Archivo mensual: julio 2012

Esencia humana (2ª parte)

“El conocimiento no es algo separado y que se baste a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve” (John Dewey)

Vuelvo así al tema inicial, cuyo primer aspecto a considerar parte de cómo podemos llegar a ese conocimiento, es decir, establecer una metodología que nos permita obtener información directa y válida sobre eso que hemos definido como esencia humana.

Desde un punto de vista lógico parecería plausible que esa esencia humana tal y como se ha definido, pudiera alcanzarse desde el estudio de la parte más innata de los seres humanos y despojando al individuo de todo aquello que supone enculturación o cualquier tipo de influencia externa. Dicho de otro modo, si analizáramos una muestra de sujetos y quitáramos de cada individuo su educación, sus creencias, la influencia de su contexto espacio-temporal, su moral (mayormente inducida) e incluso las características innatas de carácter personal, analizando posteriormente la parte que les queda a todos en común, podríamos tener una remota idea de lo que es la esencia humana. Y ya podemos anticipar hablando en términos psicológicos que esto se parece mucho a anular el yo y el superyo, dejando esa esencia a tenor de los deseos y conductas del ello (¿empieza a asustar, eh?).

Esto que parece bastante lógico en el campo teórico, es un problema de difícil resolución en el ámbito práctico, porque evidentemente no podemos analizar a sujetos aislados de todos esos condicionantes. ¿Cómo encontrar entonces datos que nos permitan acercarnos a ese conocimiento? Podríamos hacerlo no estudiando al individuo o a los individuos de forma global sino centrándonos en las conductas o situaciones en que esos condicionantes se minimizan en mayor medida. Y es aquí donde aparece mi interés por el estudio y el análisis de las conductas más primarias del ser humano por un lado (las conductas sexuales y las conductas violentas), y de algunas patologías mentales (no confundir con enfermedades) por otro.

Sin embargo, analizar este tipo de conductas también es complicado, porque debido a evidentes limitaciones éticas no podemos provocarlas y tampoco podemos analizarlas a posteriori con un índice aceptable de fiabilidad debido a fenómenos como el de la deseabilidad social. Todos estaremos de acuerdo en que no tiene mucho sentido preguntar a un sujeto: Disculpe, ¿ha disfrutado mucho rompiéndole los morros a aquel individuo? Responda 1 si ha disfrutado muchísimo; 2 si ha disfrutado algo, 3 si ha disfrutado poco y 4 si no ha disfrutado nada.

CiberdelincuentePor tanto, lo que necesitamos es una vía de contacto que evite el conocimiento directo del informante, o que aunque no lo haga facilite la total percepción de anonimato de este, y una vía en la que sus comportamientos no parezcan tan desviados respecto a la norma social establecida, o mejor aún, donde haya personas con ideas, emociones y comportamientos semejantes al suyo y donde por tanto pueda sentirse libre para expresarse sin aplicar la censura moral y social.

¿Existe esa vía de contacto y esa herramienta? Desde hace algunos años, sí. Internet y las tecnologías han abierto no solo la posibilidad de crear herramientas de acceso  a una información global, sino que han potenciado los canales de comunicación hasta el punto que se han creado redes digitales para todo. Y cuando digo para todo es para todo, para lo bueno y para lo malo. No hay conducta, necesidad, impulso, perversión o confesión que no tenga su público y lo que antes era un comportamiento más o menos privado e incluso culpabilizador, ahora tiene además de seguidores, una cierta demanda específica.

Así es que teniendo la herramienta y el objeto de interés podemos empezar a obtener información de primera mano de esas conductas que mencionábamos sin estar excesivamente cortadas por el patrón de la deseabilidad social y lo políticamente correcto.

Y francamente, lo que yo al menos he visto, oído y dialogado es verdaderamente alucinante (y en muchos casos aterrador), porque viene a mostrar que por encima de las convenciones sociales, se encuentran unos instintos primitivos y perversos que no dejan en muy buen lugar a la especie humana. Como comentó mi amigo el estilita en twitter (animo a ver su blog Estilitaecologico ): “El ser humano no es más que un mono con algo de alopecia”.

Por supuesto se me puede decir que todo ello no es representativo de la población en general y que esas características están circunscritas a una muestra que responde a unas características muy concretas. Es posible, pero es el único conocimiento al que yo he accedido que cumple esas características y, como he dicho, y aunque ya tengo mi propio estudio en marcha sobre determinadas conductas (ese sí con todo el rigor científico del mundo mundial), me interesa tanto o más, el simple conocimiento personal.

Por tanto, después de exponer descriptivamente la parte más densa sobre el concepto de esencia humana y la metodología de mis pequeños análisis al respecto, ya podemos plantear el debate en cuestión sobre si el ser humano es bueno por naturaleza (como exponían Sócrates o Rousseau y manifiestan la mayor parte de las religiones) o si esto es un camelo fruto del miedo y la inseguridad que supondría aceptar que nuestros vecinos, amigos y compañeros son unos auténticos… seres humanos.

[Continuación]

Salud y libertad.

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Esencia humana (1ª parte)

“Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber” (Blaise Pascal)

Me gustaría empezar los contenidos del blog con un tema que sin duda abarcará varias entradas y que aunque puede ser algo denso y aburrido, creo que es importante para entender en el futuro muchas de las cosas que comente, pues supone las base principal de muchos principios, reflexiones, conductas…

Empezaré pues esta serie de post planteando algunas reflexiones sobre el componente humano y sobre mis pequeños “estudios” y análisis, así como sobre sus conclusiones. La verdad es que lo único que pretendo con esas que yo llamo “mis pequeñas investigaciones” es conocer más profundamente al ser humano porque creo que para hacerlo no basta con enviar a una partida de becarios al “charco”, para que después un superior posicionado realice en su palacio de mármol un análisis estadístico por muy científicas que sean las condiciones de ese estudio. Si uno quiere conocer, tiene que mojarse y experimentar las propias realidades que observa de forma directa, por lo que al menos a mí no me interesa únicamente hacer ciencia aunque conozca el método y me anime de vez en cuando.

Pongo un ejemplo, hubo una época en la que me interesó ampliamente  el fenómeno de las técnicas de reforma del pensamiento y la dinámica sectaria. Después de un amplio estudio de la bibliografía y de la lectura de algunas investigaciones consideraba el tema extremadamente complejo de llevar a la práctica. Así que decidí verlo in situ y me planté en una reunión de un grupo de dinámica sectaria donde me bastaron 3 horas para ver la enorme facilidad con que se pueden llevar a efecto este tipo de estrategias. Somos manipulables por naturaleza y solo aceptándolo y sabiendo cómo se nos manipula podremos empezar a ponerle remedio.

Por eso, me interesa tanto la ciencia como el conocimiento experiencial y me parece muy osado y muy soberbio por parte de algunos considerar únicamente como válido el conocimiento científico. Para no extenderme demasiado pondré un último ejemplo. Antonio Salas es el alias de un escritor que se ha infiltrado en grupos nazis, grupos de trata de blancas e incluso en el mundo del terrorismo islámico. Él crea cuidadosamente un personaje, se adentra en esos terrenos pantanosos, vive su realidad diaria (jugándose la vida), obtiene información y saca sus propias conclusiones, por supuesto sin analizar sus datos desde un punto de vista científico. Mi pregunta es: ¿si usted tuviera un hijo que empieza a tener contacto con grupos radicales, estuviera preocupado por él y tuviera oportunidad: preguntaría a Antonio Salas que ha vivido meses la realidad de estos grupos o le preguntaría a un individuo que ha leído 40 libros académicos del tema y ha realizado un análisis de unos cuestionarios obtenidos por su cohorte de becarios?

Así pues, teniendo en cuenta estos aspectos, empezaré con el tema que pretendo introducir: la esencia humana. Saben los que me conocen en profundidad desde hace tiempo que hay dos temas que siempre me han obsesionado, a veces hasta lo patológico, y que me han supuesto muchas horas de estudio y dedicación: el primero, conocer los aspectos que constituyen la esencia humana, entendida esta como el conjunto de elementos (características, impulsos, necesidades…) innatos y comunes a todo individuo como miembro de la especie (y por tanto concepto diferente al de alma); y el segundo, saber si el alma o psique individual sobrevive después de la muerte. Vamos, lo que viene siendo de toda la vida, el quiénes somos y adónde vamos en versión propia.

Así, me gustaría exponer algunas cuestiones sobre el primer tema, ya que no solo me parece interesante por sí mismo, sino que además me da pie a introducir un debate interesante (y casi infinito) que puede ser la base del desarrollo de muchos principios posteriores con implicaciones en el comportamiento de cada individuo: determinar si el ser humano es bueno en esencia o no. El segundo aspecto que comentaba, el de si hay algo más allá de la muerte, lo obviaré de momento ya que será objeto de un post posterior y además, como buen agnóstico, llevo toda la vida dándole vueltas sin haber sacado absolutamente nada en claro.

Lo que sí quiero comentar antes, y esto servirá de explicación para todos los textos publicados en el blog, es que aquellas afirmaciones que pueda utilizar de forma absoluta, solamente pretenden reflejar MI verdad. Siendo profundamente relativista, entiendo que nadie puede ser tan vanidoso como para creerse en posesión del auténtico conocimiento ni de verdades establecidas como dogmas de fe. Y aunque es cierto que para funcionar en este mundo necesitamos considerar nuestra verdad como si fuera absoluta, e incluso actuar como si lo fuera en una suerte de pragmatismo, no conviene perder la perspectiva de que solo es una forma más de ver las cosas, con su mayor o menor nivel de eficacia y capacidad adaptativa (lo que tampoco impide que existan algunos argumentos más válidos que otros para una determinada justificación).

[Continuación]

Salud y libertad.

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Empezamos, Cancerverus

Reconozco que lo he dejado correr y ha pasado mucho tiempo, a pesar incluso de alguna petición que agradezco enormemente y alguna increpación con buenas intenciones. Pero siempre he dicho que si empezaba un blog era para mantenerlo y soy consciente de que eso lleva mucho tiempo, del que no estaba ni estoy precisamente sobrado.

De todas formas aquí va mi primer post, que como no podía ser de otra manera es para presentar mi blog, el Cancerverus, y hacer una declaración de intenciones de esas que muy probablemente no se cumplirán, como suele ocurrir con los proyectos de comienzo de año. Y es que como dicen los escritores, con los blog pasa como con las novelas, que llega un momento en el cual uno ya no decide lo que ocurre, sino que la trama adquiere vida propia y el escritor se convierte en mero intermediario.

¿Y por qué el Cancerverus (sí, con v)? Primero porque es un personaje que siempre me ha acompañado, apellido graciosete obliga, y porque conjuga muy bien con el nick de mi alter ego digital, pero además porque tiene una historia curiosa.

Cancerberus (o el can Cerbero) era el famoso perro de tres cabezas y serpiente en lugar de cola que guardaba las puertas del Hades, impidiendo a los muertos salir y a los humanos entrar. La verdad es que a pesar de su terrible aspecto y fiereza también sufrió sonadas derrotas, la más famosa de ellas la de Hércules en sus doce trabajos, cosa que sin duda ocurrió porque Hades eligió un perro en lugar de un gato para cuidar su mundo. No obstante mi post sobre los gatos y su suprema divinidad vendrá más adelante.

Así que, aunque no soy tan soberbio como para considerarme el guardián de nada ni de nadie, sí que trataré en este blog de temas que podríamos agrupar en tres campos, así como Cerbero tenía tres cabezas: veltesta, tretesta y drittesta.

La primera cabeza de este blog será sin duda la Psicología, esa que habla del yo, del self, de lo que uno es y que viene en parte determinado “de fábrica” y en parte mediatizado por el entorno. Este curioso campo de estudio muestra por un lado la complejidad del ser humano y por otra la absoluta facilidad con la que puede ser manipulado, todo ello a pesar de, no lo vamos a negar, ser un campo bastante denostado por algunos, especialmente por aquellos más susceptibles a sus maquinaciones.

La segunda es la educación, otro campo que no vive tampoco sus mejores momentos, pero que sin duda determina en gran medida el primero, lo que uno es. La educación es lo que nos ayuda a convertir la piedra “bruta” (en algunos casos especialmente bruta) en piedra pulida como dicen los masones, o lo que es lo mismo a obtener todo el potencial que como individuos tenemos. No obstante, las vías educativas son muchas, pues no se trata solo de hablar de la educación formal. Las religiones, la antropología, la filosofía… y un largo listado de ámbitos pueden tener en nosotros una influencia educativa dependiendo de su forma de concreción en nuestro contexto espacio-temporal. Por ejemplo, la decadente cultura occidental que nos ha impregnado y esculpido el cerebro con un veneno que hay que ir eliminando.

Y finalmente, la tercera, la Política (estoy empezando a darme cuenta que rezumo masoquismo de atracción por las causas perdidas). Por supuesto entendiendo la política con mayúsculas, como la participación en los asuntos públicos con objeto de mejorar la propia sociedad en que se vive a través del diálogo y la búsqueda de soluciones a problemas comunes. Para ello, lógicamente, paso previo es acabar con la política (con minúsculas) de la estrategia, la corrupción, el robo y la indecencia. Lo que viene siendo purgar la política de hoy en día. Y para ello solo hay un método: que los ciudadanos “normales”, los ciudadanos “de a pie” retomen el control de la vida pública, quitando a los políticos profesionales actuales que han degradado este término hasta el punto de que son capaces de aniquilar un país, antes que establecer cambios que eliminen uno solo de los privilegios que ellos mismos se han concedido.

Por último, no puedo olvidar en este primer post manifestar mi enorme y público agradecimiento, a las tres cabezas que me han hecho crecer para buscar mi potencial positivo (obviemos el negativo que como en todos, también lo hay): Cecil  (+), Fernando (+) y Juan Antonio (+).

Tiempo habrá para profundizar en todas estas cosas. Lo que sí quiero anotar es que algunos de los post que subiré se corresponderán con textos escritos antes de la creación del blog. En algunos casos mi capacidad profética me ha dado miedo, en otros la derrota de Cerbero se convierte en un juego de niños comparado con el desvío del vaticinio. Pero al final, Cerbero, siempre se vuelve a levantar para cumplir con su destino… bueno o malo.

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