Archivo mensual: marzo 2013

Por qué se lapida a Toni Cantó

“Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza” (Antonio Machado)

De nuevo hace un par de días la Santa Inquisición defensora del pensamiento único y moralmente superior de lo políticamente correcto, se puso el mono de trabajo para continuar con su peculiar campaña de acoso y derribo personal, político y social contra Toni Cantó.

Estas campañas orquestadas en redes sociales son de lo más habitual entre un cierto sector partidista más que ideológico, que siempre ha sabido moverse bien en el mundo de la publicidad, los eslóganes facilones y las estrategias de barrizal, aprovechándose para ello de algún que otro tonto útil convenientemente desprovisto de cualquier sentido crítico y argumentativo. [Siempre me quedará la duda de si la LOGSE es simplemente producto de un falta absoluta de competencia pedagógica, o la más brillante estrategia de idiotización de una sociedad, no olvidemos que una sociedad mentalmente atocinada es una sociedad manipulable].

Pero hay que reconocer que en este caso la saña furibunda de quienes reparten carnet de demócrata (a todo aquel que piense como ellos, claro) es tal, que parece que tiene que haber algo más que una simple estrategia de antipatía política detrás de todo ello. O quizás no. Veamos de qué se le acusa y por qué se ha convertido su figura en un sparring social.

La primera gran cruzada twittera ocurrió tras una intervención suya en el proceso de  aprobación para que se sometiera a discusión la Iniciativa Legislativa Popular para que las corridas de toros se declarasen bien de interés cultural. En su intervención completa se dan reflexiones tan interesantes como por qué los nacionalistas se escandalizan con las corridas de toros, pero no con otros espectáculos de tortura animal como los correbous; se plantea una postura mesurada en la que UPyD no se posiciona a favor de la prohibición pero tampoco de la subvención; o se exponen argumentos con el fin de intentar establecer un debate de cierto nivel intelectual y académico que desde una argumentación filosófica trata de ir al fondo del asunto. Para ello Toni Cantó cita al filósofo Savater que reflexionaba en un texto sobre si los animales tienen en sentido estricto, moral o jurídico, un derecho a la vida y la libertad.

Por supuesto, la oportunidad era demasiado jugosa para dejarla pasar, así que esta mención textual ya fue suficiente para que las hordas tergiversadoras sacaran un titular que corrió como la pólvora: Toni Cantó dice que los animales no tienen derecho a la vida.

La verdad es que una de las formas más efectivas de manipulación es la que se da a través de la tergiversación o de las medias verdades, cuando un dicho o hecho se saca de contexto y se difunde como un todo inapelable no sometido a racionalidad alguna. Pero hasta en esto hay un efecto contraproducente, pues muchas personas, tras indignarse inicialmente por el eslogan publicitario, pasaron a visualizar el vídeo donde el pérfido Cantó quería acabar con la vida del reino animal y, oh sorpresa, descubrieron que habían sido utilizados.

Tampoco vamos a entrar más a fondo en el tema en cuestión, aunque podría decirse que extraño derecho a la vida y la libertad es el de los animales teniendo en cuenta que existen mataderos y carnicerías con todos los papeles en regla, que muchos de los indignados lógicamente no dejan salir a sus animales de casa y un largo etcétera (yo personalmente no dejo salir a mi dios felino de casa por razones obvias de protección y seguridad). De hecho, uno de los momentos más hilarantes fue el jardín en el que entró Susana Griso cuando en la entrevista que al día siguiente le hizo mostró su desacuerdo con la intervención de Toni, eso sí, para acabar confesando que sus gallinas tienen derecho a la libertad aunque se las acaba comiendo, porque “solo come pollo de corral” (ver minuto 22:45). Eso sí, sin aclarar si a las gallinas que tan bien trata y permite salir al aire libre, se las come vivas o las mata antes de cocinarlas.

Resumiendo, al menos en este caso, el fundamento de la lapidación era nulo, como también se puede leer en algún otro comentario publicado en la prensa a tenor de lo ocurrido: “Toni Cantó, los toros y el arte de manipular vía twitter

El segundo caso, este sí con algo más de fundamento, fue el ocurrido al dar por buenos unos datos de la Federación de Afectados por las Leyes de Género (Feder.Gen) pensando que se correspondían con datos del INE sobre el número de denuncias falsas por violencia de género. Es cierto que fue un error no contrastar los datos previamente y que por tanto se le debe exigir más diligencia, pero no es menos cierto que posteriormente y como mal menor, incluyó un tweet indicando:

“Pido disculpas, me he equivocado al dar por contrastados unos datos de Feder.Gen sobre un tema tan grave como es la violencia de género”

Por supuesto, pese a lo novedoso de que un político asuma un error y pida disculpas, las hembristas (que no feministas) ya habían tomado nota del asunto, convirtiendo a Toni Cantó en el nuevo enemigo a aniquilar, muy probablemente menos por el dato en sí aportado, que por su osadía de asegurar que la ley de violencia de género no es efectiva pues el número de víctimas sigue invariable, y especialmente, por defender el discurso de que no se puede construir la igualdad en contra de los hombres (como de hecho ocurre), lo cual implica la no asunción del pensamiento único y totalitario del lobby hembrista, el mismo que durante las dos últimas semanas no ha dicho ni mú (o al menos no con las mismas energías y medios) de que una profesora paquistaní fuera asesinada por dar clase a niñas o de que tres activistas de Derechos Humanos fueran violadas por soldados libios… eso sin mencionar otros temas como la elección del alcalde de Ponferrada con el apoyo de un condenado por acoso sexual, o la condena por maltrato a Eguiguren que nunca pareció molestar especialmente a las autodenominadas feministas socialistas.

Por último, el tercer gran escándalo se produce cuando Toni se pregunta si al resto de presos se les permite twittear desde sus celdas, dando por hecho que es Otegui el que directamente lleva su cuenta en esta red social. Nuevamente, el sector ávido de investigar a microscopio todo lo que dice Toni Cantó (cada cual con sus ocupaciones), vuelve a la carga haciendo mofa de que el diputado crea que es él mismo el que lleva directamente su cuenta. Claro, que aquí también hay que aclarar que tiempo atrás se armó el gran escándalo porque algunos políticos tenían equipos y community managers que  llevaban las cuentas particulares, produciéndose una gran indignación entre los usuarios de la red que acusaban a los políticos de no utilizar los medios para dialogar con los ciudadanos y de utilizar las redes solamente con fines publicitarios, razón por la cual en la actualidad gran parte de los políticos que no llevan su cuenta directamente lo dejan claro en su perfil.

Por tanto la duda es, ¿realmente equivocarse en unos datos por los que se pide perdón y una cosa tan irrelevante como dar por hecho que un impresentable lleva su propia cuenta de twitter es razón suficiente para generar los odios y críticas que ha generado Toni Cantó? Desde mi perspectiva la respuesta desde luego es no.

¿Por qué entonces esa animadversión? Cuando yo era árbitro y veía la hostilidad que generaba por algo tan estúpido y putrefacto como el fútbol, acabé por darme cuenta de que estas reacciones no eran una cuestión personal, sino el producto de la construcción de determinadas figuras sociales cuyo fin terapéutico es generar un papel liberador en el ciudadano, que de esta forma puede descargar la ira y resentimiento acumulados contra su jefe, su trabajo, su pareja, los políticos… dirigiéndolos hacia un personaje que encarna todo ello de forma simultánea. No es preocupante mientras algún iluminado (que los hay, vaya si los hay) no lleve la cosa más allá. Quizás Toni cumpla esta función para una parte de la sociedad hastiada y encabronada con la clase política (con toda la razón del mundo desde luego), que ha visto en él la diana perfecta. Aunque no deja de ser curioso que se tome precisamente con quien no es un político profesional, sino un ciudadano que ha llegado a la política (o precisamente por eso).

Pero uno que siempre tiene activado el cortex conspiranoico podría pensar también que hay otras motivaciones, algunas muy relacionadas con la anterior. Porque para la partitocracia reinante un personaje como Toni Cantó puede ser un peligro de primera línea. No por él, sino por lo que representa.

Y representa lo que la clase política profesional no puede permitir que en estos tiempos se extienda: un ciudadano de pie que ha llegado adonde nadie se esperaba, al Congreso. Un advenedizo para la casta política. Un ciudadano que contra todo pronóstico obtuvo el acta de diputado sin contar con los medios de comunicación, que aprovechándose de que era ligeramente conocido por su labor profesional como actor, convenció a la ciudadanía con un discurso razonable en las calles y plazas a golpe de micrófono, de besos, de visita a mercados, de acercarse a los ciudadanos en su propio terreno, abierto a todos. Un ciudadano que ha sufrido en carne propia los problemas de sus conciudadanos, sabiendo lo que es constituir una empresa para trabajar, sufriendo y compartiendo también el insulto de un sistema judicial que se burla de las víctimas de injusticias flagrantes propias o de la gente cercana, buscándose la vida y diciendo lo que piensa por encima del halago impostado y el aplauso fácil. En definitiva, un ciudadano que por serlo, conoce los problemas de los ciudadanos y busca soluciones para ellos, porque son los suyos.

Eso, desde mi punto de vista, lo convierte en el mejor diputado del Congreso (que me perdone el resto de compañeros por quien también siento un profundo respeto). Por encima de que precisamente también por eso, a veces esté descolocado como un pulpo en un garaje, sin saber manejarse en el mundo de los políticos profesionales, de la hipocresía y la artificialidad de las situaciones y teniendo que aguantar la impostura de críticas planificadas por gabinetes de comunicación partitocráticos que se aprovechan también de la actuación de los incautos que solo leen titulares y eslóganes porque son incapaces de ver los 8 minutos de un vídeo, o los 5 minutos que requiere el texto de una noticia completa.

Hace unos días surgía la polémica en twitter porque uno de los usuarios que representaba para algunos la voz crítica del pueblo (@masaenfurecida), ampliamente seguido y retwitteado, parecía ser la tapadera de un grupo mediático para expresar lo que no se atrevía a difundir a través de sus vías formales. Sea o no cierto, que versiones hay para todos los gustos, lo que deja claro es la certeza de que tras un montón de cuentas se esconden usuarios que representan a grupos con intereses particulares y muy concretos que utilizan las características de esta red para implementar desde el anonimato las más sucias estrategias destructivas, obteniendo a veces la planificada colaboración de los ingenuos.

Resumiendo, sea por la razón que sea, todo parece indicar que seguiremos viendo el proceso de lapidación pública de Toni Cantó, que será mencionado hasta el infinito cada vez que meta la pata o cada vez que salga una encuesta que mejore la intención de voto de UPyD, cada vez que se equivoque o cada vez que lo tergiversen… pero nunca para recordar que fue el primer diputado que renunció a las dietas de alojamiento y pago de internet, o que tuvo intervenciones tan geniales, contundentes y certeras como esta (pero esto no interesa…)

Salud y libertad.

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La niña terrorista y el director imbécil

“Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano” (Goethe)

Seguramente más de una vez y más de dos se hayan hecho ustedes la siguiente pregunta: “¿Pero qué narices le pasa a este mundo?” A mí esto me suele pasar a menudo cuando leo noticias tan impactantes como esta: “Niños expulsados de institutos y enviados al juez por jugar a policías y ladrones” (Diario El Mundo, 18/02/2013)

Lo mejor del espectáculo viene cuando uno lee los tres primeros párrafos:

Una niña de 5 años, expulsada durante 10 días del instituto por hablar con su amiga de las pistolas de Hello Kitty, que disparan pompas de jabón, y con una referencia en su historial académico por realizar amenazas terroristas

Un niño de 6 años, expulsado un día por jugar a indios y vaqueros y decir pum mientras <<disparaba>> con su mano a un compañero que hacía como si blandiera un arco y una flecha

Otro niño, éste de 10 años arrestado, fichado (toma de huellas dactilares incluidas) y oficialmente en libertad condicional por enseñar en el autobús del colegio una pistola de plástico que cuesta un dólar

El lugar del que estamos hablando es EE.UU., país paradigma de libertad (y de la decadencia occidental) y a la luz de lo visto, del más acusado sentido de la paranoia del que puede hacer gala un colectivo social.

Porque a pesar de lo leído, lo llamativo del tema no es solo su peculiar sentido de la prevención de la violencia en los centros escolares, sino la incoherencia manifiesta de un lugar donde se permite comprar esto presentando el carnet de conducir…

pist1903

…a la par que considera un peligro potencial, una amenaza para la sociedad y un riesgo apocalíptico hablar de (sí, solo hablar, ni siquiera amenazar con) esto otro

kitt1903

Y es que más allá del inmisericorde castigo que merecerían los padres de la criatura por su sentido del gusto (que no obstante tampoco sería tan radical como para solicitar la supresión de la patria potestad), parece exagerado penar a la chiquilla con una mención de terrorismo en su historial académico y policial, incluso aunque estos pudieran tener una foto semejante o tan aterradora como la siguiente…

Ciertamente, USA es un país peculiar (aunque en España tampoco lo hacemos mal): un país donde te pueden sacudir por arriba y por abajo con escenas de violencia gratuita, pero te pueden censurar el visionado de un pezón con un pixelado al más puro estilo de la pelusilla del porno japonés; un país donde te pueden meter en la cárcel acusado de acoso sexual por contar un chiste verde, pero que concede medallas a soldados que abusan sexual y físicamente de presos en cárceles de dudosa legalidad; un país donde son capaces de fabricar una pistola real con balas rosas basadas en un dibujo animado que representa inocencia y niñez; o un país donde puedes comprar un arma de asalto automática, pero donde te expulsan diez días por hablar de las pompas (de jabón) de Hello Kitty.

Creo sinceramente que hemos perdido el norte hace tiempo, el norte, el sur, el este y el oeste. Y es que si algo produce más terror que una niña hablando de cartuchos para su Kitty-pistola, es que un director de un centro escolar sea tan sumamente imbécil como para expulsarla diez días por ello, mención aparte.

Si alguien como este sujeto, con semejante trastorno de lo que está bien y lo que está mal y que no diferencia lo que es un juego simbólico de lo que es real o lo que es un cachivache de plástico de lo que es un arma de asalto, es el encargado de dirigir la educación de las futuras generaciones, no nos quejemos cuando empecemos a tener problemas graves porque estas mismas generaciones no sepan discernir lo bueno de lo malo o lo trivial de lo importante.

Y recuerde, si usted ve a esta persona no dude en llamar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Su vida puede depender de ello…

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2ª tertulia política

De nuevo os dejo otra tertulia política a la que asistí en Teleasturias, en el programa Debate Público. En este caso, con el contertulio Gustavo Bueno (hijo). Los temas que se trataron fueron el debate sobre el Estado de la Nación, la actuación de los actores en la Gala de los Premios Goya, la desaparición de Hunosa de varias toneladas de carbón y la Comisión de Investigación del caso Marea.

Matizo también (de nuevo) que aunque ponga responsable de prensa, en mi caso es de UPyD Oviedo, la responsables de prensa de UPyD Asturias es Patricia Rodríguez, a la que agradezco mucho su ayuda y sus consejos, y con quien tenemos la fortuna de contar.

Salud y libertad.

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