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Líbreme dios de los renovadores y los re(de)generadores

“¿Necesidad? Palabra cómoda con que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición” (E. de Geibel)

A pesar de recordar a menudo la frase de Panchito: “Haga como yo, no se meta en política”, y de una experiencia negativa si la analizamos en la repugnancia de lo visto y vivido, tengo que reconocer que no me arrepiento de mi ejercicio político durante 7 largos años, casi 8. Lo que he aprendido sobre el ser humano y las bofetadas de realidad recibidas compensan con creces lo anterior.

Al igual que, como dije hace tiempo, se aprende más Psicología estando un año en la barra de un bar que en cuatro años de carrera, cuando se está en una organización política ocurre algo semejante. No es dulce ni agradable, pero nadie dijo que tuviera que serlo, a fin de cuentas la mayor parte del aprendizaje se produce por ensayo y error, y si se me apura, a golpes.

Y uno de los aprendizajes que tiene que adquirir el ser humano, si recordamos aquello de que el Hombre es un animal social, es a reconocer a sus semejantes. Es más, una de las hipótesis más aceptadas sobre la evolución de la inteligencia en los seres humanos es la que dice que el cerebro evolucionó para resolver problemas sociales cada vez más complejos (hipótesis de la inteligencia social). Afinando un poco, incluso hay una sub-teoría que habla de la inteligencia maquiavélica, según la cual, la inteligencia evolucionó para resolver los problemas sociales a través de la manipulación a los miembros del grupo para la obtención de beneficios individuales.

En la política partidista esto está a la orden del día. Sin obviar que existen personas que efectivamente se dedican a la política de forma altruista y por un deseo real de ayuda, a nadie debería sorprender que opine que la mayoría lo hace en busca de su propio beneficio. Y es curioso porque, en no pocas ocasiones, este beneficio se busca no originalmente, sino desde un momento que supone el punto de inflexión. Así, gente que inicialmente tenía un deseo real de mejora social, se deja llevar por la podredumbre del sistema y acaba buscando su propio rédito personal, convirtiéndose en una nueva rata de la cloaca política. Más sucia, más peluda y más feroz que el resto porque tendrá que combatir con las que ya están establecidas en su nicho.

En Asturias scarasolemos decir: “si quieres conocer a alguien dale un puestín”, pero por lo que yo he comprobado hay una estrategia mucho más eficaz para encontrar tal sabiduría: poner a otro en la situación que le posibilite alcanzarlo de forma inminente. Frente a la consecución de un puesto, la mera opción de conseguirlo, de tenerlo al alcance de la mano, extrae toda la inmundicia que uno lleva dentro, dejando ver la esencia humana de la que ya hemos hablado en este blog en toda su gloria.

Una esencia humana y un comportamiento despreciable que, cosa curiosa, en el caso de la política siempre suele conllevar aparejada la adopción de un discurso moral y regenerador, lo que añade a la vileza de dicha conducta, la hipocresía del disfraz. En definitiva, un mecanismo de defensa (formación reactiva) para que la persona implicada pueda enmascarar su miseria y equilibrar su autoestima (aunque sea de forma ficticia), consiguiendo así no tener que vomitar cada vez que se vea obligada a mirarse en el espejo.

Así, comprobar la existencia de este mecanismo es tan sencillo como poco practicado. Basta con cotejar la palabrería de cualquier discurso con los hechos que permitan confirmarlo o refutarlo. Lo que toda la vida de dios se ha venido en llamar coherencia. Sin embargo, podemos ver que plantear un discurso bonito todavía sigue siendo una estrategia sumamente eficaz para manipular buen número de incautos. ¿Por qué? Por tres razones fundamentales.

La primera porque en muchas ocasiones esos incautos, que en este caso no son tan incautos, tienen también intereses personales en el asunto por lo que no tienen ningún motivo para desentrañar la farsa. Y ya comenté lo fácil que es en política comprar a la gente, a veces incluso con una simple palmadita en la espalda. Los hay que se venden por poquito.

La segunda porque el interés existente les impele emocional (e inconscientemente) a rechazar toda información disonante con aquello que les va a producir un beneficio por un mero fenómeno de disonancia cognitiva.

Y la tercera, porque la idiotez abunda y acceder a la información por muy disponible que esté supone un esfuerzo, resultando mucho más fácil dejarse llevar por los eslóganes de esos mismos miserables o seguir pensando que se vive en el mundo de la piruleta, esquina de la gominola, lo que es irreal pero permite a uno vivir en un estado de felicidad (falsa y estúpida, pero felicidad al fin y al cabo).

Así que en este punto ya podemos hacernos una idea de por qué un discurso de regeneración tan inconsistente como el de Ciudadanos ha tenido cierto predicamento en la sociedad, a pesar de que si contrastamos la palabrería con los hechos no soportaría ni el primer asalto, produciéndose KO técnico por hilaridad.

Pero de los regeneradores, o más adecuadamente degeneradores, de Ciudadanos ya hemos hablado bastante en este blog. Así que veremos otro caso cuya inconsistencia cae en la más absoluta vulgaridad: los renovadores de UPyD.

No obstante, previamente y ante las sandeces de sujetos como el que sigue, lo primero que tengo que decir es que yo ya no pertenezco a UPyD ni a partido político alguno, y aunque como se suele decir: “nunca digas de esa agua no beberé y ese cura no es mi padre”, tampoco tengo intención de volver a serlo, al menos a día de hoy. Esto lo sabría este personaje si hubiera leído mi blog donde figura mi carta de baja, precisamente dedicada a uno de los tránsfugas que tan buenas migas hace con la líder del grupillo que defiende.

zote

Una vil calumnia. Yo jamás pedí unión, juro que pedí que se les expulsara con cajas destempladas

Como sin duda la mayoría ya sabrá, el próximo 11 de Julio será el Congreso Extraordinario de UPyD donde se elegirá por voto de todos los afiliados y simpatizantes al nuevo Consejo de Dirección. Entre las posibles alternativas están la candidatura Unidos, Alianza Magenta, REMA (otro grupúsculo salido de la colita del impresentable Calvet) y los “Renovadores”.

El discurso de los Renovadores de UPyD es absolutamente hilarante porque, que yo recuerde, pocas veces se ha pillado a nadie de forma tan absolutamente descarada con una estrategia oculta a desarrollar. Y sin embargo, milagro producido por el interés del que hablábamos previamente, del mecanismo de formación reactiva y/o de la simple idiotez, cada cual bien ponderado, tiene un buen número de voceros, al menos en twitter.

Como las mentiras y zafiedades de este grupo y su líder, la inefable Irene Lozano, darían para una tesis completa me voy a limitar a exponer dos inconsistencias y la estrategia que pretenden seguir, a ver si en este ejercicio de política ficción mantengo la racha que llevo como vidente anticipando estrategias políticas.

En primer lugar el grupo renovadores lleva como bandera luchar contra el continuismo que dicen representa la candidatura Unidos.

omegaman

El detalle de marcar su propio tweet como favorito no tiene desperdicio

Un aspecto ciertamente curioso si consideramos que la candidatura Unidos tiene dos antiguos miembros del Consejo de Dirección (Herzog y Gorka Maneiro) y Renovadores tiene a cinco (Irene Lozano, Luis de Velasco, Luciana Miguel, David Andina y Rodrigo Tena) a lo que habría que sumar el apoyo actual de David Ortega.

Por cierto, que es graciosísima la estrategia pueril y basiquísima elaborada al respecto de este último apoyo. Un sujeto que se valoró incluir como cabeza de lista y hombre de paja en la lista de Irene si lo de los mail se salía de madre, pero que al no ser necesario, se desestimó. Eso sí, se decidió que a tres días de las elecciones saliera a la escena pública mostrando su apoyo en plan: vi la luz Caroline. ¿Lo hubiera mostrado también si hubiera salido como concejal electo?

Vi la luz Lozanine

Vi la luz Lozanine

El segundo punto serían las groseras manipulaciones de Irene Lozano cuando todo el mundo sabía que lo suyo iba de ocupar sillón vendiéndole las migajas de UPyD a Ciudadanos. A pesar de ello se empecinaba en poner la boquita pequeña negando que tuviera pacto con Ciudadanos y haciendo requiebros lingüísticos para no descubrir lo que todos sabemos, que tiene un pacto ya establecido. No obstante, con el tiempo no le quedó más remedio que capitular y pasó por la siguiente secuencia, de negar la fusión a reconocer sus deseos de pacto.

Irene Lozano, niega una fusión con Ciudadanos pero habla de un nuevo tiempo de pactos (26/05/2015)

Lozano aboga por el pacto con Ciudadanos “como pide el tiempo nuevo” (24/06/2015)

De todas formas, no hay mucho más que hablar cuando a alguien le han delatado los mail de sus propios compañeros. Un caso en el que hay poca inteligencia ya de mano, ¿a quién se le ocurre urdir una estrategia de conspiración desde una cuenta institucional? Más que nada porque aumenta la probabilidad de que te pillen con el carrito del helado, para qué narices estarán las cuentas personales.

Pero si te pillan como te han pillado, lo mínimo es bajar la cabeza, callar y largarse. Lo de ir de víctima es ya el colmo de la desfachatez, sobre todo con una excusa tan paupérrima como que las cosas en el informe están sacadas de contexto ¿Me puede explicar alguien cómo coño se sacan de contexto dos documentos literales anexados? XD

Aunque claro, si consideramos el whatsapp que anda por ahí pululando en que un periodista de El Mundo dice todo lo que dice sobre cómo actuó la tal Irene con sus compañeros de diario para llevárselo crudo, poco se puede añadir.

Así que, aunque como decía no me va nada en ello, sí tengo que reconocer que no me gustaría que ganara esta chusmilla. Prefiero cabezotas con principios a personajillos que se venden a la mínima oportunidad y me tocaría bastante las narices tener que perder mi tiempo machacando públicamente al único partido que hasta ahora, acertada o equivocadamente, ha actuado, desde mi criterio, con coherencia respecto a sí mismo.

No digamos ya si tengo que valorar la estrategia que plantean, que no es otra que la de recoger a la también nauseabunda Plataforma Encuentro, del tránsfuga Prendes y palmeros, para vender lo que queda de la estructura de UPyD a Ciudadanos en caso de ganar dichas elecciones. O mejor aún, en caso de derrota unirse a la mencionada Plataforma para configurar un nuevo partido con el que desembarcar en Ciudadanos, donde Albert I les espera ansioso.

En ambos casos para que Lozano, el tránsfuga y alguno más puedan recibir su butacón como premio por los servicios prestados y los palmeros puedan seguir practicando su interés, su disonancia o su estupidez.

Salud y libertad…

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Yo avisé sobre Prendes, mi carta de baja de UPyD (30/12/2014)

“¿Necesidad? Palabra cómoda con que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición” (E. de Geibel)

traicionPor fin se ha destapado todo el asunto y nos hemos enterado de que una de las siete asesoras de Prendes era representante legal de Ciudadanos, lo que nos lleva a las preguntas subsiguientes: ¿cuánto tiempo llevan tratando de destruir UPyD desde dentro? y ¿quién paga?

Personalmente he vivido varias veces lo duro que es ver de antemano lo que otros no ven (reconozco que en esta ocasión alguno lo vio antes que yo), y mucho más gritar en el desierto lo que otros no quieren escuchar. Pero también es cierto que el hecho de que el tiempo te dé la razón es absolutamente orgásmico.

Así que simplemente voy a incluir aquí debajo mi carta de baja en UPyD que presenté el día 30 de Diciembre de 2014. Si bien no acerté sobre el objetivo final (yo pensé que su objetivo era tomar UPyD), con la posibilidad de que quizás este haya variado por los últimos acontecimientos, el análisis se ha demostrado absolutamente certero. [Actualización 20/06/: los últimos acontecimientos demuestran que también acerté en eso: resulta que la estrategia era que parte pasaran a Ciudadanos para tomar poder, y parte se mantuvieran en UPyD para tomarla en el Congreso del 11-J, tras lo cual si ganaban los suyos la Plataforma Encuentro volvería a UPyD, y si no, formarían un nuevo partido, todo ello desvelado en el ya famoso informe de los mail]

Me quedo con la satisfacción de haber sido uno de los dos afiliados que votaron en su contra en las primarias (@covita666 también lo caló), haber intentado desenmascarar a un sujeto de este pelaje y, modestia aparte, haber demostrado ser un psicólogo cojonudo XD

Gracias a todos los que me han apoyado hasta hoy y a todos aquellos que me han puesto a caldo, solamente deciros: Yo os lo advertí.

CARTA DE BAJA DE UPyD

Yo, don XXXXXXXXXX, DNI: XX.XXX.XXX/X, afiliado XXXX y Responsable de XXXXXXXX en los Consejos Locales de UPyD-XXXXXX durante los últimos 7 años

MANIFIESTA

  • Que desde hace tiempo viene observando que el Consejo Territorial de UPyD-Asturias, dirigido por Armando Fernández Bartolomé, en coordinación con el diputado electo por Asturias Ignacio Prendes Prendes, y utilizando al Responsable de Organización territorial del partido, Pedro Herrero Mestre, como enlace entre ambos órganos y con la afiliación, han diseñado una estrategia cuyo fin último es satisfacer sus propios intereses personales operando en contra del proyecto y las directrices nacionales de UPyD.
  • Que dicha estrategia consiste a los ojos del exponente en promover a nivel nacional un proyecto organizativo e ideológico diferente al legitimado por los órganos reglamentariamente constituidos en el seno del partido, denominado Modelo Asturias.
  • Que la finalidad del denominado Modelo Asturias tiene por objetivo exclusivamente promocionar y potenciar la figura de Ignacio Prendes Prendes como líder de una alternativa futura al Consejo de Dirección actual, postura legítima si no fuera por la deslealtad manifestada en el momento actual que opera contra el proyecto original y contra los órganos legalmente constituidos.
  • Que dicho Modelo Asturias, independientemente de la realidad ficticia publicitada por los mencionados a modo de propaganda política, ha dinamitado la unidad de acción y buen clima que existía entre la afiliación de UPyD-Asturias, generada por la excelente labor y coordinación de los Consejos Territoriales previos.
  • Que la existencia de tal modelo puede observarse en las declaraciones realizadas en las últimas fechas, donde se menciona en varias ocasiones el supuesto Modelo Asturias y donde se posicionan públicamente sobre temas tales como la unión con Ciudadanos o sus discrepancias con el Consejo de Dirección, aspectos que tienen por objetivo únicamente la intención de atraerse de cara al futuro, de forma desleal y fuera de cualquier proceso electivo del partido, a buena parte de la afiliación crítica con la actual labor del Consejo de Dirección. Todo ello, actuando a espaldas del Consejo de Dirección actual y yendo contra los intereses generales del partido y del proyecto original.
  • Que las consecuencias del intento de implantación de este modelo al margen del proyecto original han sido especialmente negativas para la organización del partido en Asturias, donde por primera vez se ha bajado de los 200 afiliados.
  • Que además, se da la circunstancia que la masa crítica de afiliados con esta forma de proceder está constituida en gran medida por afiliados que llevan afiliados a UPyD desde la fundación del partido en la región y que han mostrado sobradamente su lealtad y su labor desinteresada hacia el proyecto original, amparándose el Consejo Territorial en afiliados que han aparecido casualmente con la cercanía del próximo proceso electoral.
  • Que una muestra vergonzante de esta situación se ha vivido al finalizar la última Asamblea, finalizada de forma abrupta, cuando el señor diputado se dirigió de forma absolutamente beligerante hacia una de las afiliadas, precisamente una de las más leales al proyecto original y que más ha trabajado para permitir al diputado ostentar su cargo actual, lo que da buena muestra de su escasa altura y de su más absoluta ingratitud.
  • Que además del número de afiliados a la baja, se han producido dimisiones en la estructura organizativa, siendo Armando Fernández Bartolomé el coordinador territorial que más dimisiones lleva en su haber. Amén de otras dimisiones anunciadas públicamente pero que extrañamente y tras nuevas reuniones no se han llevado a efecto.
  • Que existe una curiosa interrelación entre el Consejo Territorial y el grupo parlamentario, pues es paradójico que siendo el Consejo Territorial el órgano encargado de controlar la acción política del grupo parlamentario, esté constituido por dos personas que trabajan en este último, a las que hay que sumar la continua presencia de invitados no miembros del CT, pero sí personas a sueldo del grupo parlamentario, presentes en gran número de sus reuniones como puede observarse en las fotografías colgadas en redes sociales.
  • Que el exponente ha sido informado de ciertas estrategias dudosas y opacas (de las que no puede garantizar su veracidad, lo que deja a futuros procesos de investigación si se considera pertinente, pero con el absoluto convencimiento personal de su existencia), que el Responsable de Organización, don Pedro Herrero Mestre, ha dirigido en varios procesos electorales.
  • Que entre tales estrategias figurarían: creación de listas en el proceso electoral para la elección de delegados para el II Congreso Nacional, con llamadas induciendo al voto a los miembros de tales listas; inducción de candidaturas y llamadas solicitando el voto como miembro del CT para los candidatos de su preferencia, garantía de participación en procesos electorales en lugares donde no hay aún decisión tomada por la Organización Nacional, acuerdo de preguntas por parte de afiliados en asambleas electivas con información a uno de los candidatos…
  • Que la labor del Consejo Local de UPyD-Oviedo ha sido permanentemente dinamitada por la actuación del Consejo Territorial de UPyD-Asturias, razón por la cual el presente ha presentado su dimisión como Responsable de Comunicación y como miembro del Consejo Local esta misma mañana.

 Ante todo lo cual

 SOLICITA CAUSAR BAJA COMO AFILIADO DE UPyD-ASTURIAS, PASANDO A LA CONDICIÓN DE SIMPATIZANTE.

 Y deseando especialmente hacer constar

 SU LEALTAD ABSOLUTA AL PROYECTO DE UPyD y AL PARTIDO, PERO NO A ALGUNAS DE LAS PERSONAS QUE LO DIRIGEN EN ASTURIAS.

 

                                                                                                                             Oviedo, 30/12/2014

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Los 10 pecados de UPyD, su peligro y su salida

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor” (Confucio)

suricatoA pesar de haber peleado durante 7 años como responsable de comunicación de UPyD-Oviedo y haberme desgañitado hasta lo indecible intentando predicar en el desierto para reconducir determinados aspectos, tengo que decir que nunca imaginé que se llegaría hasta el nivel de ridículo de lo vivido en la rueda de prensa protagonizada ayer por Rosa Díez.

Afortunadamente, mi umbral de paciencia ya lo habían sobrepasado con creces en diciembre los inefables miembros de la dirección de UPyD-Asturias, por lo que ayer pude visualizar el bochorno como mero simpatizante de lo que un día fue un proyecto esperanzador hoy en ruinas.

Y es que lo de que el diputado asturiano Ignacio Prendes pretenda sacar tajada postulándose como la salida a la situación, resaltando su desacuerdo con la dirección y constituyéndose ahora en la alternativa que quería pactar con Ciudadanos, tras cargarse UPyD en Asturias, es de espectáculo circense. Quizás me anime más adelante a publicar la carta de dos folios con la que me di de baja de UPyD en Diciembre, y en que se detalla la deslealtad y estrategia que este sujeto y sus esbirros están cumpliendo paso a paso.

Pero al margen de ello, con la siempre interesante perspectiva que da el mirar las cosas desde fuera, y tras haber pasado un tiempo necesario para una mínima desintoxicación emocional, creo poder apuntar con bastante acierto cuáles son los diez principales errores que han llevado a UPyD a la situación actual.

1.- Ingratitud.

El principal defecto de UPyD es que ha sido un partido ingrato hasta lo indecible. Rara vez ha agradecido a las personas leales su desinteresado trabajo más allá de por los canales puramente formales y protocolarios.

Personas con las que yo viví y trabajé de cerca que han dejado de lado su tiempo libre, su tiempo familiar y su dinero (en muchas ocasiones no precisamente sobrante) por unos ideales y por un proyecto que creían podía cambiar las cosas, merecían desde luego mucho más reconocimiento que el absoluto desdén con que algunos les han tratado, como si existiera la extraña presuposición de que ese era su trabajo y su obligación.

Eso sin hablar ya de las menciones y descalificativos proferidos contra quienes osaban abandonar el proyecto, independientemente de lo mucho que hubieran luchado por él, al más puro estilo sectario.

2.- Arrogancia/despotismo.

La ingratitud con determinados afiliados ha venido como consecuencia de otro de los males que han asolado a UPyD desde sus principios, y que no es otro que la arrogancia, considerando su mensaje como una verdad absoluta que por encima del bien y del mal hay que predicar a los fieles.

Este aspecto viene además muy unido a una circunstancia particular de muchos de los dirigentes y cargos de dirección de UPyD, su procedencia universitaria. En no pocas ocasiones la altanería en el ámbito universitario va unida a no entender que este es como una isla escasamente comunicada con el mundo real, como si las puertas de la institución educativa separaran dos universos ajenos. Porque, precisamente por no estar en las aulas, no se puede tratar a los votantes como el profesor trata a sus alumnos, desde una posición de superioridad donde a veces los modales son auténticamente despóticos.

Si alguien quiere profundizar en este aspecto aquí tiene mi entrada sobre la UNED.

3.- Falta de autocrítica.

¿Cuál es la consecuencia lógica de los puntos anteriores? La más absoluta falta de autocrítica. El problema siempre eran los medios de comunicación, los votantes, el no entender lo que se quiere plantear… Pero nunca, nunca, se ha realizado un verdadero ejercicio de autocrítica. Y mejor no cuento las respuestas que teníamos que aguantar aquellos que la exigíamos.

Tengo que reconocer que esto en lo personal siempre me ha sangrado bastante. Todo perfeccionista detesta equivocarse, pero la diferencia entre un perfeccionista inteligente y uno con síntomas de mediocridad, es que el primero siempre pedirá que se le busque la imperfección, porque solo desde la crítica sincera se puede hacer un ejercicio de mejora constante. Guste o no, buena parte del aprendizaje se produce por ensayo y error, así que si uno no asume sus equivocaciones, lejos de mejorar, repetirá machaconamente sus tropiezos.

4.-Comunicación.

UPyD ha tenido siempre un serio problema de comunicación. Prescindiendo de los intereses para ocultar su mensaje (que luego veremos y que desde luego existen), no ha sabido utilizar estrategias comunicativas adecuadas.

Lo discutí en varias ocasiones de forma pública en twitter, así que si alguno tiene interés y tiempo puede buscarlo en el Time Line. Comunicar en el siglo XXI no es solo exponer tu mensaje de forma eficaz para hacerlo accesible al entendimiento de otros, es también, y más si cabe, saber utilizar las estrategias para que dicho mensaje llegue a los destinatarios.

No se puede pretender que una sociedad que tiene un interés justo e incluso escaso en lo político, lea programas y documentos de análisis de 300 folios que, sinceramente, le importan un bledo. Hay que dárselo claro, masticado y a ser posible disfrazado de sensacionalista. La respuesta que me dio alguno en ocasiones es que para tratar a los demás como idiotas se iba a su casa. Craso error, ahí están los resultados de unos y otros, porque volviendo al punto dos, el mundo intelectual de la Universidad no es el mundo donde Sálvame o Adán y Eva tienen un 20% de cuota de pantalla.

5.- Antipatía.

El resultado: un partido antipático. Y esto es grave, porque por mucho que se empeñen las direcciones nacionales y regionales del partido, en el voto pesa sobremanera la emoción y bastante poco la razón.

Seamos honestos, ¿cuántas veces se ha leído alguien íntegramente el programa de un partido al que ha votado?, es más, ¿cuántas veces ha leído alguien un programa político? Pues eso, el voto no es solo, ni siquiera prioritariamente, una cuestión racional y reflexiva. Es en gran medida una decisión emocional y los grandes partidos que lo saben juegan con sus estrategias para reforzar la emocionalidad primaria (y entontecedora) del ser humano. ¿De qué si no siguen algunos 40 años después con la cantinela de Franco y el miedo a la derecha?

Así que, como decíamos, apelar a la racionalidad de una sociedad que no vota en base a este criterio es, primero, un disparate estratégico, y segundo, un vivir al margen de la realidad, por muy políticamente correcto y socialmente deseable que suene.

¿Alguien se imagina que cualquier otro partido hubiera denunciado a todos los bancos que denunció UPyD o hubiera puesto la querella de Bankia? Sería un héroe nacional… Pero si caes mal, ya puedes repartir oro que te buscarán la mala intención.

6.- Enemistad.

Si uno tiene problemas para difundir su mensaje, para caer simpático y para que la gente le entienda, por favor, no es inteligente buscar más enemigos con los que guerrear ni mucho menos batallar contra todos a la vez.

Si quieres cambiar el sistema, ya tienes de partida como adversarios a todos los partidos políticos del establishment, a la prensa servil que trabaja a sueldo para ellos, y si además eres un partido laico, a la Iglesia tampoco le simpatizas. Lo propio sería por lo menos tratar de pactar tregua con alguno mientras te centras en los otros.

Por tanto, la estrategia de ir acusando a los medios de comunicación (que son quienes tienen el poder de transmitir tu mensaje) y guerreando contra ellos es una auténtica torpeza. Donde ya te tienen en el punto de mira, solo conseguirás que te ignoren más y que sean más beligerantes contra ti. Y sí, los medios de comunicación han ocultado deliberadamente el mensaje de UPyD, han tergiversado hasta lo indecible su discurso, han mentido descaradamente y han atribuido sus méritos a otros. Pero precisamente por eso lo que no se puede es establecer con ellos guerra abierta, mientras se lucha en otras tres, porque lo único que puede salir de ahí es una pérdida mayor que si al menos intentas fingir entendimiento.

Y en el plano partidista tres cuartos de lo mismo. Bastante guerra había con el PPSOEIU como para convertir a Ciudadanos en el principal punto de mira, organización que además te ha ganado la estrategia de la comunicación y del diálogo, dejándote a ti como autoritario (aunque lo haya hecho con malas artes, las mismas que tú en tu arrogancia te has negado a utilizar o que en tu mundo de yupi no has visto venir).

7.- Burocracia.

Recuerdo que uno de los males de los que huía como de la peste el primer coordinador de UPyD en Asturias, Eduardo Madroñal, era de la burocracia (o lo que es lo mismo de la adopción de roles burócratas), aspecto que él siempre supo manejar en una yo creo que buena labor mientras estuvo en el cargo.

Desgraciadamente con el tiempo la cosa se torció, tanto a nivel nacional como autonómico. A nivel nacional empezaron a proliferar documentos inacabables y absurdos sobre cómo había que ejecutar la gestión, la comunicación, la representación… Una pérdida de trabajo y esfuerzo que no tenía utilidad alguna, más que demostrar la labor que realizaban algunos. Y en Asturias, peor aún, cuando esta indescriptible dirección decidió que algunos niñatos serviles iban a tener sueldo y dedicarse a tareas propiamente políticas, mientras lo más leal, competente, político en el sentido amplio del término y formado, se dedicaría a dar la imagen amable, reuniéndose con los ciudadanos o repartiendo folletitos. Un reparto de actividades cuya única función era quitar del debate político precisamente a aquellos que podían rebatir las decisiones institucionales o algunas barbaridades que se estaban ejecutando.

8.- Yoísmo/intereses personales.

La búsqueda de intereses personales es otro aspecto que a nadie se le escapa que va a ser campo de batalla en la arena política. Desgraciadamente, de la persecución incansable (incluso paranoica) que había en los inicios para detectar a quien quería chupar del bote y practicar la “vieja política” se pasó por parte de algunos al peloteo más absoluto cuando hubo puestos y ya no digamos sueldos que repartir.

El hecho de estar en Asturias con los famosos 6 asesores, que luego fueron 7, quizás hizo ver esto de forma evidente, pero es verdaderamente frustrante, no solo a nivel político sino a nivel humano, comprobar lo fácilmente que se pueden vender algunos. Un puesto catorce en una lista de la que como mucho puede salir uno o una palmadita en la espalda del mandamás es para algunos razón suficiente para tener una flamante erección y comportarse como el jorobado servil de las viejas historias de terror. Francamente descorazonador.

Por supuesto, si sumamos el anteponer el propio yo o incluso las siglas del partido al proyecto de fondo, que es para lo que muchos se unieron a él, el resultado no puede ser otro que la catástrofe vivida. Y en este plano Rosa Díez no ha tenido la generosidad necesaria que se debe exigir a alguien que de verdad quiere cambiar las cosas por encima de sí mismo. Tampoco es la única, sujetos que han actuado con la deslealtad, narcisismo y yoísmo con que lo han hecho Fernando Maura, Enrique Calvet o Ignacio Prendes, son para UPyD un peligro de ambición personalista mucho mayor que veinte Rosas Díez.

9.- Control obsesivo.

El devenir lógico de alguien que se ama a sí mismo por encima de todas las cosas es querer controlarlo todo, porque obviamente nadie estará a su divino nivel intelectual para tomar las portentosas decisiones que toma quien solo reconoce como su igual a la figura del espejo.

El problema en política con el intento de control desmedido y obsesivo, al menos en un partido que se dice regenerador y compuesto en gran medida por afiliados que se dieron de alta precisamente para hacer las cosas de forma distinta, es que lleva inevitablemente a las estrategias sucias de la “vieja política”. Y claro, muchos no están (ni estábamos) dispuestos a pasar por ese aro. Porque sinceramente, para hacer las cosas de la misma forma que lo hacen otros y con los mismos fines, uno se mete en uno de los grandes partidos que tiene más posibilidades de “pillar cacho” trabajando menos.

10.- Peculiaridad de la afiliación.

Y esto es lo que nunca entendió, o no quiso entender, la dirección de UPyD. Que su afiliación, hasta la llegada de los que vinieron al olor de los prometedores resultados anteriores a las europeas, era una afiliación diferente y muy, muy particular.

Eran personas con su trabajo, profesionales sin mayor interés en el lado instrumental de la política, con escasas ambiciones en lo personal dentro de este mundo pero con conciencia, indignadas con el funcionamiento del sistema, que habían decidido dar un paso adelante porque pensaban que si no lo daban ellos, nadie lo haría.

Pero ante todo, en su mayoría, personas competentes, informadas y críticas, que no estaban dispuestas a tolerar mucha tontería porque ni se jugaban nada ni buscaban nada. Es más, lo único que les ofrecía la política era trabajo voluntario (muchas horas), pérdida de dinero (con la cuota de afiliación más alta de todos los partidos nacionales, derramas aparte para folletos, dípticos…) y para colmo, algún que otro reproche del típico ciudadano bocazas en la calle pero votante del PPSOE en la intimidad, del estilo: “sois todos iguales”, “sois unos fascistas”…

 

Y con esta situación, era cuestión de tiempo que se llegara a la situación actual en que podemos aplicar el dicho de: “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Aunque personalmente aún creo que hay una posibilidad, no exenta de un peligro mayor.

La posibilidad pasa por una regeneración absoluta del partido, encabezada por una nueva cara visible que permita recobrar el espíritu original de UPyD. Pocas opciones hay para semejante labor, aunque yo apostaría por Irene Lozano, Andrés Herzog o, muy a pesar de muchos, Toni Cantó.

Desde luego, sea quien sea, tendrá el inconveniente de que no contará ya con el trabajo, esfuerzo, competencia y motivación de la cantidad de afiliados leales al proyecto que se han ido dando de baja, pero al menos tendrá la suerte de quitarse de encima a los afiliados que han venido al olor de sus intereses particulares, y que ahora ven opciones mejores para satisfacer sus ansias de ambición.

El peligro mayor es caer en manos de uno de los mesías que, al estilo Pablo Iglesias, promete paraísos para todos buscando tesoros para sí. Y es un peligro real porque muchos de los afiliados leales al proyecto se han ido marchando mientras que muchos de los leales a sus amos se han ido quedando, con lo cual actualmente nadie sabe por dónde puede ir el correlato de fuerzas. Yo personalmente, por decencia, antes de ver este proyecto dirigido por individuos como Enrique Calvet, Fernando Maura o Ignacio Prendes, preferiría verlo disolverse recordando con nostalgia lo que pudo ser y no fue.

Y por último, una reflexión: ¿qué pasaría si Ciudadanos a medio plazo y ahora que juega en la liga del poder y las decisiones, actuara como los partidos tradicionales y no ejecutara los cambios a que se ha comprometido con la coherencia con que sí lo ha hecho UPyD en su pequeña parcelita de poder? ¿Podría UPyD volver a ser una opción? Ahí lo dejo, claro, que eso ya no depende de lo que haga uno (UPyD) sino de lo que hagan otros (Ciudadanos). Veremos.

Salud y libertad…

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Mi visión sobre el no-pacto de UPyD y Ciudadanos

“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir” (José Saramago)

broncaPasados ya varios días desde el no-pacto entre UPyD y Ciudadanos, y por tanto con la cabeza algo más fría, voy a intentar hacer un ejercicio de recomposición de ideas y reflexiones personales para ver si consigo exponer mi postura de forma clara, ordenada, más o menos desapasionada y crítica sobre lo acontecido.

En primer lugar tengo que decir que el resultado me parece un error de bulto. Las posiciones de partida de ambos viciadas y el proceso nauseabundo, justificándose más en intereses personales que institucionales y desde luego ciudadanos (con minúsculas).

La existencia de una tercera vía en España es a día de hoy una necesidad de primer orden. Habría miles de razones para justificar esta afirmación, pero si leemos con absoluto estupor que el inefable estafermo (Pedro J. dixit) que padecemos como presidente del Gobierno en lugar de enfrentarse a los nacionalismos, se levanta con la ocurrencia de estudiar la posibilidad de trasladar el Senado a Barcelona, ya nos hacemos una idea de la urgencia de construir un bloque político que actúe con dos dedos de frente. Un bloque que entienda algo tan evidente como que si se refuerza positivamente a un chantajista dándole lo que pide, lo único que se va a conseguir es más chantaje.

No obstante, plantar cara a ese cateto, provinciano y ya delirante nacionalismo basado en el odio y la coacción, tampoco es la razón primera ni la más importante. La tercera vía es necesaria para acabar con el partidismo clientelar actual, el mismo que ha instaurado un sistema milimétricamente diseñado para esquilmar al pueblo hasta dejarlo en cueros, destejiendo la red de instituciones y servicios que ha diseñado para su propio privilegio.

Y desde luego es necesaria para construir una alternativa seria, sólida y fiable que dé estabilidad y esperanzas a miles de ciudadanos hoy huérfanos, aprovechando lo que se ha hecho bien hasta ahora, y cargándose sin miramientos el tejido putrefacto. En resumen, para regenerar la democracia, levantar la bandera de la transparencia, desmantelar el entramado de chiringuitos públicos edificados para colocar a los colegas, acabar con el derroche, castigar la corrupción…

En definitiva para constituir una alternativa al bipartidismo corrupto, pero también a las alternativas populistas y farsantes de discurso ciudadano empático pero vacío de contenido, que constituyen un gran peligro no solo por sus políticas sin objetivo establecido ni procedimiento analizado, sino por la personalidad autoritaria, y a veces psicopática, de sus líderes.

Que los miembros del bipartidismo hayan podido brindar con cava y los populistas con calimocho (como ironiza el anuncio parodia de la lotería) tras enterarse del resultado de las negociaciones ya da buena cuenta a la gente mesurada de que se va por mal camino.

Desgraciadamente, desde el jueves, lo único que queda de esa tercera vía es una etiqueta en forma de eslogan publicitario, un lema que da cuenta del bochornoso espectáculo que aquellos que tenían la responsabilidad de construir un nuevo camino blanden para atacarse con el infantil argumento de “la culpa es tuya” o el “y tú más”.

No voy a manifestar una impostada superioridad moral, reconozco que yo mismo he entrado en varias ocasiones al capote como un miura y acepto como los orientales mi contradicción sin tratar de resolverla. Porque aunque hay quien dice que “dos no pelean si uno no quiere”, todos sabemos que eso es una chorrada de campeonato. Con que uno quiera la pelea está asegurada, aunque si son los dos los que están por la labor, se garantizan unas hostias de campeonato. En esas estamos.

A veces es difícil no contestar a quien por mala intención o simple desconocimiento dice cosas que no son ciertas o están tergiversadas (o que lo son pero tienen intención beligerante). Pero si además se aderezan con unas formas agresivas o despóticas, o con la osadía que suele aportar la ignorancia o la mediocridad, la tarea de resistencia se hace casi imposible. Qué le vamos a hacer, inconvenientes del carácter latino, y de tener “sangre en las venas”, a veces a punto de ebullición. El factor twitter, donde la ponderación de bocazas y justitos con aires megalómanos es mayor que en la sociedad “presencial” también ayuda.

Así que vaya por delante mi personal criterio considerando la ruptura de las negociaciones y el resultado del no-pacto una responsabilidad conjunta, y de paso, juzgando como un simplón de primera magnitud a quien responsabilice en exclusiva a alguno de los dos “bandos”, sea del propio o del ajeno.

Y como ya me estoy extendiendo y todo hace presagiar que voy camino de otra parrafada semejante a la de mis reflexiones previas a las negociaciones, voy a intentar abreviar centrándome en lo que pienso de unos y otros.

deslealEmpezamos con Ciudadanos. Como uno también fue afiliado a Ciudadanos en su primer intento de expansión, ese que no apareció en los medios en el momento en que imperaba la censura y se constituía UPyD, puedo decir con algo de conocimiento cercano que Albert Rivera no me merece mucha credibilidad en cuanto a sus buenas intenciones políticas. Me parece el prototipo de sujeto ambicioso que vendería a quien hiciera falta por una parcelita de poder (de hecho ya lo pudimos intuir en su unión con Libertas en las primeras elecciones al Parlamento Europeo).

Viendo su forma de crecimiento y su inteligencia estratégica (que esa no se la quita nadie) creo que se plantó en las negociaciones con la única y firme intención de reventar a UPyD, pues era muy consciente de que su principal caladero de votos fuera de Cataluña pasaba por “robárselo” a este partido. Compartiendo electorado y optando también a la desbandada del PPSOE aunque en menor medida, su crecimiento pasaba por romper la credibilidad del partido magenta bastante sustentada por su actuación coherente en los organismos políticos en los que tenía representación, pero atacando directamente al principal punto débil: Rosa Díez, una líder con fama de autoritaria por los últimos acontecimientos (los líos de la dirección, la marcha de afiliados y el escándalo de Sosa Wagner).

Sabiendo que los resultados de las últimas elecciones europeas habían supuesto un frenazo para UPyD que tenía cierto estancamiento, y que la trayectoria de Ciudadanos era ascendente, no necesitaba en absoluto a nivel personal u organizativo el pacto, pero era una oportunidad magnífica para reventar a la competencia y captar electorado y afiliados.

A ello por supuesto, contribuyó enormemente la maquinaria mediática de la “derecha” que, imagino que por obra y gracia, y orden directa del PP y de Mariano, veían en Ciudadanos un partido más cercano y práctico, más ambicioso y mucho más fácil de convencer en una negociación que UPyD. Por ello, durante meses todos los medios de comunicación del sector se dedicaron a aupar a Ciudadanos y despotricar contra UPyD, para darle una posición de fuerza que en el caso de acuerdo y llegado el caso, permitiría al PP tener más accesible un partido con poder real en el que apoyarse para formar pactos de gobierno. El centro-derechista negociador de Cs Rivera era desde luego mucho más fácil de tratar y atraer que la “socialista autoritaria” Rosa Díez.

Así que la táctica de Rivera y su equipo, que manejan la comunicación, el marketing y la publicidad de manera magistral (solo superados por Podemos), fue tan fácil como ir anticipándose a las reuniones que tenía con UPyD dejando bien claro en los medios de comunicación que todas las dificultades estaban en la pérfida líder magenta que no quería perder su puesto. Qué mejor estrategia de desprestigio social contra alguien que lleva 30 años en política.

Coló, por lo que podemos definir su estrategia de dos formas: desde el punto de vista electoralista como un éxito, desde el punto de vista de la responsabilidad de buscar un pacto en pro de los ciudadanos como un tacticismo desleal verdaderamente asqueroso y digno de la vieja política partidista más rastrera.

Entre otras cosas porque nunca tuvo intención de explicar ni de arreglar los principales puntos opacos de su partido, que generaban los principales recelos en UPyD, y que ponen muy en duda su verdadera intención regeneradora: la falta de transparencia (constatada en el informe de Transparencia Internacional), su crecimiento a base de partidos localistas y regionales (verdadero cáncer en multitud de municipios y regiones por ser medio exclusivo en busca de intereses económicos), la existencia de imputados en sus órganos internos y listas electorales o los casos de transfuguismo (ver pp. 19-20 del informe de trabajo entre UPyD y Cs).

Ahora bien, si estos aspectos han supuesto un impedimento de parte para el pacto, tampoco voy a obviar los aspectos del otro bloque, en el que yo me encuentro, pues si me gusta pedir a los demás transparencia, lealtad y autocrítica, desde luego la exijo con mucha más intensidad a los propios. Y ya es hora de hacer un poco de autocrítica con contundencia aunque con intención de mejoría sobre nuestra actuación.

Es obvio que a UPyD nunca le hizo ninguna gracia el pacto con Ciudadanos y que probablemente la única razón que generó el encuentro y los grupos de trabajo fruto de la resolución del Consejo Político, fue la pataleta de Sosa Wagner antes de partir.

Así que si el pecado de Ciudadanos es (repito siempre, desde mi perspectiva) la deslealtad interesada de Rivera, el de UPyD es el grande, enorme y gigantesco ego de los miembros del Consejo de Dirección, a veces tan endiosados y fuera de realidad que se permiten el lujo de ignorar cuando no pasar olímpicamente de sus votantes e incluso de sus afiliados.

Desconozco si el origen de ello está como dicen algunos en la negativa de Rosa Díez a dar paso a nuevos liderazgos por su querencia al protagonismo en tiempos donde lo que pega son líderes jóvenes y guapetes (la política parece hoy un concurso de popularidad de un instituto americano cutre de secundaria) o es parte de la cultura de la propia organización marca de la casa, impregnada de ciertos males académicos y universitarios por deformación profesional de algunos de sus dirigentes, pero es un hecho que existe y que se debe trabajar para eliminar.

Esto como no puede ser de otra manera, deviene en una increíble cerrazón mental, que hace que estemos absolutamente encantados de habernos conocido y de lo bien que hacemos las cosas. Como dice un amigo mío y perdóneseme la grosería, “que no nos damos por el culo a nosotros mismos porque no llegamos, que si no…

Un cargo del partido (obviemos nombres) me hizo hace mucho tiempo una comparación basada en estereotipos que se me quedó grabada a fuego, pero con el tiempo creo que tiene bastante razón. Me dijo: “Lo de UPyD y Ciudadanos es una cuestión de vascos y catalanes. Los vascos para lo bueno y para lo malo son gente de principios y de ideas fijas, de ir con sus principios contra una pared; los catalanes, también para lo bueno y lo malo, son negociadores natos, estas son nuestras propuestas pero a ver en qué cedemos y por cuánto”.

Y así como Ciudadanos tiene sus debilidades en los aspectos internos comentados, en UPyD tenemos nuestro talón de Aquiles precisamente en su potencial, nuestra capacidad de comunicación. Como bien señaló magistralmente el brillante Toni Cantó en su genial entrevista en El Objetivo con Ana Pastor, de nada sirve hacer las cosas bien si nadie se entera.

Porque es maravilloso relamernos ante nuestro excelente trabajo, ante nuestros sesudos e intelectuales análisis académicos y ante nuestros orgasmomegacósmicos informes de 200 folios con análisis pormenorizados, diagnósticos certeros y soluciones hiperestudiadas, pero de nada sirven si no los lee ni el tato.

Me asombra que nuestro autocomplaciente Consejo de Dirección no se entere de que da absolutamente igual que hayamos presentado un informe de 42 folios con datos objetivos pormenorizados de las razones de la ruptura con Cs si nadie lo lee. Porque como no estamos en el ámbito universitario ni en un mundo de intelectuales, como estamos en un mundo en el que Adán y Eva se marca un 14% de share, lo que cuenta y lo que queda son los titulares y los eslóganes. Y ahí nos han repartido coces hasta en el cielo de la boca, primero por esa particular guerra que tenemos contra los medios de comunicación y segundo por una estrategia no adaptada al mundo terrenal.

Y queda mal decirlo, es políticamente incorrecto y se lo dejas a huevo a quien lo quiera tergiversar para hacerte polvo apelando con cinismo e impostura moral a tu consideración sobre la sociedad, pero es lo que hay. Y es la razón por la que alguien puede hacer las cosas bien pero no comerse un rosco, y uno llegar diciendo obviedades por un lado y babayadas por el otro, y conseguir el voto de buena parte de la población sin despeinarse la coleta.

Porque hay que bajar a la calle y saber con qué reglas se juega y cómo funcionan las cosas aquí abajo, además de en las instituciones que hay que cambiar y en los mundos celestiales. Porque cualquier comunicador por malo que sea sabe que la regla de oro es simplificar y adaptar el mensaje a las características del receptor y no darle un mamotreto de 300 páginas que no se lee ni el que lo escribió.

Por tanto, y teniendo en cuenta que otro defecto importante a superar es la ingratitud que se ha tenido con gente que ha trabajado mucho y bien sacrificando su tiempo por unas ideas y principios, no estaría de más criticar menos al que critica y hacer más autocrítica para hacer también un buen diagnóstico y buscar soluciones a lo que falla en casa.

Y en cuanto al pacto, resumiendo, es triste que con una finalidad y unos objetivos encomiables y necesarios ambos partidos hayan primado los intereses propios, los egos, las deslealtades y las cerrazones, y que el país no tenga una alternativa sólida con que esperanzarse. Ni unos ni otros han o hemos estado a la altura y lo único que queda es pedir que se recapacite, que se escuche el auténtico clamor ciudadano, y que por una vez los personalismos dejen paso a la responsabilidad.

Salud y libertad…

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Mi visión personal sobre el tema de UPyD y Ciudadanos

“Para dialogar, preguntad primero; después…, escuchad” (Antonio Machado)

Escuchando todo lo que se ha dicho y leyendo lo que se está escribiendo sobre el tema de la búsqueda de acuerdos entre Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y Ciudadanos (Cs), me gustaría aportar mi pequeño granito de arena para ayudar a entender mejor la situación o simplemente dar a conocer mi postura, que no oculto y que se me está preguntando por uno y otro lado con cierta insistencia.

Para ello tengo que decir que antes de ser afiliado a UPyD, fui afiliado a Ciudadanos allá cuando se fraguaron sus orígenes y en su primer intento de expansión. Es curioso que se mencione ahora el intento de Ciudadanos de expandirse fuera de Cataluña, cuando independientemente del resultado en una y otra ocasión, esto ya ocurrió desde sus comienzos, y por tanto este sería su segundo intento de expansión.

En todo caso trataré de explicar ahora de donde vienen esos enfrentamientos personales entre los líderes de uno y otro partido, qué nos diferencia pero también qué nos une, y qué camino sería prudente tomar. Veamos.

En el año 2006 UPyD era un proyecto de partido de carácter nacional que se estaba constituyendo a partir de diversas personalidades que habían confluido en la plataforma ¡Basta ya!, y que a principios del año 2007 fundaron la Plataforma Pro, plataforma ciudadana germen de UPyD, cuyo objetivo era configurar un nuevo partido de carácter nacional. No obstante, aun cuando la decisión de constituir la plataforma Pro ya estaba tomada con la intención de estructurar ese partido nacional, existía el inconveniente temporal de que las elecciones en Cataluña eran inminentes (Noviembre de 2006) y por tanto no había tiempo material para constituir con cierta seriedad un partido nacional que pudiera presentarse a esas elecciones catalanas.

Teniendo en cuenta estos aspectos y dado el clima político existente es cuando se produce casi paralelamente la constitución del partido Ciudadanos, partiendo de la Asociación Ciudadanos de Cataluña como partido político autonómico, producto de las menores exigencias administrativas, estructurales y organizativas que implicaría la creación de un partido regional que sí pudiera presentarse a dichas elecciones. De este modo, en marzo de 2006 se desarrolla el acto de presentación para constituir el nuevo partido, organizándose el primer congreso los días 8 y 9 de Julio de 2006.

Puede observarse pues, que existen dos procesos paralelos determinados en gran medida por un proceso electoral fundamental, las elecciones catalanas. Es en este contexto, donde surge un pacto no escrito pero conocido por todas las personas informadas e interesadas en la constitución de ese partido que representaría la tercera vía, según la cual Ciudadanos se presentaría a las elecciones catalanas, y posteriormente se disolvería para integrarse en lo que sería ese partido nacional, UPyD.

Era tal la sintonía existente en ese momento que la tónica habitual era ver en los actos de Ciudadanos a los mismos intelectuales (y las mismas personas) que poco tiempo después participarían en los actos de constitución de UPyD, incluso creo recordar en algún acto a la mismísima Rosa Díez.

Esta idea era conocida y asumida hasta tal punto por las personas interesadas en el proyecto que, producto de la motivación y la emoción del momento, comenzaron a gestarse pequeños embriones del partido Ciudadanos fuera de Cataluña, incluso una plataforma que englobaba a todos los afiliados de un lugar que no tenía sede física y que se conocía como Plataforma Digital. Siempre dando por hecho que una vez se constituyera ese partido nacional, los embriones de Ciudadanos se integrarían en lo que sería UPyD, quedando un único partido y ganando con ello algo de tiempo en su organización.

Pero a raíz de los buenos resultados obtenidos por Ciudadanos en las elecciones catalanas (3 escaños), parece que el líder de Cs Albert Rivera no vio del todo clara la jugada, quizás por miedo a perder la parcelita de poder que se había ganado o por perder la hegemonía en caso de integrarse en un partido con presencia de personalidades más experimentadas en el ámbito político, y directamente se negó a llevar a efecto esta integración.

Intuyo que a Rosa Díez no le hizo gracia el cambio de postura y la nueva estrategia de Rivera, que ahora pretendía establecer una especie de coalición manteniendo la estructura e independencia de los dos partidos, y es probablemente de esa traición de donde viene el enconado enfrentamiento (ya personal) entre Rivera y Rosa Díez.

Fruto y prueba de este hecho lo constituye la desbandada generalizada de afiliados que, como yo, abandonaron en masa Ciudadanos para integrarse en UPyD y que finalizó con la ruptura de prácticamente toda la estructura de Ciudadanos fuera de Cataluña, razón por la cual a día de hoy algunos hablan de su expansión fuera de Cataluña ignorando absolutamente esa primera circunstancia. Ni que decir tiene que también en Ciudadanos hubo un terremoto interno que explotó en el II Congreso por este tema y que fue yendo a más hasta la marcha de algunas personalidades relevantes del partido como Antonio Robles.

Tengo que reconocer que también fue la primera bofetada de realidad política partidista que a título personal llevé en aquella época, hasta el punto de que estuve varios meses como simpatizante de UPyD, y no como afiliado, justificándome una y otra vez en que después de la experiencia de unos meses en Ciudadanos, quería tomar una decisión más sosegada. Finalmente, unos meses más adelante me afilié a UPyD.

Así que partiendo de mi conocimiento e interpretación de algunos hechos (tampoco pretendo tener la verdad absoluta), pero habiendo vivido todo el proceso, dejo aquí mi visión de las causas que originaron los recelos entre los líderes de ambos partidos, y desde luego de mis recelos personales (y nada más que eso, que nadie lea más allá) a Ciudadanos.

Estos recelos, que comparten muchos afiliados, se han ido multiplicando al ver algunos hechos que no son muy entendibles desde los principios fundamentales de UPyD. UPyD no acepta afiliaciones masivas precisamente para evitar la toma de cargos con grupos clientelares de interés mientras que Ciudadanos se basa en acuerdos con partidos minoritarios o localistas ya establecidos. Tampoco se entiende desde esta posición la coalición con el Partido Libertas y desde luego hay alguna diferencia sustancial de organización como se desprende de los resultados del informe de Transparency International España, según el cual UPyD es el partido mejor posicionado con una calificación de 9, mientras que Ciudadanos obtiene un 3.

transparencia

Ahora bien, con todo ello, no es un secreto y así se ha podido comprobar en el II Congreso de UPyD o en los últimos días, que un importante porcentaje de afiliados (y más aún de votantes) es partidario de la unión con Ciudadanos, pues a pesar de las cosas que nos separan, que como se ve son varias, también hay un importante encaje programático y de fondo que podría llevar a un cambio real y sin precedentes en la política española. Un cambio radical de las instituciones desde las instituciones, aspecto que defienden uno y otro partido. (Ver minuto 6:15)

Porcentaje que desde luego se hace mayor aún si consideramos a quien, como yo, no planteamos una coalición o integración incondicional, sino al menos establecer puentes de diálogo que puedan desembocar… o no, en esta integración, que de producirse todos estaremos de acuerdo en que podría conllevar un cambio importante de la política nacional.

Porque no tiene mucho sentido tener unas políticas estupendas, analizadas, estudiadas y plausibles que supongan una mejora en la vida de los ciudadanos, si nunca se van a llevar a efecto por falta de presencia en las instituciones, como tampoco tiene sentido intentar desarrollarlas a cualquier precio, saltándose los principios que pretenden defender.

Además, si un aspecto ha caracterizado hasta ahora a UPyD es el de escuchar a la ciudadanía y las voces en este tema son desde luego un clamor como se puede apreciar no solo por lo que uno recibe día a día de los ciudadanos, sino por los resultados de algunas encuestas realizadas al efecto:

Encuesta de El Mundo: ¿Cree usted que UPyD y Ciudadanos deben concurrir juntos a las próximas elecciones? Resultados

Encuesta de El Confidencial: ¿Cree que deberían unirse UPyD y Ciudadanos? Resultados

Resumiendo, diálogo, diálogo y diálogo. No creo que sea entendible negarse a dialogar a priori, y sí creo que puede haber algún empecinamiento personal en este aspecto. Miremos por los ciudadanos (con minúsculas) y tratemos de llevar a efecto lo que en estos tiempos sea mejor para la ciudadanía, que bastante mal lo está pasando ya.

Y ya para finalizar sí me gustaría posicionarme respecto a algunos temas que han surgido en los últimos días al hilo de ese intercambio de declaraciones y artículos periodísticos en los medios, que por una vez parecen darse cuenta de que UPyD existe, cómo no para ponerlo pingando.

1.- Respecto al artículo de Sosa Wagner, considero que se ha equivocado ampliamente en las formas. Aunque no le falta cierta razón en algunos aspectos de fondo, las formas son importantes, más aún cuando precisamente de su boca no se ha escuchado nunca en los órganos internos el posicionamiento que ahora parece defender. Menos aún en su candidatura a las elecciones primarias o en su presidencia en el II Congreso.

2.- Respecto a las respuestas dadas, he de decir que alguna de ellas me han parecido sonrojantes, por lo que quizás algunos deberían plantearse contar hasta 100 antes de responder de forma visceral y emocional, teniendo en cuenta que no solo representan su propia voz, sino la imagen de un partido que como se ha dicho, y se ha dicho bien, es mucho más que dos o tres personalidades concretas.

3.- Respecto a que el 90% de las bases ha rechazado en el II Congreso la coalición con Ciudadanos, decir que es una interpretación muy subjetiva y muy discutible. Como delegado allí presente tengo que mencionar dos aspectos:

En este tema hay que considerar el sistema interno de funcionamiento del propio Congreso, que también es justo decirlo, fue aprobado en el primer y segundo congreso por amplísima mayoría. En primer lugar se presenta un texto base con la ponencia temática. Posteriormente cualquier afiliado puede plantear libremente una enmienda y el ponente de la comunicación temática, en este caso creo recordar que de estatutos, tiene la potestad de aceptarla, plantear una enmienda transaccional modificándola que debe aceptar el autor de la enmienda inicial, o rechazarla. En caso de rechazo, uno de los delegados puede defenderla ante la Comisión temática y votarse por los delegados de esa comisión, aprobándose si es por más del 60%, rechazándose si la apoya menos del 40% o pudiendo llevarle al pleno general de los 500 delegados si está entre el 40% y el 60%. Solo los delegados pueden defender enmiendas dado que son los que están en el Congreso. El problema es que las tres enmiendas que hubo con el tema Cs fueron rechazadas de inicio. Y ni sus autores eran delegados, ni se las presentaron a ningún delegado para que las defendiera por lo que quedaron automáticamente rechazadas. Decir que el 90% de las bases rechazó el diálogo con Cs porque la ponencia de estatutos se aprobó por el 90% de votos, es mucho decir.

Amén de que habría que ver si la opinión ha cambiado en el nuevo escenario político tras las elecciones europeas, pues no solo han cambiado mucho las tornas, sino que habría que analizar nuevas variables y nuevo escenario. Sería tan fácil como consultar a las bases en lugar de empecinarse en posiciones cerradas. Veremos qué depara el Consejo Político de Septiembre…

4.- Sobre las críticas de autoritarismo he de decir también que yo nunca las he percibido y prueba de ello es la escritura de esta entrada. Aunque sé que en ocasiones las respuestas ante ciertas críticas han podido ser duras, en muchos casos creo que han sido producto de las injustas acusaciones vertidas en muchos casos por afiliados que han abandonado el partido (en demasiadas ocasiones por no haber salido elegidos en procesos de votación, todo hay que decirlo), pero nunca por una persecución del discrepante.

Por tanto, y en pro de la ciudadanía, de la regeneración democrática, del país y del partido, y por ese orden, me gustaría pedir a los dentro y a los de fuera, que dejaran de medir “quién la tiene más grande” y de convertir algunos asuntos en una mera “guerra de sables” (permítaseme la grosería).

Me hago una pregunta: ¿Con una derecha cerrada en y para sí misma y con la búsqueda de voto centrada en el miedo a la izquierda que viene? ¿Con una izquierda populista, extrema y autoritaria uniéndose para cambiar las tornas del lado del beneficio, pero manteniéndolo en una nueva dirección? ¿Tiene sentido una tercera vía matándose entre sí? No sé cuál sería o será el resultado pero el único camino posible que veo es el que se puede dar sobre el establecimiento de puentes de diálogo que ya veríamos a dónde podrían llegar.

Salud y libertad…

 

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Por qué se lapida a Toni Cantó

“Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza” (Antonio Machado)

De nuevo hace un par de días la Santa Inquisición defensora del pensamiento único y moralmente superior de lo políticamente correcto, se puso el mono de trabajo para continuar con su peculiar campaña de acoso y derribo personal, político y social contra Toni Cantó.

Estas campañas orquestadas en redes sociales son de lo más habitual entre un cierto sector partidista más que ideológico, que siempre ha sabido moverse bien en el mundo de la publicidad, los eslóganes facilones y las estrategias de barrizal, aprovechándose para ello de algún que otro tonto útil convenientemente desprovisto de cualquier sentido crítico y argumentativo. [Siempre me quedará la duda de si la LOGSE es simplemente producto de un falta absoluta de competencia pedagógica, o la más brillante estrategia de idiotización de una sociedad, no olvidemos que una sociedad mentalmente atocinada es una sociedad manipulable].

Pero hay que reconocer que en este caso la saña furibunda de quienes reparten carnet de demócrata (a todo aquel que piense como ellos, claro) es tal, que parece que tiene que haber algo más que una simple estrategia de antipatía política detrás de todo ello. O quizás no. Veamos de qué se le acusa y por qué se ha convertido su figura en un sparring social.

La primera gran cruzada twittera ocurrió tras una intervención suya en el proceso de  aprobación para que se sometiera a discusión la Iniciativa Legislativa Popular para que las corridas de toros se declarasen bien de interés cultural. En su intervención completa se dan reflexiones tan interesantes como por qué los nacionalistas se escandalizan con las corridas de toros, pero no con otros espectáculos de tortura animal como los correbous; se plantea una postura mesurada en la que UPyD no se posiciona a favor de la prohibición pero tampoco de la subvención; o se exponen argumentos con el fin de intentar establecer un debate de cierto nivel intelectual y académico que desde una argumentación filosófica trata de ir al fondo del asunto. Para ello Toni Cantó cita al filósofo Savater que reflexionaba en un texto sobre si los animales tienen en sentido estricto, moral o jurídico, un derecho a la vida y la libertad.

Por supuesto, la oportunidad era demasiado jugosa para dejarla pasar, así que esta mención textual ya fue suficiente para que las hordas tergiversadoras sacaran un titular que corrió como la pólvora: Toni Cantó dice que los animales no tienen derecho a la vida.

La verdad es que una de las formas más efectivas de manipulación es la que se da a través de la tergiversación o de las medias verdades, cuando un dicho o hecho se saca de contexto y se difunde como un todo inapelable no sometido a racionalidad alguna. Pero hasta en esto hay un efecto contraproducente, pues muchas personas, tras indignarse inicialmente por el eslogan publicitario, pasaron a visualizar el vídeo donde el pérfido Cantó quería acabar con la vida del reino animal y, oh sorpresa, descubrieron que habían sido utilizados.

Tampoco vamos a entrar más a fondo en el tema en cuestión, aunque podría decirse que extraño derecho a la vida y la libertad es el de los animales teniendo en cuenta que existen mataderos y carnicerías con todos los papeles en regla, que muchos de los indignados lógicamente no dejan salir a sus animales de casa y un largo etcétera (yo personalmente no dejo salir a mi dios felino de casa por razones obvias de protección y seguridad). De hecho, uno de los momentos más hilarantes fue el jardín en el que entró Susana Griso cuando en la entrevista que al día siguiente le hizo mostró su desacuerdo con la intervención de Toni, eso sí, para acabar confesando que sus gallinas tienen derecho a la libertad aunque se las acaba comiendo, porque “solo come pollo de corral” (ver minuto 22:45). Eso sí, sin aclarar si a las gallinas que tan bien trata y permite salir al aire libre, se las come vivas o las mata antes de cocinarlas.

Resumiendo, al menos en este caso, el fundamento de la lapidación era nulo, como también se puede leer en algún otro comentario publicado en la prensa a tenor de lo ocurrido: “Toni Cantó, los toros y el arte de manipular vía twitter

El segundo caso, este sí con algo más de fundamento, fue el ocurrido al dar por buenos unos datos de la Federación de Afectados por las Leyes de Género (Feder.Gen) pensando que se correspondían con datos del INE sobre el número de denuncias falsas por violencia de género. Es cierto que fue un error no contrastar los datos previamente y que por tanto se le debe exigir más diligencia, pero no es menos cierto que posteriormente y como mal menor, incluyó un tweet indicando:

“Pido disculpas, me he equivocado al dar por contrastados unos datos de Feder.Gen sobre un tema tan grave como es la violencia de género”

Por supuesto, pese a lo novedoso de que un político asuma un error y pida disculpas, las hembristas (que no feministas) ya habían tomado nota del asunto, convirtiendo a Toni Cantó en el nuevo enemigo a aniquilar, muy probablemente menos por el dato en sí aportado, que por su osadía de asegurar que la ley de violencia de género no es efectiva pues el número de víctimas sigue invariable, y especialmente, por defender el discurso de que no se puede construir la igualdad en contra de los hombres (como de hecho ocurre), lo cual implica la no asunción del pensamiento único y totalitario del lobby hembrista, el mismo que durante las dos últimas semanas no ha dicho ni mú (o al menos no con las mismas energías y medios) de que una profesora paquistaní fuera asesinada por dar clase a niñas o de que tres activistas de Derechos Humanos fueran violadas por soldados libios… eso sin mencionar otros temas como la elección del alcalde de Ponferrada con el apoyo de un condenado por acoso sexual, o la condena por maltrato a Eguiguren que nunca pareció molestar especialmente a las autodenominadas feministas socialistas.

Por último, el tercer gran escándalo se produce cuando Toni se pregunta si al resto de presos se les permite twittear desde sus celdas, dando por hecho que es Otegui el que directamente lleva su cuenta en esta red social. Nuevamente, el sector ávido de investigar a microscopio todo lo que dice Toni Cantó (cada cual con sus ocupaciones), vuelve a la carga haciendo mofa de que el diputado crea que es él mismo el que lleva directamente su cuenta. Claro, que aquí también hay que aclarar que tiempo atrás se armó el gran escándalo porque algunos políticos tenían equipos y community managers que  llevaban las cuentas particulares, produciéndose una gran indignación entre los usuarios de la red que acusaban a los políticos de no utilizar los medios para dialogar con los ciudadanos y de utilizar las redes solamente con fines publicitarios, razón por la cual en la actualidad gran parte de los políticos que no llevan su cuenta directamente lo dejan claro en su perfil.

Por tanto la duda es, ¿realmente equivocarse en unos datos por los que se pide perdón y una cosa tan irrelevante como dar por hecho que un impresentable lleva su propia cuenta de twitter es razón suficiente para generar los odios y críticas que ha generado Toni Cantó? Desde mi perspectiva la respuesta desde luego es no.

¿Por qué entonces esa animadversión? Cuando yo era árbitro y veía la hostilidad que generaba por algo tan estúpido y putrefacto como el fútbol, acabé por darme cuenta de que estas reacciones no eran una cuestión personal, sino el producto de la construcción de determinadas figuras sociales cuyo fin terapéutico es generar un papel liberador en el ciudadano, que de esta forma puede descargar la ira y resentimiento acumulados contra su jefe, su trabajo, su pareja, los políticos… dirigiéndolos hacia un personaje que encarna todo ello de forma simultánea. No es preocupante mientras algún iluminado (que los hay, vaya si los hay) no lleve la cosa más allá. Quizás Toni cumpla esta función para una parte de la sociedad hastiada y encabronada con la clase política (con toda la razón del mundo desde luego), que ha visto en él la diana perfecta. Aunque no deja de ser curioso que se tome precisamente con quien no es un político profesional, sino un ciudadano que ha llegado a la política (o precisamente por eso).

Pero uno que siempre tiene activado el cortex conspiranoico podría pensar también que hay otras motivaciones, algunas muy relacionadas con la anterior. Porque para la partitocracia reinante un personaje como Toni Cantó puede ser un peligro de primera línea. No por él, sino por lo que representa.

Y representa lo que la clase política profesional no puede permitir que en estos tiempos se extienda: un ciudadano de pie que ha llegado adonde nadie se esperaba, al Congreso. Un advenedizo para la casta política. Un ciudadano que contra todo pronóstico obtuvo el acta de diputado sin contar con los medios de comunicación, que aprovechándose de que era ligeramente conocido por su labor profesional como actor, convenció a la ciudadanía con un discurso razonable en las calles y plazas a golpe de micrófono, de besos, de visita a mercados, de acercarse a los ciudadanos en su propio terreno, abierto a todos. Un ciudadano que ha sufrido en carne propia los problemas de sus conciudadanos, sabiendo lo que es constituir una empresa para trabajar, sufriendo y compartiendo también el insulto de un sistema judicial que se burla de las víctimas de injusticias flagrantes propias o de la gente cercana, buscándose la vida y diciendo lo que piensa por encima del halago impostado y el aplauso fácil. En definitiva, un ciudadano que por serlo, conoce los problemas de los ciudadanos y busca soluciones para ellos, porque son los suyos.

Eso, desde mi punto de vista, lo convierte en el mejor diputado del Congreso (que me perdone el resto de compañeros por quien también siento un profundo respeto). Por encima de que precisamente también por eso, a veces esté descolocado como un pulpo en un garaje, sin saber manejarse en el mundo de los políticos profesionales, de la hipocresía y la artificialidad de las situaciones y teniendo que aguantar la impostura de críticas planificadas por gabinetes de comunicación partitocráticos que se aprovechan también de la actuación de los incautos que solo leen titulares y eslóganes porque son incapaces de ver los 8 minutos de un vídeo, o los 5 minutos que requiere el texto de una noticia completa.

Hace unos días surgía la polémica en twitter porque uno de los usuarios que representaba para algunos la voz crítica del pueblo (@masaenfurecida), ampliamente seguido y retwitteado, parecía ser la tapadera de un grupo mediático para expresar lo que no se atrevía a difundir a través de sus vías formales. Sea o no cierto, que versiones hay para todos los gustos, lo que deja claro es la certeza de que tras un montón de cuentas se esconden usuarios que representan a grupos con intereses particulares y muy concretos que utilizan las características de esta red para implementar desde el anonimato las más sucias estrategias destructivas, obteniendo a veces la planificada colaboración de los ingenuos.

Resumiendo, sea por la razón que sea, todo parece indicar que seguiremos viendo el proceso de lapidación pública de Toni Cantó, que será mencionado hasta el infinito cada vez que meta la pata o cada vez que salga una encuesta que mejore la intención de voto de UPyD, cada vez que se equivoque o cada vez que lo tergiversen… pero nunca para recordar que fue el primer diputado que renunció a las dietas de alojamiento y pago de internet, o que tuvo intervenciones tan geniales, contundentes y certeras como esta (pero esto no interesa…)

Salud y libertad.

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Sobre quién vota a UPyD

“El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones” (Winston Churchill)

https://i2.wp.com/spd.fotolog.com/photo/45/1/22/pancho_muralla/1233967403225_f.jpgEsta mañana, buceando entre los diferentes tweet a contestar, me he vuelto a dar cuenta de lo mucho que las personas fijan sus ideas sobre UPyD en base a los titulares de los medios de comunicación (con el consiguiente peligro de achacarnos propuestas perversamente malintencionadas), y de lo poco que los ciudadanos tratan de informarse apelando a las fuentes originales.

Aunque es algo entendible de cara a obtener información, simplemente por el principio de economía de tiempo, no deja de ser peligroso tomar ese referente especialmente para entrar en diálogos posteriores en los que reprochar a un partido sus propuestas, pretendiendo saber más que los miembros o los programas del propio partido.

Por eso, voy a rescatar un viejo escrito mío que creo que es de máxima actualidad. Se publicó en el diario La Nueva España a 5 días de las elecciones asturianas, el 20 de marzo, y era respuesta a una carta al director titulada ¿Quién va a votar a UPyD? en la que con bastante desconocimiento o mala intención se nos achacaban cosas que no son ciertas a escasos diez días de las elecciones.

Mi respuesta, titulada “Sobre quién vota a UPyD” era la siguiente:

Más de un millón de ciudadanos libres que no admiten etiquetas. Es la respuesta más resumida que puedo dar a doña María Mar Sánchez, que en su artículo «¿Quién va a votar a UPyD?» publicado por su diario el jueves día 15, difunde públicamente lo que sin duda es un profundo desconocimiento de este partido y sus propuestas políticas.

Lo cierto es que sus aseveraciones comienzan errando ya desde el inicio cuando afirma que UPyD nace por la asunción de los postulados nacionalistas por parte del PP y del PSOE. Si hubiera leído su manifiesto fundacional, hubiera podido leer en la primera línea: «Partimos de un supuesto revolucionario: que los ciudadanos no nacen siendo ya de izquierdas o derechas (…) consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, lo cual equivale a decir que sus orígenes residen en la convicción de que se pueden buscar soluciones a los problemas reales de los ciudadanos a través de propuestas que trascienden viejos dogmas y clichés creados precisamente para limitar la reflexión crítica y política».

Igualmente equivocada se presenta su siguiente afirmación en la que, no sin cierta ambigüedad, parece referirse a un pacto de carácter político con el partido Foro. Cabe recordar que este acuerdo no es un pacto político, sino un acuerdo organizativo a través del cual UPyD obtenía grupo parlamentario (tras ser penalizado ya previamente por una injusta ley Electoral) mientras el partido Foro ganaba visibilidad en el debate de investidura, pues el diputado de Foro pasó al Grupo Mixto tras producirse la comunicación de los grupos parlamentarios. Fallida es, pues, su intención de achacar un acuerdo político entre Foro y UPyD, lo que ya fue obvio desde el momento en que Foro votó a favor de la investidura de Mariano Rajoy como presidente, mientras que UPyD votaba en contra a través de sus cinco diputados.

Continúa su escrito la autora infiriendo, en base a un fantasioso muestreo personal, una afiliación masiva previa de los actuales afiliados de UPyD. En primer lugar me gustaría reivindicar la legitimidad de tal hecho, pues ante la convicción de que un partido ha dejado de representar los principios que uno defiende, pocas conductas me parecen más éticas y adecuadas que el paso a otra organización que sí lo hace. En segundo y aunque desconociendo las cifras exactas, sí puedo decir que gran número de afiliados de UPyD jamás ha participado activamente en política y que buena parte de ellos procede no de partidos políticos sino de movimientos ciudadanos y asociativos.

A partir de aquí, desglosa doña María Mar las supuestas políticas de UPyD con un porcentaje de desacierto tal que, con todo mi respeto, me mueve a suponer que no ha leído ninguno de los programas electorales que UPyD ha publicado en su página web en cada una de las elecciones. Cita el apoyo de UPyD al «copago» sanitario, cuando UPyD está en contra del mismo; manifiesta la supresión de los servicios públicos, cuando una de las señas de UPyD es la defensa de los mismos a través de lo que ha venido en llamar la «austeridad selectiva» o, lo que es lo mismo, el ahorro en lo superfluo para destinarlo a lo importante, textualmente: «la garantía de una sanidad y educación públicas de calidad»; comenta la ausencia de posición de UPyD respecto a políticas lingüísticas en Asturias, cuando UPyD ha manifestado y figura en sus programas que no está a favor de la oficialidad, pero sí del respeto y consideración de la lengua asturiana como patrimonio cultural de todos los asturianos… y varios puntos más.

Y finalmente indica: nos sigue gustando su música (…). Otra cosa son los hechos. Hasta en esto discrepo con la autora ya que, desde mi punto de vista, el éxito de UPyD no está en su música, sino en la coherencia con la que a través de sus acciones ha desarrollado su discurso previo.

Por todo ello, la invito a que cualquier aspecto que quiera conocer sobre UPyD lo consulte directamente en las fuentes originales (disponibles en la red), en lugar de elucubrar o inferir aspectos que no se corresponden con los postulados y datos de este partido. O en todo caso a plantearle sus dudas a sus miembros, que, estoy convencido, no tendrán ningún problema en contestarle, incluso en este período en que, seguro que por una inocente casualidad, estamos a pocos días de las elecciones autonómicas.

Salud y libertad…

P.D: Ya puestos a hablar de UPyD os dejo uno de los videos que más me gustan, en el que el diputado Toni Canto, canta :O) unas cuantas verdades…

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