Archivo mensual: septiembre 2016

Liderazgo y guerracivilismo en Podemos

“La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad” (Napoleón I)

iglerreHoy tocaba nueva información sobre la Guerra Civil en Podemos: “Partidarios de Pablo Iglesias cargan contra íñigo Errejón por ser dócil con el PSOE“. Es gracioso, la pseudoizquierda o paleoizquierda española (como la llaman otros con gran acierto) llevan 40 años viviendo de un guerracivilismo trasnochado que muchos criticamos, y ahora resulta que sí, que el guerracivilismo es real, aunque sea entre ellos. Dios, qué envidia de esa izquierda francesa sin complejos y con responsabilidad de país (acierte o no).

En todo caso, esta entrada no pretende ser un ensayo sobre el guerracivilismo interesado en España, ni sobre la rancia, acomplejada, victimista, irresponsable y descerebrada izquierda que padecemos en este país (única en el mundo para nuestra desgracia), solo pretende plantear una reflexión sobre un par de apuntes relativos al liderazgo a cuento de la historieta podemita.

El primero referente a la figura que encarna el liderazgo. Según ciertas teorías del liderazgo, el líder sería aquel que mejor encarna el prototipo del grupo. Iglesias es el líder en este sentido pero tiene una papeleta difícil de cubrir. Su grupo ha aumentado tanto y en tan poco tiempo, que apenas tiene cohesión e identidad propia, siendo una amalgama de creencias dispares con unos difusos objetivos comunes. Esa es la razón por la cual le están empezando a salir rivales, lo que si se suma a los intereses particulares de un partido político, pronostica un conflicto asegurado. Ni que decir tiene que este conflicto se ha agudizado al venir mal dadas en un contexto de previsione de éxito, como ocurrió con la famosa pérdida del millón de votos en las últimas elecciones.

El segundo referente a la estrategia. Errejón, que es infinitamente más listo y apegado a la realidad que el coletas, sabe que para que su partido tenga opciones de victoria (y con victoria queremos decir poder llegar a equipararse al PSOE, pero nunca llegar más allá) y un peso específico, tiene que hacerse mucho más integrador. Los líderes eficaces integran a otras corrientes y personas externas sumándolos a su proyecto porque saben que en este tipo de grupos el total es mucho más que la suma de las partes. Y saben que no integrar supone dividir, crearse más rivales, enemigos… lo que en política genera muchas dificultades e impide el éxito.

El problema es que integrar supone atraer más conciencias y más diversidad, lo que a su vez haría peligrar el liderazgo de Iglesias, que es el prototipo del grupo original, es decir, de su vertiente más radical, fanatizada y ortodoxa. La integración, precisamente, cambiaría el prototipo del grupo hacia uno mucho más sincrético, lo que desplazaría a Iglesias a la irrelevancia y auparía al liderazgo a Errejón.

Por tanto, no es solo una cuestión de estrategia o de identidad. La una y la otra son las que determinan el liderazgo del grupo y de ahí el guerracivilismo que estamos viendo. Ambos lo saben y por tanto es iluso pensar que este conflicto es solo una discrepancia política.

Errejón como integrador alcanzará su potencial si los resultados mejoran (lo que atraerá nueva gente) y Podemos se abre. Iglesias, con su pose dogmática, se mantendrá si los resultados se mantienen (o se reducen y consigue culpar al otro de ello por su estrategia light) y Podemos se encierra en su núcleo duro. A fin de cuentas, Iglesias habla a los ya convencidos, pero Errejón busca nuevos caladeros. Veremos quién gana esta partida de Juego de Tronos.

Salud y libertad…

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Las corporaciones: Monsanto y Bayer

Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro (Michel de Montaigne)

El mundo de las corporaciones (a las que recordemos que según un estudio planteado en el documental “La Corporación” si les aplicáramos rasgos humanos tendríamos que diagnosticar como psicópatas en un 90% de los casos) me parece fascinante. Tienen bula para hacer lo que les venga en gana con un descaro tal que no se consiente ni siquiera a los políticos, sindicalistas y otras formas de parásitos conocidos.

La última noticia al respecto ha sido la adquisición de Monsanto (sí, la del maíz transgénico, las semillas de soja y los mataderos masivos) por Bayer (sí, la que experimentaba con judíos y creó la heroína buscando un sustituto de la morfina) en una operación de unos 66.000 millones de dólares.

De este modo, la nueva corporación podrá crear la mierda ambiental en forma de semillas y pesticidas para envenenarte y venderte los productos para sanarte (negocio completo).

Así que lo que no me explico es por qué, teniendo estos lobbies el poder de presión política que poseen, sus compañeros no toman buena nota y se animan a comprar a cinco o seis politiquillos (que son cuatro duros) para redondear sus negocios. No por amor al arte y al prójimo, no, ¡qué cojones! Por puro beneficio.

Se me ocurre que Mcdonalds por ejemplo, debería utilizar su influencia para presionar a los gobiernos en pro de la legalización de la marihuana. Una vez hecho esto, diversificar su ámbito de negocio y moverse entre un 50% de coffee shop y un 50% de restaurantes. Primero desinhibimos un poco a los clientes y les abrimos el apetito, y luego en el local del al lado les metemos el Big Mac triple con doble de todo por el gaznate. Coño, como en el bingo, que te ponen el alcohol baratito para que te sueltes y juegues más cartones. Deberían de pensárselo, no sea que se les adelante Burger King con la idea. Yo les prometo que si lo hacen, al menos en esa ocasión, no pienso decir ni mu.

Salud y libertad…

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