascendencia para el grupo y para el individuo a través de él.

El individuo es alguien temporal y limitado, consciente de su propia finitud. Por eso, una estrategia perfecta es convencerle de que forma parte de algo que él ha ayudado a construir y que quedará una vez se vaya, como un legado de su paso por el mundo que se torna en verdaderamente importante para la propia Humanidad. Es la razón que hace a algunos sujetos capaces de morir por una idea, asumiendo que la propia inmortalidad está en el recuerdo de su consecución. Así es como aparecen esas llamadas a hacer Historia, a la construcción de un ente nacional, de conseguir lo que los ancestros no pudieron… en definitiva a trascender.

Es en este punto donde aparece la figura del líder, ya que todo grupo queda en mayor o menos medida definido por él. El líder según algunas teorías (no todas) suele ser aquel que mejor encarna las características del grupo (su prototipo) y en los casos de los grupos de dinámica sectaria, suele ser elevado a la categoría de Mesías, el hombre elegido por Dios, la Fortuna o el Destino, para llevar al grupo a conseguir su meta final.

Por supuesto, hay que explotar la imagen de que ello conllevará en muchas ocasiones un sacrificio personal, incluso el de la propia existencia que pone en juego generosamente en pro de la consecución del objetivo grupal. Ante ese sacrificio tan enorme, los adeptos lógicamente solo pueden dar muestras de reconocimiento y ser solícitos ante las demandas del líder, pues cualquier atisbo de crítica sería una muestra de ser un completo desagradecido, cuando no un traidor a la causa.

Es por esto, que a poco espabilado que salga uno, lo primero que hará será dar muestras de lo mucho que se juega él o su grupo, y de lo poco que le importa su propio perjuicio con tal de llevar a cabo el objetivo para el que ha sido señalado por los dioses.

“Mas pide la mayoría absoluta: Irán a por mí para desestabilizar el proceso” [Mas se cubre las espaldas por su viaje a Rusia y de paso nos cuenta la persecución que sufre a costa de sacrificarse por el objetivo final] Fuente

“Mas: No nos pararán tribunales ni constituciones” [Aquí Mas ejerciendo de demócrata jugándose el tipo frente a todo para conseguir el objetivo grupal] Fuente

“Mas pide concentrar el voto soberanista en CiU y deja a ERC un papel de acompañamiento” [Aquí tenemos a Mas pidiendo el voto no para su propio beneficio y el de su partido, sino por conseguir la meta para la que está predestinado] Fuente

Así que después de haber visto en varios post algunas de las estrategias de reforma del pensamiento más comunes, solo queda plantearse cómo se ha llegado a esta situación y qué perspectivas de futuro nos esperan.

La primera pregunta es curiosa, porque en este caso no podemos achacar culpabilidad a los propios nacionalistas, sino a quienes debían oponerse a semejantes dislates, que no solo no lo han hecho, sino que han favorecido la estrategia de los primeros apoyando sus intenciones y lo que demuestra mayor estupidez, entregándoles recursos para llevarlas a efecto.

Las perspectivas que nos esperan son complicadas. Así como manipular, especialmente a través del odio, es extremadamente fácil, controlar o reconducir comportamientos derivados de este es extremadamente difícil, por lo que no sería irreal pensar en una escalada de violencia en un futuro inmediato con importantes derivaciones sociales que habrá que agradecer personalmente al señor Mas. Incluso aunque se controlase la vertiente comportamental, reconducir la zombificación planificada a la que se ha sometido a miles de personas será un proceso que llevará muchos años, y ello suponiendo que se hagan las cosas bien, cosa harto improbable.

Como último apunte, si me gustaría dejar constancia de una perspectiva personal. Siempre se ha dicho que el ser humano es un animal racional. Lo cierto es que es, antes que nada, un animal emocional, y la prueba más evidente de esto es que cualquier idiota puede manipular a los demás aprovechándose de las emociones, por ejemplo para sacar unos cuartos. Para muestra, pulse el botón (y tras leer la noticia no dejes de ver el vídeo hasta el final… si eres capaz).

Salud y Libertad.

[P.D.] Ante algunas preguntas que me habéis hecho sobre la relación de las técnicas de reforma del pensamiento con el lavado de cerebro, comentar que, aunque hay quien las identifica y socialmente se habla de las dos indistintamente, psicológicamente son cosas diferentes.

El lavado de cerebro se produce como una consecuencia adaptativa de una situación en la que la integridad física de la persona corre peligro y por tanto, se ve obligada a cambiar de forma de pensar y adecuarse a las exigencias de su agresor. Su utilidad parte de que compartir la perspectiva del agresor genera una forma de acercamiento que pueda llegar a una identificación entre ambos que evite el daño de este. El síndrome de Estocolmo es el ejemplo más evidente.

En las técnicas de reforma del pensamiento, más sutiles, no se da esta situación. Son técnicas en las que no existe una coacción aparente y que el propio sujeto entiende como adoptadas por el libre albedrío de sus decisiones.

Para entender mejor esta diferencia podéis consultar el siguiente enlace que muestra un caso real de lavado de cerebro.

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Kirk Cameron y el nacionalismo catalán (4ª parte)

Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control” (Diderot)

Comentábamos en el post anterior la estrategia de control del acceso a la información de los ciudadanos y su forma de operativizarla, lo que sin duda constituye una de las armas más eficaces que desde siempre han utilizado los grupos cuando aplican técnicas de reforma del pensamiento. No obstante, aunque controlar la información de los adultos es eficaz, siempre cabe la posibilidad de que en un momento determinado el propio inconsciente despierte del letargo para recordar que las cosas pueden ser vistas desde otra perspectiva, ya que los conocimientos previos al proceso de manipulación siguen estando latentes.

Por eso existe una estrategia mejor aún, la estrategia más eficaz (y repugnante) de todas, que anula de facto la posibilidad de que se contemple una perspectiva diferente a la que se quiere inculcar. Se trata de la estrategia de inducir un pensamiento único desde la infancia a través de la educación.

En el caso de Kirk no deja de ser curioso que a la par que fundaba su Iglesia, la otra cosa que se apresurase a crear fuera un campamento para niños enfermos. Como es un tema delicado, no voy a afirmar con rotundidad que lo planificara deliberadamente como una estrategia de control. A lo mejor es verdad que le invadió la bondad en base a sus creencias y lo hizo con la mejor intención del mundo. No obstante, conociendo las técnicas de reforma del pensamiento y el funcionamiento de los grupos de dinámica sectaria no deja de ser una casualidad, ya que muchos de estos grupos se interesan por actividades para jóvenes y especialmente por aquellos en situaciones emocionalmente vulnerables.

Y es que adoctrinar a los más pequeños, aquellos que aún no han sido “contaminados” por ideas ajenas a las que se pretenden inculcar, siempre ha sido especialmente efectivo, primero por su facilidad, dado que se trabaja con mentes acríticas, y segundo por la simplicidad y efectividad con este colectivo de otra de las grandes estrategias, el condicionamiento operante.

Para no aburrir y resumiendo, el condicionamiento operante aplicado a este ámbito consiste en reforzar positivamente la conducta que queremos inculcar, y reforzar negativamente la conducta que queremos rechazar. Con niños son especialmente efectivos los reforzadores sociales, de forma que manipularlos es tan simple como sonreírles, darles señales de aprobación, mostrarles afecto, motivarles o prestarles atención mientras realizan las conductas o comentan los pensamientos que nos interesa potenciar; o bien, mostrar desaprobación, tristeza, signos de decepción o retirarles la atención, cuando queremos que reduzcan su conducta o cambien su forma de pensar, operativizada a través de sus manifestaciones verbales.

A esto hay que añadir que desde estructuras educativas en que se trabaja con menores es mucho más fácil inculcar auténticas barbaridades o realidades ficticias, pues estos no serán conocedores en muchos casos de la realidad que se trata, ni mucho menos  de los procesos de manipulación. Si a un niño le dices desde que nace que la capital de España es Málaga, la capital de España será Málaga.

Esta especial facilidad de manipulación de los menores no es impedimento para que a los adultos se les puedan inculcar aberraciones semejantes desde el punto de vista lógico, pero el mecanismo será otro, concretamente aprovecharse de la disonancia cognitiva que ya hemos comentado, una vez se hayan conseguido manipular las emociones y las conductas. Es entonces cuando gracias a la disonancia estaremos en disposición de acomodar su pensamiento a lo que nos dé la gana, teniendo en cuenta que cualquier información que atente contra los otros dos elementos anteriores será minimizada o rechazada.

Cuando Kirk justificaba la antinaturalidad del matrimonio homosexual con un argumento tan logrado como que Adán y Eva habían establecido el concepto de matrimonio, decíamos que veríamos más adelante cómo el nacionalismo podía llegar a invadir la mente de algunos hasta el punto de aceptar hechos peregrinos sin el más mínimo procedimiento de crítica, pero hay un ejemplo mucho más divertido. En este vídeo verás como Kirk  y su coleguita de la Iglesia, Ray Confort, muestran en un minuto y diez segundos, la “auténtica pesadilla de los ateos”. La demostración de que Dios creó el mundo por las señales que nos transmite… ¡un PLÁTANO!

Este tipo de argumentaciones ilógicas son muy típicas cuando los procedimientos de reforma del pensamiento ya están muy avanzados y el adepto ha sido preparado para aceptar cualquier tipo de idea o pensamiento que queramos que acepte. De ahí que pueda resultar tan difícil para algunos entender como una persona aparentemente normal, ha llegado a creerse los disparates de algunos grupos de dinámica sectaria. La respuesta como hemos visto, es que no han operado a través de la razón y la lógica, sino de la emoción y la conducta.  Lo único que hace el pensamiento (destruido el procedimiento de razonamiento lógico) es ajustarse a la forma de sentir y comportarse que le han inducido previamente.

En el caso del nacionalismo, una buena senda de la manipulación se ha recorrido a través de los libros de texto, donde en los casos más leves podemos ver ejemplos de datos que casan muy mal con la realidad.

“Los juegos olímpicos de 1992 fueron el punto álgido de la reconstrucción nacional de Cataluña”  (Ni una palabra de la Expo de Sevilla)

“Cataluña está formada por Barcelona, Tarragona, Lleida, Girona, la Cataluña norte, la franja del poniente, el País Valenciano y las Islas Baleares”. El capítulo la formación de España”se catalaniza por los orígenes de la modernidad. España aparece sólo vinculada a una foto de un hombre con uniforme falangista y brazo en alto”

“El capítulo Democracia y Autonomía: el nuevo orden mundial se ilustra con una foto llena de banderas independentistas.

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“Cómo reinventar el Reino de Aragón en corona catalanoaragonesa en una misma página”

“José de Calasanz, el santo catalán que nació en Huesca”

 “En Cataluña, una de las editoriales con mayor presencia en los pupitres escolares es La Galera, perteneciente al grupo Enciclopèdia Catalana. Su libro de Historia de 4º de ESO dedica una página completa al estudio de los grafiti, con ejercicios extraescolares incluidos. También se explaya en el género de la entrevista con cuatro fotografías de una llorosa Lady Di ante las cámaras de televisión. Pero a la Constitución española sólo se le dedican dos escasas referencias. Entre las 28 actividades que se le proponen a los alumnos en ese capítulo se incluye descifrar las siglas SEAT, buscar información sobre las marcas catalanas Derbi, Bultaco y Montesa y sobre el movimiento de la Nova Cançó. De la Constitución, ni palabra”

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“En Barcelona, un joven puede rebuscar en su libro el Siglo de Oro y no hallarlo. O interesarse por los Juegos Olímpicos del 92, el mayor acontecimiento internacional y deportivo celebrado en su ciudad, y solo encontrar que fueron el punto álgido en la reconstrucción nacional [de Cataluña]. De la lluvia de medallas y del oro que España logró en fútbol en el Camp Nou, ni una palabra. Pero sí un extenso ejercicio para la asignatura de Lengua catalana con la simulación, por parte del alumno, de la retransmisión radiofónica de la final de la Copa del Mundo entre Brasil y Cataluña.

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“Un manual de 5º de Primaria detalla que: «Por razones políticas, comerciales o económicas y culturales, Cataluña ha establecido lazos muy fuertes con los pueblos vecinos de la Europa mediterránea y, sobre todo, con los pueblos del Estado español». («Conocimiento del Medio Social y Cultural», de la editorial Santillana»)”

“Al tratar los ríos de Cataluña, se recomienda a los alumnos que coloreen de azul los ríos que desembocan en el Ebro. Se refiere a ellos como la red pirenáica del Segre-Cinca, sin especificar que el río Ebro no pertenece a la red hidrográfica catalana. El texto («El medio físico en Cataluña», Cuaderno 1, de A. Vilarasa) confunde al alumno y le indica que el Ebro es un río de «recorrido pequeño», pese a ser el más caudaloso”

“El derecho de autodeterminación es una constante en muchos manuales educativos; en algunos se destaca que «el acatamiento del marco constitucional vigente no significa la renuncia del pueblo catalán a la autodeterminación», que se plantea como un derecho. (Escànner 6. Los límites de la libertad. Ciencias Sociales. Segundo ciclo de ESO)”

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No obstante, también podemos ver ejercicios de manipulación mucho más serios, donde ya sin ningún tipo de limitación el adoctrinamiento es brutal y apela a una auténtica Historia-Ficción, que es ya asumida y difundida por algunos ciudadanos, y lo que es peor, historiadores de corte nacionalista.

Un buen ejemplo de ello, lo podemos ver en Catalonia Tours. Esta web turística impulsada por la Consejería de Empleo y Empresa de la Generalitat, que ofrece entre otros servicios tours escolares, nos invita a conocer “la milenaria nación catalana desde una auténtica visión de la realidad, de las raíces y de la historia, para mostrar todo aquello que no se explica”.

Entre sus principales “enseñanzas” están las respuestas a preguntas como:

1.- ¿Queréis saber por qué se esconde al mundo que los catalanes hicimos el descubrimiento de América? Fuente

2.- ¿Queréis conocer los orígenes helénicos del pueblo catalán, lo que fundamenta sus raíces democráticas frente a la tradición impositiva e inquisitorial del derecho romano de los españoles? Fuente

3.- ¿Queréis visitar donde España colgó durante doce años la cabeza del General Moragues (nuestro Braveheart), en la batalla de 1714 cuando Barcelona cayó en manos de los españoles y la nación catalana perdió su Estado de más de 700 años? Fuente

Sin duda un buen ejemplo comparable al plátano de Kirk que podríamos denominar en lugar de la pesadilla de los ateos, la pesadilla de los españoles. O quizás, siendo más realistas, la pesadilla de la educación en Cataluña, que no debemos olvidarlo, está a la cabeza en cuanto a datos de fracaso y abandono escolar. Fuente

¿Es realmente casualidad o tal vez existe una relación directa entre la destrucción de la educación catalana (fundamennalmente la pública) y los procedimientos de manipulación social que se llevan sistemáticamente desarrollando en esta comunidad desde hace años? Y a esto habría que sumar que este particular no afecta a los hijos/as de la casta política ni de la burguesía catalana, que envía a sus retoños a colegios internacionales trilingües (español, inglés y alemán) mientras deja que sea la propia ciudadanía adoctrinada quien se autoexcluya de las oportunidades de una educación de calidad, exigiendo más y más limitaciones para sus propio futuro.

 [Continuación…]

 Salud y libertad

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