Archivo mensual: octubre 2014

Podemos, Pablemos, Oremos y Chorremos

“Somos enemigos del sistema económico capitalista actual porque explota al que es débil (…) y estamos decididos a destruir este sistema capitalista en todos sus aspectos” (Adolf Hitler)

Podemos cae en la trampa y retuitea un discurso de Hitler

Podemos cae en la trampa y retuitea un discurso de Hitler

Este fin de semana tiene lugar el Congreso Fundacional de Podemos, esa formación ultraizquierdista que tras poner a caldo a UPyD por definirse como partido transversal, ha decidido adoptar el calificativo para posicionarse y ganar votos en todos los ámbitos del espectro ideológico.

Son curiosas muchas de las similitudes en los primeros pasos entre UPyD y Podemos, pero afortunadamente UPyD ha preferido transitar el camino del rigor de los análisis y los planteamientos de solución frente a la palabrería hueca. En todo caso hay algo de cómica sincronicidad universal en que el Congreso Fundacional de Podemos se celebre en Vistalegre, donde UPyD celebró su mitin más sonado y congregó por cierto un número similar de asistentes (unos 6.000).

Tampoco llama mucho la atención que en una sociedad como la actual, de titulares, eslóganes y espantada frente a la profundización informativa, el segundo se haya convertido en un partido de masas (en el sentido más peyorativo del término).

En realidad, no deja de ser una muestra más de la lucha entre el fondo y la forma, el contenido frente a la apariencia, el camino frente al resultado, y por supuesto de la situación desesperada de la gente, en un estado emocional propicio para seguir cualquier movimiento mesiánico o sectario, aspecto que ya hemos analizado en el secesionismo catalán.

No sé a vosotros, pero a mí cada vez que veo a Pablo Iglesias, me viene a la cabeza la imagen de aquel cura que con los brazos extendidos y voz monocorde gritaba: “Oremos”. Es como un líder espiritual que, tras su calma impostada y su capacidad comunicativa milimétricamente estudiada, parece tener un efecto hipnótico o sugestivo sobre sus fieles.

Eso, al menos, cuando no saca su verdadero yo, y se consagra con un cinismo absoluto a reventar actos ajenos y a reprimir la libertad de expresión e información de otros, bajo su propio criterio de santero investido por la Gracia, que le confiere derecho divino a decidir quién puede hablar y quién no, qué información pueden recibir los ciudadanos, y cuál es peligrosa para su alma.

Pero si Pablo Iglesias da miedo (y entiéndase el tono literario, que ya veo a los ceporros de siempre diciendo: “estamos encantados de que nos tema el de UPyD”. Qué más quisiérais…), el que verdaderamente produce terror, es Juan Carlos Monedero. Este, el verdadero líder en la sombra de Podemos, es quien representa perfectamente lo que es dicha organización, un partido de corte populista que llegado al poder, no tendría ningún reparo en aplicar las estrategias y métodos del régimen más opresor.

Y es que si algo aprendemos rápidamente aquellos que trabajamos el componente humano, es a identificar los rasgos ocultos de la personalidad, los pequeños indicios que permiten destapar la verdadera cara de quien pretende mostrar la máscara de la deseabilidad social. En Monedero es más evidente porque no tiene la templanza y el toque comedido de Pablemos y por eso se le tiene en un medido y discreto segundo plano, para que no se observe de forma más clara lo que es Podemos en su esencia.

Monedero tiene todos los rasgos de un Stalin en potencia, es egocéntrico, sibilino, déspota y autoritario, pero lo mejor es que le cuesta horrores ocultarlo porque se enorgullece de ello, y por eso constituye un talón de Aquiles que debería explotar su oposición política. Un ataque inesperado por el flanco más débil para destapar la verdadera cara del verdugo. Veamos un ejemplo.

Se equivocan pues estableciendo el duelo con Pablemos, que es la cara bonita y amigable del proyecto, la rana Gustavo que da una imagen afable y por qué no, siendo brusco y parafraseando “Las Aventuras de Ford Farlaine”: la imagen para que los/las jóvenes tengan una cubierta de compacto para correrse.

Pero lo cierto es que la similitud con la Iglesia va más allá del apellido y del líder carismático, porque incluso en los afiliados y simpatizantes de Podemos hay semejanzas con los feligreses. Al igual que en la institución religiosa, existen dos perfiles claramente delimitados y me vais a permitir que lo describa con ejemplos reales de mi contexto.

Personalmente conozco a dos personas cercanas interesadas en Podemos y ambas representan de forma absolutamente arquetípica, el prototipo de seguidor: por un lado el oportunista y por otro el idealista.

El oportunista es aquel sujeto que tiene claro su objetivo, arrimarse a caballo ganador y quedarse con parte del pastel. Por ello no es extraño que en los actos de Podemos veamos a buen número de antiguos militantes o cargos menores de partidos como el PP, el PSOE, IU u otros partidos nacionalistas que han visto como se abren de par en par las puertas para conseguir el poder que no alcanzaron en sus antiguas organizaciones, en un lugar donde colocarse el primero no es tan complicado porque todo está por explorar.

En UPyD observamos con cierta hilaridad algunas caras conocidas que se arrimaron a nuestro proyecto hace años ya con la misma intención pero que huyeron en desbandada cuando no se colmaron sus expectativas económicas o de poder. Me consta que en Podemos están aterrados con esta situación pues por la vorágine de crecimiento, les está siendo imposible controlar la toma de círculos por personajes de este pelaje. Aunque hay más casos, veamos un ejemplo: “Podemos nombra portavoz en Llaurí al exalcalde Vicent Climent, ‘el Sheriff’, condenado por falsedad y resistencia

En el caso que yo conozco, se trata de alguien con cierta posición que tras estar mucho tiempo a la falda de IU y conocer el resultado de Podemos en las elecciones europeas, decidió cambiar de podenco esperando que si estos últimos llegaban a cargos de poder, supieran que podían contar con sus servicios. No es extraño, las bases y afiliados se suben al carro, pero en determinados sectores uno simplemente muestra sus simpatías para que llegado el momento cuenten con uno. Y es que hay determinados ámbitos: Cuerpos de seguridad, Universidad, Administración… donde no hay que afiliarse para ser tenido en cuenta, basta con dar muestras de seducción para que el cortejo se lleve a efecto, pues para según qué partidos políticos, controlar estos sectores es fundamental.

El idealista es el caso opuesto, es quien por convicción o devoción se deja embriagar por el perfume creyendo en el proyecto y trabajando por él de forma generalmente firme y determinada.

Ahora bien, en este caso podríamos dividir también entre quienes creen en el proyecto porque han sido seducidos desde el lado emocional (es muy fácil ponerse a favor de quien quiere acabar con un sistema como el actual), o de quien simplemente se dedica a escuchar recetas y eslóganes simplones sin tener la capacidad analítica para profundizar en si existe algo debajo de la mera palabrería. Desgraciadamente, en ambos casos el resultado es el mismo, una autocensura de los procesos racionales que impedirán el estudio detallado de los planteamientos o propuestas programáticas del partido.

Solo desde esta falta de análisis riguroso de propuestas y de la carencia de aplicación de los más elementales mecanismos racionales es desde donde podemos entender que una buena parte de la población apoye a un partido que a tenor de algunas de las sandeces presentadas pasa de ser “Podemos” a convertirse en “Chorremos”

En primer lugar, vamos a imaginar que somos especialmente crédulos y asumimos que alguien que dice que nos va a dar a todos 600 €, que va a reducir la jornada laboral a 35 horas, que va a anticipar la jubilación a los 60 años, que no va a pagar la deuda y que no tendrá ningún problema para que además el país tenga superávit económico, no tiene un interés oculto en vacilarnos o reírse de nosotros de forma descarada en nuestra jeta, sino que realmente pretende hacernos una propuesta política seria.

Lógicamente, la pregunta a plantear sería cómo pretende hacerlo. Y claro, si la respuesta es que si lo decidimos ya se lo preguntaremos a los técnicos, los mismos a los que cinco segundos antes se les ha achacado ser los responsables de la crisis que estamos sufriendo, se disipa todo género de dudas y aparecen los indicios suficientes para saber que estamos ante un auténtico fraude.

Ver vídeo

Pero hay que reconocer que tampoco es lo más grave o escandaloso. Hace poco se montó especial revuelo con algunos tweets de Pablo Echenique. El gran Echenique, científico de talla él, comentó que por encima de la ciencia está la mayoría, y por tanto la mayoría debe tener más legitimidad que la ciencia. Esto sí que acojona en serio (y no en sentido literario como anteriormente), porque lo que viene a decir el gran Echenique aquí es que el día que la mayoría decida que las vacunas son un instrumento demoníaco, adiós a las vacunas en el sistema de salud.

De hecho, no deja de ser asombroso que círculos de Podemos exijan que el reiki o la homeopatía se implanten como servicios gratuitos dentro del sistema de salud pública. Menos mal que en determinados pueblos de África donde se considera a los supervivientes del ébola auténticos muertos vivientes que deben ser exterminados (o como mínimo exiliados), no existe un Podemos que implante el sentir de la mayoría sobre el conocimiento de la superación de una enfermedad vírica.

Esto es especialmente relevante porque muestra el grado de involución de una sociedad donde, por algún tipo de cortocircuito evolutivo, algunos asumen que todas las opiniones tienen la misma validez, desde la mayor chorrada hasta el conocimiento más demostrado. Donde algunos pueden entender que decir que el ser humano es producto de la evolución tiene el mismo valor que decir que proviene de una mutación producto del mestizaje de la pareja formada por ET y el oso de Caja Madrid, porque “todas las opiniones merecen respeto”.

Es decir, donde se puede validar cualquier estupidez porque es una opinión, en lugar de considerar el valor de la misma en base al rigor y fundamento del peso de los argumentos que la sustentan.

Que un partido plantee a un votante un mundo de piruleta sin la más mínima explicación de cómo alcanzarlo o garantice que la masa tomará el control de la sociedad, ya son propuestas que generarían en más de uno cierta desconfianza, pero si además lanza propuestas como las siguientes, la cosa pasa de la desconfianza al sobrecogimiento.

Bienvenidos al sorprendente, grotesco y divertido mundo de las chorradas de Podemos Anchuelo (recomiendo fervientemente seguirlos en twitter).

[Nota del autor: El autor del blog garantiza que tardó varios días de análisis riguroso en llegar a la conclusión de que la cuenta @PodemosAnchuelo no se trataba de una cuenta fake, validando empíricamente la Ley de Poe y tras lo cual hubo de ser sometido a una cura de reposo mental]

Propuesta de Podemos para eliminar todo rastro del “pernicioso” conocimiento científico de la mente de nuestros jóvenes

Propuesta de Podemos para eliminar todo rastro del “pernicioso” conocimiento científico de la mente de nuestros jóvenes

Propuesta de Podemos para que la escuela se dedique a impartir talleres que consigan eliminar el fascista y falócrata heteropatriarcado de la mente de los jóvenes. Con algo hay que ocupar el tiempo dejado por la eliminación del conocimiento científico

Propuesta de Podemos para que la escuela se dedique a impartir talleres que consigan eliminar el fascista y falócrata heteropatriarcado de la mente de los jóvenes. Con algo hay que ocupar el tiempo dejado por la eliminación del conocimiento científico

Propuesta de Podemos para cepillarse el progreso y todo rastro de urbanismo

Propuesta de Podemos para cepillarse el progreso y todo rastro de urbanismo

Propuesta de Podemos para volver a las religiones antiguas frente al conocimiento científico. Imagino que el catolicismo no será considerado entre tales sabidurías de pueblos ancestrales

Propuesta de Podemos para volver a las religiones antiguas frente al conocimiento científico. Imagino que el catolicismo no será considerado entre tales sabidurías de pueblos ancestrales

Propuesta de Podemos para que no te queden más cojones que apoyar sus propuestas. Viendo la ligereza del término fascista, cualquiera que no acepte la eliminación del heteropatriarcado fascista y falócrata será automáticamente tildado de pepero

Propuesta de Podemos para que no te queden más cojones que apoyar sus propuestas. Viendo la ligereza del término fascista, cualquiera que no acepte la eliminación del heteropatriarcado fascista y falócrata será automáticamente tildado de pepero

En todo caso, en Podemos pueden estar tranquilos. Lo cierto es que los programas raramente se leen y las propuestas suelen pasar desapercibidas, así que con toda tranquilidad, en unos años, Podemos mediante, habremos acabado con esta sociedad corrupta y falta de libertad y agradeceremos todos volver al taparrabos selvático para ser dichosamente felices en nuestra estupidez más absoluta. ¿Podemos ser tan ceporros? Seguro que… Podemos!

Salud y libertad…

2 comentarios

Archivado bajo Política

Mi experiencia en la UNED: 7 años de martirio y vergüenza (3ª parte)

“Las cifras no mienten, pero los mentirosos y farsantes también usan cifras” (Anónimo)

Alumno de la UNED ante un test cuya respuesta correcta para cada pregunta es la letra D

Ya comentamos en las dos primeras partes del tema algunos aspectos verdaderamente sangrantes en la UNED, su peculiar sistema de estudio/memorización y la “veneración” que sienten por la figura del alumnado, lo que se refleja en el trato despótico y maleducado que le profesan.

Pero todavía nos queda por mencionar algún otro aspecto que no tiene nada que envidiar a los anteriores. Así que hoy abordaremos el tema de la evaluación entenidéndola en sentido amplio: la evaluación de los propios docentes para su selección, la evaluación que estos hacen a sus alumnos y la que los últimos pueden hacer de los primeros y sus asignaturas.

En el primer punto nos encontramos también con un déficit generalizado de la institución universitaria: los profesores universitarios no saben evaluar, y raramente enseñar. La base del problema está aquí en otra extraña peculiaridad del sistema universitario, y en concreto de su función docente, y es que se presupone que los docentes universitarios serán buenos profesores sencillamente porque… son buenos investigadores, aunque no tengan ni idea de enseñanza, ni lo que es peor, del campo profesional real en el que se supone van a enseñar a sus alumnos a ejercer. Algo llamativo.

Lo irrisorio del tema es que la mayoría de los profesores además de un ejercicio mediocre de la docencia tienen la desfachatez de reírse abiertamente de los criterios pedagógicos y docentes de enseñanza, y con esa arrogancia lógicamente, no es raro que su desempeño profesional sea aberrante, con el consiguiente sufrimiento de sus pupilos.

En todo caso esto es una perversión del propio sistema y de la forma de evaluación que existe para acreditarse como docente universitario, donde por ejemplo para la figura de profesor titular podemos comprobar que 60 puntos de 100 corresponden a criterios de investigación, 30 puntos a experiencia docente (de los cuales 7 son por material docente y publicaciones relacionadas con la docencia) y 10 a formación académica y experiencia profesional (6 a formación académica, 2 a experiencia profesional y 2 a otros méritos)

Resumiendo, que resulta sorprendente que a quien va a enseñar a otros a moverse en un campo y a ejercer con destreza su profesión, solo se le pida un 2% de méritos en dicha competencia para acreditarse como profesor titular y un 60% de puntuación correspondiente a criterios de investigación. Si existe interés otro día entramos en la farsa de cómo se consiguen publicaciones a base de talonario vía congresos (subvenciones con dinero de todos aparte para su organización y asistencia), revistas y demás.

Así nos encontramos con docentes universitarios que enseñan a futuros profesionales a establecer diagnósticos psicológicos cuando no han hecho uno en su vida, a cubrir partes de accidentes laborales cuando solo conocen la plantilla (¿estás de acuerdo @joamiran?) o a pontificar sobre cómo educar a los niños cuando lo más cerca que han estado de uno es paseando por el parque.

Con estas bases de conocimiento del ejercicio profesional y de los principios de enseñanza, no es extraño pues que la docencia y su resultado dejen bastante que desear, algo que es especialmente doloroso para los alumnos cuando después de trabajar y estudiar durante cierto tiempo (algunos) tienen que enfrentarse a las evaluaciones. Y en esto en la UNED son unos auténticos “genios”.

A mí siempre me ha llamado la atención que de un tocho de mil páginas un profesor no sea capaz de sacar 30 preguntas tipo test que cumplan los requisitos mínimos de objetividad (de ahí que los exámenes tipo test se denominen pruebas objetivas). No entro ya en otros requisitos de calidad que se aconseja que cumplan este tipo de pruebas como no formularlas en negativo, no incluir dos cláusulas en una… Esto ya sería para nota. Pero ni eso, los docentes de la UNED tienen una curiosa afición por la originalidad y claro, esto hace que las reclamaciones sean un auténtico campo de champiñones.

Estudiantes de la UNED esperando la llegada del tutor para reclamar un examen tres horas después del inicio del horario de tutoría

Estudiantes de la UNED esperando la llegada del tutor para reclamar un examen tres horas después del inicio del horario de tutoría

Aquí vemos un hilo titulado “Queja formal exámenes psicobiología segunda semana” en el cual hay 170 intervenciones (fueron más posteriormente). Como ven solo tuve la paciencia de leer las primeras 50, pero les aseguro que todas iban en la misma línea y no precisamente para alabar el trabajo del equipo docente.

Queja 1

Pinchar para ampliar

Aunque claro, a los equipos docentes tampoco les preocupa excesivamente este hecho, porque si conjugamos su falta de competencia evaluadora con su desprecio al alumno, nos encontramos con que se pasan por el arco del triunfo tanto las quejas como las reclamaciones, ya sean por vía formal o informal.

Pinchar para ampliar

Pinchar para ampliar

A veces dicho sea de paso con estrategias tan nauseabundas como la que nos cuenta el compañero Emilio: apurar los plazos para que no haya tiempo material a constituir comisiones de revisión antes de que las actas sean oficiales, lo que dificulta más aún la variación en las calificaciones.

Pinchar para ampliar

Pinchar para ampliar

Sintetizando, que siendo breve y como bien dice nuestro compañero David de forma más gráfica y enfática, hacen lo que les da la gana, porque como endiosados que están LA verdad es SU verdad y punto en boca.

Pinchar para ampliar

Pinchar para ampliar

Por supuesto, al alumno siempre le quedará el derecho al pataleo contestando los cuestionarios de satisfacción de las asignaturas, donde eso sí, tendrá que ajustarse a los limitados caracteres del apartado observaciones, pues las preguntas tipo test previas están tan milimétricamente planteadas y tan convenientemente sesgadas como las de los exámenes.

Así, el cuestionario plantea interrogantes como: ¿Se le ha informado de las formas para contactar con el equipo docente? Por supuesto que se nos ha informado, el problema es que no contestan por ninguna de ellas y se las pasan por salva sea la parte.

Con el detalle añadido de que en la mayor parte de las ocasiones los plazos de cumplimentación del cuestionario finalizan antes de que se publiquen las plantillas de exámenes y por supuesto la calificación final. Otra de esas azarosas casualidades de la UNED.

Y todo ello, sin considerar aún el tema referente a la evaluación práctica de los contenidos, aunque como ya comentábamos unir evaluación y práctica sea en esta institución un chiste de mal gusto.

Primero porque rara vez se consideran, y segundo porque cuando lo hacen, pueden llegar a suponer una verdadera comedia. Así, generalmente se entienden por contenidos prácticos lecturas adicionales a las del manual o ejemplos del mismo, llegando al absurdo de incluir en el examen teórico cuestiones como si Juan el del tema 4, tenía trastorno de ansiedad, de depresión, o mixto. Esto es lo que se entiende en la UNED como práctica y en el campo pedagógico como supina tomadura de pelo.

En definitiva, podemos decir que la evaluación en la UNED es desde todo punto de vista otra carrera de obstáculos, una más, para mayor gloria del sometimiento del alumno a directrices absurdas y aleatorias.

Y con su permiso, finalizaré ya el tema UNED en la próxima entrada comentando de forma muy breve algún otro aspecto adicional de caracter político y administrativo.

 Salud y libertad…

Enlace a 2ª parte                                        Enlace a 4ª parte

16 comentarios

Archivado bajo Educar, Psicología