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Liderazgo y guerracivilismo en Podemos

“La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad” (Napoleón I)

iglerreHoy tocaba nueva información sobre la Guerra Civil en Podemos: “Partidarios de Pablo Iglesias cargan contra íñigo Errejón por ser dócil con el PSOE“. Es gracioso, la pseudoizquierda o paleoizquierda española (como la llaman otros con gran acierto) llevan 40 años viviendo de un guerracivilismo trasnochado que muchos criticamos, y ahora resulta que sí, que el guerracivilismo es real, aunque sea entre ellos. Dios, qué envidia de esa izquierda francesa sin complejos y con responsabilidad de país (acierte o no).

En todo caso, esta entrada no pretende ser un ensayo sobre el guerracivilismo interesado en España, ni sobre la rancia, acomplejada, victimista, irresponsable y descerebrada izquierda que padecemos en este país (única en el mundo para nuestra desgracia), solo pretende plantear una reflexión sobre un par de apuntes relativos al liderazgo a cuento de la historieta podemita.

El primero referente a la figura que encarna el liderazgo. Según ciertas teorías del liderazgo, el líder sería aquel que mejor encarna el prototipo del grupo. Iglesias es el líder en este sentido pero tiene una papeleta difícil de cubrir. Su grupo ha aumentado tanto y en tan poco tiempo, que apenas tiene cohesión e identidad propia, siendo una amalgama de creencias dispares con unos difusos objetivos comunes. Esa es la razón por la cual le están empezando a salir rivales, lo que si se suma a los intereses particulares de un partido político, pronostica un conflicto asegurado. Ni que decir tiene que este conflicto se ha agudizado al venir mal dadas en un contexto de previsione de éxito, como ocurrió con la famosa pérdida del millón de votos en las últimas elecciones.

El segundo referente a la estrategia. Errejón, que es infinitamente más listo y apegado a la realidad que el coletas, sabe que para que su partido tenga opciones de victoria (y con victoria queremos decir poder llegar a equipararse al PSOE, pero nunca llegar más allá) y un peso específico, tiene que hacerse mucho más integrador. Los líderes eficaces integran a otras corrientes y personas externas sumándolos a su proyecto porque saben que en este tipo de grupos el total es mucho más que la suma de las partes. Y saben que no integrar supone dividir, crearse más rivales, enemigos… lo que en política genera muchas dificultades e impide el éxito.

El problema es que integrar supone atraer más conciencias y más diversidad, lo que a su vez haría peligrar el liderazgo de Iglesias, que es el prototipo del grupo original, es decir, de su vertiente más radical, fanatizada y ortodoxa. La integración, precisamente, cambiaría el prototipo del grupo hacia uno mucho más sincrético, lo que desplazaría a Iglesias a la irrelevancia y auparía al liderazgo a Errejón.

Por tanto, no es solo una cuestión de estrategia o de identidad. La una y la otra son las que determinan el liderazgo del grupo y de ahí el guerracivilismo que estamos viendo. Ambos lo saben y por tanto es iluso pensar que este conflicto es solo una discrepancia política.

Errejón como integrador alcanzará su potencial si los resultados mejoran (lo que atraerá nueva gente) y Podemos se abre. Iglesias, con su pose dogmática, se mantendrá si los resultados se mantienen (o se reducen y consigue culpar al otro de ello por su estrategia light) y Podemos se encierra en su núcleo duro. A fin de cuentas, Iglesias habla a los ya convencidos, pero Errejón busca nuevos caladeros. Veremos quién gana esta partida de Juego de Tronos.

Salud y libertad…

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El cerdo ha muerto, viva el cerdo

“No le temas tanto a la muerte, sino más bien a la vida inadecuada” (Bertolt Brecht)

muerteCuando un maestro o un profesor pronuncian una sentencia categórica es difícil de olvidar, especialmente si los destinatarios son alumnos jóvenes que se dejan impresionar por la contundencia de una carga emocional importante. De hecho, está psicológicamente demostrado que el hecho de asociar un recuerdo a una emoción intensa facilita la perdurabilidad de la huella de memoria.

Hace muchos años, un antiguo profesor de Literatura criticó en clase la hipocresía social a cuenta de la muerte de cierta mujer famosa a quien todo el mundo había criticado e insultado mientras vivía pero que en ese momento solo generaba alabanzas por los mismos que la despreciaban (suele ocurrir cuando se muere un famoso). Lo hizo diciendo: “recordad siempre que un cabrón aunque se muera seguirá siendo un cabrón”.

Como yo ya he defendido varias veces el concepto de justicia platónica que viene a decir que hay que dar a cada cual según su merecimiento, a nadie le extrañará que yo comparta este pensamiento, que por cierto, muchos (yo desde luego, no) le aplicaron a él. Paradojas de la vida… y de la muerte.

La muerte es uno de los principales temas tabú de la sociedad, por no decir el tema, y es curioso como la deseabilidad y el fascismo de lo políticamente correcto penalizan que uno se alegre de la muerte de una persona. En realidad, como en tantos otros ámbitos, lo que se penaliza no es la emoción sino la expresión de la misma. O dicho de otro modo, piensa lo que te dé la gana pero no se te ocurra decirlo, que nos cargamos la burbujita teatral con la que mantenemos la impostura de que el mundo es un lugar limpio y seguro como las compresas. También hay quien por un mero componente práctico, no lo hace solo por evitar molestos procesos judiciales.

Sin embargo, el ser humano es persistente en dejar entrever su lado más oscuro, qué le vamos  hacer, y así, cuando muere el enemigo, es difícil que no asome cierta alegría reprimida, incluso aunque su protagonista esté en el mismísimo funeral de la víctima mostrando sus más sinceras condolencias.

Cuando Franco murió, muchas familias se dieron un paseo por la capilla ardiente solo para comprobar si estaba realmente muerto o para susurrarle al oído aquellas palabras que no tuvieron valor de pronunciar en vida. Otras brindaron con champagne en una fiesta sostenida en el tiempo, mientras los leales al régimen juzgaban la sucia moralidad de quienes se dejaban llevar por el odio celebrando la muerte de un “ser humano”. Cuando Santiago “Paracuellos” Carrillo hizo lo propio, las mismas que brindaron tiempo atrás mostraron en twitter su indignación por la hipócrita moral y la falta de respeto de la vergonzosa derecha que celebraba la muerte de una persona, mientras que las que habían hablado de la sucia moralidad muchos años antes, la practicaron gustosas con whisky de malta.

Las todopoderosas y justicieras “derecha” e “izquierda” siempre han tenido una hilarante ligereza para justificar a los suyos y una asombrosa beligerancia para condenar al contrario, pero en ambos casos, lo divertido, lo humano, es ver como lo disfrazan de superioridad moral.

Por eso, lo honesto, aunque quizás antisocial, sea asumir que la realidad del mundo es una guerra constante donde cada vez que muere un soldado del bando contrario, el propio lo tiene un poco más fácil. Y eso, amigos, genera cierto ánimo embriagador.

Otro viejo amigo comentaba que el mundo se dividía en dos bandos, el de los que si pueden y no les supone mucho perjuicio ayudan al resto, y el de los cerdos que solo miran por tener más y más, necesitando que otros estén peor porque ello les hace sentirse mejor, superiores, lo que hincha su ego. Pero cuidado, estar en uno u otro bando no implica un mayor nivel moral, solo una elección. Los de un bando se ayudan entre sí y atacan al otro, y los del otro hacen lo propio con el uno. Por tanto, no es cuestión de ética, sino de grupo.

En todo caso, hay una cierta justicia poética en la muerte, pues desde el más altruista hasta el más miserable, todos acabaremos en el mismo lugar como bien escribía Jorge Manrique en las “Coplas a la Muerte de su Padre”

Esos reyes poderosos

que vemos por escrituras

ya pasadas,

con casos tristes, llorosos,

fueron sus buenas venturas

trastornadas;

así que no hay cosa fuerte,

que a papas y emperadores

y prelados,

así los trata la Muerte

como a los pobres pastores

de ganados.

…y este rasero que nos iguala solo dejará nuestro recuerdo en la memoria de quienes nos conocieron. Quienes dejaron la impronta de la hediondez de sus actos: el robo, la infamia, la vileza de sus genes y el fariseísmo de su propio interés en la excusa fingida de la justicia social; así sean recordados, aunque sin duda pronto tendrán remplazo.

A fin de cuentas, quizás sea bueno recordar siempre que un cabrón aunque se muera, seguirá siendo un cabrón.

El cerdo ha muerto!
Viva el cerdo!

Salud y libertad…

 

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Carta de Ancerverus a Lucifer

“Nacer es solamente comenzar a morir”

Saludos Luci:

Perdona la cercanía pero ya eres como de la familia, así que no me tomes a mal el exceso de confianza, que además te acerca homónimamente a mi mujer, cuyo parecido en sus momentos de indignación seguro que va más allá del simple nombre.

Llevaba tiempo pensando en escribirte como buen compañero de celda, pero con toda la morfina que nos inyectan para embotar los sentidos he querido esperar a tener el pulso firme y la cabeza despejada. Qué menos se merece un rey, o un dios, aunque para algunos hayas caído en desgracia.

Reconozco que durante un tiempo yo tampoco te tuve en alta estima. Conmigo también coló desde el principio la estrategia de convertirte en cabeza de turco de todos los males del mundo, dicho sea de paso con principios bastante ilógicos. Es decir, perdiste la guerra angelical, te confinaron en una celda en el Infierno, pero eso sí, los males del mundo creado por el tío que venció son responsabilidad tuya. Hombre, es extraño: si caíste derrotado en la batalla, buen intento y si triunfaste te podremos achacar culpas, pero las dos cosas… complicado.

Así que hay que reconocer que te endosaron con maestría el papel de chivo expiatorio que utilizan todos los grupos cuando quieren generar cohesión en los suyos y desviar la atención de su propia basura. No te culpes, miles o millones de años después la estrategia de crear un enemigo al que echar toda la mierda sigue siendo igual de eficaz, está en plena forma y funciona con la precisión de un reloj suizo.

Pero superado al menos mi propio proceso de adoctrinamiento y esculpido cerebral, ahora quiero darte las gracias por haberte enfrentado al sistema esclavista tal como hiciste. Siento empatía y mucha simpatía por los incomprendidos de noble intención, por los valientes desterrados y derrotados, aunque otros sibilinamente definan su enfrentamiento a los dogmas ajenos como el mal supremo.

Como Prometeo, que robó el fuego para ayudar a sus creaciones, tú mismo, que cometiste el terrible delito de querer dotar de conocimiento y libertad a los seres humanos, lo único que obtuviste como premio fue un profundo desprecio y severos castigos.

Ambos sabíais a lo que os enfrentabais y erais conscientes de la escasa probabilidad de éxito pero aun así lo hicisteis porque era lo que creíais que había que hacer y porque seguramente os queríais dar el gustazo de patear el pomposo culo de quien dirigía el cotarro con la prepotencia, arrogancia y soberbia de un dios temporal que subyuga con mano de hierro a sus súbditos esclavizados. Ese que además pretende que le alaben y adoren por su benevolencia y misericordia mientras te aprieta los huevos.

Es una bella alegoría del mismo destino que espera a quien tiene una intención real de cambiar este mundo nauseabundo de hoy que tu adversario creó y pretenden achacarte. Al estilo del mejor político, qué mejor que tener un esbirro para endosarle sus errores.

Porque tu problema en gran medida es de mala prensa. Y es complicado darle la vuelta a una información sostenida y difundida durante tanto tiempo y de forma tan machaconamente repetida por los medios oficiales. Ya lo decía Göbbels: “repite una mentira mil veces y se convertirá en una verdad” y si además tienes todos los medios de difusión bajo control, darle la vuelta es poco menos que misión imposible por muchos community manager que se pongan a tu vicio o a tu servicio en twitter.

Ya ves que bajando a los infiernos, cruzando el paraíso o en este insignificante teatro social poco cambian las cosas. El mundo de imágenes creado para cegar la realidad en que viven los habitantes de cada mundo puede variar, pero la única Verdad es su sometimiento a las normas de otro, al menos hasta que uno descubre de qué va el tinglado y decide inmolarse jodiendo su pequeña zona de confort para luchar, sin futuro ni perspectiva de éxito, solo porque como dice Loquillo: “la vida le quema”.

Así que te voy a contar cómo van las cosas por aquí. Las élites de este circo han creado un concepto bastante estúpido para envolver con oscuras ensoñaciones la lúcida mente de las gentes. Felicidad lo llaman. Sí, rómpete la caja, en este mundo de dios, o de dioses, han conseguido vender que uno puede ser feliz teniendo una casa más grande, un coche más grande, una tele más grande, una cuenta más grande y, joder, hasta una polla más grande. No, no es metafórico, hay hasta aparatos que se supone te estiran el cimbel unos centímetros. Los faltos de originalidad amantes del mete-saca creo que están encantados. Parece que la ponzoña, el hambre, las traiciones, el matarse por 5 céntimos, toda la escoria que nos rodea simplemente desaparece de la vista ante una polla enorme y un poco de telebasura si es en 50 pulgadas.

Recuerdo con frecuencia aquella frase de Gustavo Bueno cuando decía que no se detendría delante de alguien que dijera que es feliz ni para escupirle. Porque sinceramente para definirse como tal en este mundo nuestro hay que ser o profundamente imbécil (además de desinformado) o un grandísimo hijo de puta.

Se vive en una película. Ha calado hondo la intención de hacer vivir a los demás en el pasado y en el futuro, donde sea y cuando sea, menos aquí y ahora. Por eso la ansiedad, que no deja de ser anticipar el futuro, y la depresión, revivir constantemente el pasado, son las enfermedades de moda. Así pasa la vida sin camino, centrada en metas irreales o en caminos que no se han encontrado. Todo para que nadie pueda abrir su propio sendero. Es demasiado peligroso para el sistema.

Y como estrategia adicional para esta ficción, tabúes por todos lados: el dolor, el sufrimiento, la muerte… no existen. De forma permanente se trata de ocultar estas emociones a los ojos de ovejillas a las que se presupone demasiado estúpidas como para entenderlas y demasiado frágiles como para afrontarlas, al menos hasta que es demasiado tarde y se dan con ellas de bruces. Tan tarde que ya nada pueden hacer salvo darles la bienvenida y partir al otro mundo. Un adiós sin dar por culo. Estrategia perfecta.

Porque incluso si la simple visión de la realidad mostrara el sufrimiento como parte inherente de la vida o la muerte como proceso natural, caería la careta del espectáculo. En eso llevan mucho adelanto los góticos, esos de la tribu urbana que llevan camisetas con tu cara y que viven teniendo presente la muerte como medio para sacar el máximo potencial a su vida. Quienes entienden que incluso en las sensaciones dolorosas uno puede disfrutar el hecho de sentirse vivo. Huyendo de la mortificación y el martirio victimista al estilo cristiano, pero disfrutando de las emociones humanas, también las negativas, donde está la esencia plena de la vitalidad: una canción nostálgica tras una ruptura, un aprendizaje tras un proceso traumático o un brindis en la muerte de un amigo para celebrar el haberle conocido.

Vivir las emociones aceptándolas intensamente pero sin entrar en el terreno de la autodestrucción. Camino peligroso que te puede llevar desde un inicio prometedor…

antoniovega

hasta un triste final donde vence el sufrimiento

Pero es interesante hablar de destrucción, porque a pesar de que mi anterior reflexión pueda parecer vulgarmente sentimental, nada hay más lejos de mi intención. De nuevo no se trata de aceptar las emociones negativas con sufrida resignación cristiana, sino de no temerlas por miedo a ese futuro cinematográfico que pretenden que construyamos.

Hace poco hablaba con un amigo sobre los principios que guían al ser humano y llegamos a la conclusión de que al final todo se reduce a dos tipos de personas, las que pasan por este mundo intentando facilitar o hacer más llevadera la vida al resto, o los miserables narcisistas que quieren sentirse más y mejores jodiendo al prójimo, pisando la cabeza de otros para compensar sus sentimientos de inferioridad y sus complejos.

Es en este punto donde ya no vale la impostada seguridad de normas sociales absurdas para mantener el status quo. Siguiendo tu ejemplo quizás ha llegado el momento de decir basta a una moralidad formal extravagante para que los déspotas mantengan sus privilegios y su derecho de pernada.

Si hay que jugar a este juego, deberíamos plantearnos jugar con todas las consecuencias, con las mismas trampas de quien crea las normas, las rompe o las cambia a conveniencia. Ir al fondo, acompañar a quien llora y matar a quien mata (incluyendo sus cercanos) ignorando las reglas de quien las ha creado para que nada cambie. Miedo por miedo.

Si Satanás significaba adversario en arameo, podríamos adoptar ese rol para luchar contra quien pretende someter a otros imponiéndoles alabanzas en oscuridad y obediencia, no siguiendo un tramposo modelo generado para su perpetuación, sino creando el propio.

O recordando el Superhombre de Nietzsche, tan intencionadamente tergiversado para evitar su entendimiento, en la búsqueda de ser más, de alcanzar todo el potencial y pasar de potencia a acto como sugería Aristóteles. Asumir la imperfección para ir perfeccionándose.

En definitiva, evolucionar de hombre a dios, por encima del bien y del mal y con la búsqueda de una libertad real, asumiendo que se puede ser más libre en la cárcel que en la cúspide de una pirámide empresarial.

Salud y libertad…

P.D: No me digas que no tienes curiosidad por saber cuántos juzgan y valoran sin haber entendido ni una sola palabra. Ya lo comentaremos. Un abrazo.

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Usted puede ser un asesino (2ª parte y final)

“En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar” (Joaquín Sabina)

Aunque ya había tenido experiencias anteriores suficientes como para saber que la idea de que vivimos en un mundo fino y seguro como las compresas es una soberana memez, cuando no un holograma ficticio para manipular y mantener dóciles a las masas, recuerdo bien el momento en que descubrí que la propia estructura del sistema formaba parte del teatrillo.

Por razones que no vienen al caso había ido a la Comisaría de Policía a denunciar que alguien se había llenado la boca más de la cuenta diciendo que me iba a pegar tres tiros, cuando un policía al más puro estilo de las series americanas, es decir gordo y relleno de donut glaseados, me recibió con una desgana absoluta.

Sin la más mínima empatía y con menos ganas aún de escribir ni una sola línea en una posible denuncia, su respuesta fue que lo pensara bien porque hasta ese momento realmente el sujeto en cuestión no había hecho nada demostrable, por lo que no iba a haber pena ni sanción alguna, y, sin embargo, si proseguía con el trámite a lo mejor sí se le hinchaban los cojones lo suficiente como para llevar a cabo la amenaza.

Sorprendido ante la declaración y sinceridad de la gacela, al que me imaginaba corriendo detrás de un delincuente divertido lanzándole los billetes solo para ver si era capaz de hacer una flexión, le contesté bastante alucinado… “¿Me está usted diciendo que la policía no puede o no hace nada hasta que tiene que recoger un cadáver?”. Y su respuesta fue un muy clarificador: “Si lo quieres ver así…”

En resumen, las opciones que me daba llegados a una situación sin marcha atrás eran claras: convertirme en asesino o convertirme en pasto de gusanos.

Entonces me di cuenta de que, realmente, de los múltiples actos que había conocido anteriormente donde había un quebrantamiento de la ley (injurias, deudas, amenazas con armas de fuego, agresiones…), ni uno solo había acabado en juicio y, por tanto, menos aún en condena. Y de que ninguna de las situaciones había finalizado satisfactoriamente con una defensa efectiva de la víctima por parte del sistema social.

Si a eso sumamos todo lo que luego conocí respecto a la realidad práctica de mujeres víctimas de violencia de género, asimilé que la protección del sistema no es más que una ficción para tranquilizar las conciencias de quienes probablemente nunca la necesitarán o de quienes, por acción del principio de control y confianza y la falacia de justicia, quieren ejercer el autoengaño sintiéndose seguros pensando que hay una organización social perfectamente definida que vela por su seguridad.

En definitiva, un artificio para cegar dos tristes realidades: que la mayor parte de los conflictos se arreglan al margen del sistema y por la ley del más fuerte (o del más socialmente enajenado) y que no existe defensa social alguna ante la intención real de otro de practicar con uno el tiro al pichón. Lo más parecido, una seguramente leve condena posterior que, en caso de ser descubierto, difícilmente disuadirá a quien tiene un único objetivo y meta en mente.

Todo esto nos lleva pues a una situación con dos consecuencias elementales: la primera, que Rousseau era un cretino (además de un hipócrita) como ya se analizó, y la segunda, que la única ley existente por encima de artificios tranquilizadores es la guerra del todos contra todos o la ley de la selva, bien es cierto que con muchos matices cuando pasamos de los casos meramente personales a los conflictos entre grupos. O lo que es lo mismo, cuando analizamos la diferencia entre la psicología individual y la psicología social y grupal, que en todos los casos dedican un importante volumen de su corpus a la existencia y resolución de conflictos.

Y es en este contexto grupal de mi experiencia en el mundo de la religión (por educación) y de la política (por devoción) donde he vivido un aprendizaje ciertamente necesario aunque no grato, en el que si algo he comprobado es que la única realidad existente es la misma que la anteriormente expuesta a nivel individual: una guerra de grupos luchando por intereses propios.

Una guerra intergrupal e intragrupal donde las ideologías, las creencias o los principios que subyacen a la propia constitución del grupo no son más que un pretexto para atraer lerdos y mano de obra barata a través de las muy estudiadas y eficaces estrategias de manipulación que ya hemos visto.

No tengo problema en reconocer que yo he estado en este último sector hasta hace relativamente poco, entendiendo mi experiencia política como un último intento personal para saber si existía un masa crítica suficiente de buena voluntad para un cambio social justo, y si era factible ejecutar dicho cambio desde una evolución progresiva del sistema.

Ni que decir tiene que las conclusiones son negativas en ambos casos por lo que no me queda más remedio que darle la razón a Panchito Franco cuando comentó aquello de:

“Haga como yo, no se meta en política”

Ahora bien, no meterse en política no implica quedarse de brazos cruzados viendo cómo los más miserables de la especie van escalando peldaños y tomando las decisiones que afectan a vidas ajenas, significa simplemente dejar los mecanismos del sistema para los que viven en el matrix del sistema.

golpes

El resto tendrá, o tendremos, que decidir entre acatar sus reglas o manejarse al margen de las mismas, diferenciar entre someterse a reglas o regirse por ellas, lo que conlleva por un lado enormes beneficios y por otro terribles inconvenientes, pero desde luego aporta un grado de libertad elevadísimo, ya que es uno mismo quien recupera su capacidad de decisión por encima de falsos dogmas impuestos.

Un convertirse en dios, por encima del bien y del mal social, en que se elimina el superyó y se toman las riendas del propio camino.

Con una ventaja añadida, que cuando los fines o resultados no están constituidos por aspectos tan absurdos y socialmente aceptables como el dinero, el poder o la imagen social, o cuando ni tan siquiera hay fines, metas o planes, tan solo un camino que puede variar al hilo de nuevos acontecimientos, se gana una enorme flexibilidad para adaptarse a las situaciones más duras.

Y entonces es cuando uno puede convertirse en Jeckyll o Mr Hyde, sacando su lado más humano y altruista en beneficio de otro si cree que lo merece:

“El mundo es más bonito con usted dentro Clarice” (Hannibal Lecter)

O sacando el lado más psicopático si uno se enfrenta a un completo miserable, teniendo en cuenta que existe cierta superioridad si uno no se somete a normas ajenas sino que crea las suyas:

“Cuando conoces el verdadero dolor es cuando puedes empezar a usarlo” (Freddy Kruger)

Y todo porque convertirse en un apoyo o en un obstáculo, en un santo o en un demonio, en VÍCTIMA o ASESINO, quizás no dependa de uno mismo sino de aquel que se tiene enfrente. Como decía Camilo José Cela:

“Al amigo el culo, al enemigo por el culo y al indiferente la legislación vigente”

Salud y libertad…

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10 razones para no votar a Ciudadanos en Asturias

“La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados” (Ernesto Sábato)

Si algo he aprendido en el mundo de la política es que todo puede cambiar en 5 minutos, especialmente las personas (al menos algunas). El ansia de poder a corto plazo, incluso más que el hecho de tener el poder en sí, es una droga demasiado golosa como para que algunos puedan resistirse a ella. Pero si algo llama la atención principalmente, y aquí entramos de lleno en el terreno de lo psicológico, es cómo unos y otros (candidatos y votantes) pueden llegar a justificarse a sí mismos los actos más bastardos con peregrinas argumentaciones para simple tranquilidad de la propia conciencia.

Personalmente siempre he preferido a un asesino que no busca las razones de sus actos, que a un corrupto que trata de explicar su acción. Al menos al deleznable hecho en sí, no se acompaña la hipocresía de una vana justificación (seguramente en condiciones de privilegio mucho más notables para el segundo que para el primero).

Por eso puede ser interesante atender a 10 razones basadas en hechos que configuren un argumentario razonable sobre el por qué no resulta conveniente votar al último invento de la política española, ese cuyo fin es garantizar la estabilidad del sistema y evitar el más mínimo cambio que pueda perjudicar a la cúspide del mismo.

 

1.- Nacho Prendes

Me rindo a los pies del autor...

Me rindo a los pies del autor…

La primera razón para no votar a Ciudadanos es su candidato principal, Ignacio Prendes, un tránsfuga convertido por gloria de su propio narcisismo en el nuevo Mesías de quienes al ver las encuestas y los resultados de las elecciones andaluzas buscaron un clavo ardiendo al que agarrarse para no perder la posibilidad de empezar a o seguir viviendo de un sueldo público.

Y sí, digo su candidato principal porque conocido es que el cabeza de lista del partido en Asturias, Nicanor García, no es más que un hombre de paja colocado para minimizar las reticencias, cuando no la férrea oposición de afiliados y votantes, que genera que un tránsfuga sea cabeza de lista de un partido que se dice regenerador.

Un sujeto que dijo aquello de “no he venido a la política a hacer amigos” o lo otro de “es por mi ambición por lo que hemos llegado a la Junta”. Peor aún, un sujeto que reconoció en una pseudo-asamblea haber trabajado para un segundo partido de forma traicionera (Ciudadanos) mientras cobraba de otro (UPyD), y haber colocado a su secretaria como representante en la Junta de Ciudadanos mientras teóricamente preparaba la pre-campaña de UPyD. Vamos, lo que viene siendo un sujeto de un perfil ético intachable, aunque algunos ya avisamos hace tiempo de la estrategia que preparaba este individuo y otros lo vieron con algo más de sentido del humor…

En cualquier país del mundo un sujeto como este sería como poco socialmente penado con el más absoluto desprecio. Desgraciadamente, en España parece que este tipo de cosas generan poca atención demostrando que nuestra crisis es mucho más que económica. Por supuesto, tanto reproche merece el que lo hace, como el que lo acoge con todo beneplácito.

2.- Regeneración o degeneración

Un partido que se llena la boca con regeneración democrática, al menos si lo que pretende es efectivamente llevarla a efecto y no simplemente desarrollar un populismo rancio con el fin de engañar vilmente a votantes incautos, tiene que tener cuidado y afinar con la coherencia del ejemplo, no sea que se descubra como una farsa para sus propios votantes.

Y esto es lo que le ha pasado a Ciudadanos. Porque más allá de la suciedad de la jugada del tránsfuga Ignacio Prendes y su fiel lazarillo y escudero Sancho Panza Herrero (con muy poco de Sancho y mucho de panza o más bien de estómago agradecido), las estrategias sucias y nauseabundas utilizadas han sido estupendamente recibidas por el nuevo partido.

Tal vez muchos no sepan cómo se desarrolló la estrategia de transfuguismo de los ya exmiembros de UPyD a Ciudadanos, así que permítanme desnudar algunas intimidades.

Que el equipo de Prendes pretendía dar la espantada un par de días antes al cumplimiento del plazo de presentación de candidaturas para dejar a UPyD sin opción de presentarse a las elecciones es algo conocido por todos. Desafortunadamente para ellos, se descubrió el pastel de la secretaria actuando como representante de Ciudadanos en la Junta del Principado (conocida por algunos como la Junta del Amor, aunque esa es otra historia), lo que precipitó los acontecimientos y permitió ganar algo de tiempo para que UPyD pudiera configurar sus propias listas.

Pero desde luego no es todo lo que pasó. Tal vez muchos de ustedes no sepan que entre uno y dos meses antes de su huida, el mismo equipo que pretendía marcharse firmó un contrato de alquiler de la sede de Avilés para que UPyD tuviera que hacer frente a los gastos, minimizando así su capacidad económica para la campaña. UPyD tendrá que pagar como mínimo por el contrato firmado dicha sede hasta Septiembre.

Tampoco muchos saben que este grupúsculo contrató la publicidad, incluyendo dípticos y flyers de propaganda para los candidatos que sabía que se iban a marchar a Ciudadanos, por una cuantía de 1.086 €.

Y por si esto ya fuera poco sangrante, da la “casualidad” que uno de los candidatos que sabían que se iba a quedar, Alfredo del Río, figuraba en los folletos publicitarios como Alfonso del Río. Es decir, una vomitiva estrategia no solo de huida, sino una auténtica marranada para minar al partido del que unos estaban cobrando y en el que otros tenían cargos orgánicos.

flyer

La pregunta por supuesto es, ¿ustedes creen que esta gente tiene los principios y valores necesarios para regenerar nada? ¿En serio confiarían a esta gente responsabilidades políticas?

Porque personalmente, más que una regeneración, lo que demuestran estos HECHOS son el avance hacia una profunda degeneración. Si la política patria tradicional estaba ya floja y en crisis, desde luego esta situación confirma el refranero español con aquello de: “otros vendrán que bueno te harán”.

Y lo peor no es que figuras como las mencionadas hayan planificado una estrategia tan ruin, sino que personas a las que se les suponía cierto punto de decencia la hayan avalado con su participación o con su presencia en las listas. Igual que avalarán esta forma de hacer política los futuros votantes convirtiéndose en cómplices de tamaña desvergüenza.

Entre ellos tengo que mencionar la sorpresa que me causó Patricia Rodríguez, cuando “vendió” al principal valedor de su puesto en el equipo de Prendes y gran amigo con su voto en contra (y el de toda su familia) de cara a confirmar la gestora de UPyD-Oviedo.

O a Lolo Iñarra que como toda explicación de su cambio dijo: “llevo mucho tiempo trabajando para cambiar las cosas desde el Ayuntamiento”, es decir, toda una declaración de que “el fin justifica los medios”, y de que lo que de verdad le importaba era conseguir un puestín sin importar el cómo ni el para qué.

¿En serio piensan ustedes que gente que actúa con esta “nobleza” tiene la capacidad de dedicarse a la política para construir una sociedad mejor? Como decía la otra: “es que me desorino”.

3.- Obediencia externa

Desde luego poco plan regenerador se ve en las formas generales de hacer política, pero también en las propias formas internas de gestionarla, más si consideramos que este partido ha reducido la elección interna de candidatos a un mero trámite burocrático fundamentado en un análisis de popularidad y búsqueda de resultados, por encima de un perfil adecuado para llevar a cabo un programa y un proyecto.

O al menos eso cabe considerar si como parece la confección de la lista asturiana de Ciudadanos priorizó estos criterios de forma tan profesional que se basó en los informes de una empresa de Barcelona contratada para tal fin.

4.- Democracia interna

Lo cual, por cierto, también deja en pañales su tan cacareada democracia interna, que convirtió en un sainete todo el paripé de elección de candidatos, despreciando las primarias que tan sonadamente había anunciado y expulsando a los militantes que no estaban dispuestos a participar en semejante circo.

5.- Personalismo

Todo para mayor gloria del otro Mesías, el nacional, que como buen político ambicioso y profesional, tiene una obsesión de control por absolutamente toda decisión que se tome en su partido por pequeña que sea. En definitiva, que haya una sola voz en Ciudadanos, como bien señala hoy el diario El Mundo, y por supuesto, que sea la suya.

Tampoco creo que ello suponga mayor problema para Asturias, pues como ya comentó alguien, Prendes, a pesar de su ambición por llegar a ser diputado nacional, de momento se conforma con establecer su propio chiringuito regional.

6.- Transparencia

No obstante, al margen de las especificidades más concretas señaladas, también hay causas generales para darse cuenta de que este partido conforma una auténtica farsa respecto a aquello que dice representar.

Y el primer aspecto que cabe mencionar es el de la transparencia, considerando que la clasificación de Transparencia Internacional lo sitúa como el partido de ámbito nacional con menor índice de transparencia.

7.- Corrupción

Pero si chistoso es el contraste entre dichos y hechos respecto al ámbito de la transparencia, su postura frente a la corrupción, presunta, real o socialmente hablando, mueve a la más absoluta hilaridad.

En primer lugar por el caso de Jordi Cañas, que repite esa tendencia tan prototípica de la política tradicional de colocar como asesor al que han trincado (o imputado) para que pueda seguir cobrando de los caudales públicos sin exponerse mucho públicamente.

Pero a continuación, por todo un reguero de casos a los que curiosamente de forma mediática no se les presta tanta atención.

Corrupcs

8.- Apoyo de los medios

Porque no deja de ser paradójico el enorme apoyo mediático que Ciudadanos ha tenido de los medios de comunicación que, no debemos olvidar, trabajan para quien trabajan. Razón de más para desconfiar de sus buenas intenciones.

A este respecto, cabe mencionar el artículo del miembro de UPyD, Paco González, que hace un estupendo análisis del por qué se ha querido potenciar a Ciudadanos como un partido bisagra, vistas las alternativas electorales que se abrían ante las nuevas tendencias socio-políticas.

9.- Perfil ideológico

Resumiendo, Ciudadanos no es más que un producto político populista en el ámbito de la derecha sin intencionalidad alguna de cambio, así como se fraguaron tendencias populistas del espectro de la izquierda.

Su objetivo es buscar un complemento al techo de voto de la ideología de derechas encarnado en el PP, ante las nuevas tendencias de reproche y ruptura de la política bipartidista. Dicho de otro modo, el que no quiera votar al PP, ahí tiene a Ciudadanos.

El problema que surge ante esta situación es doble. Por un lado que las copias suelen ser peores que sus originales (eso ya lo decía Platón) y por otro que cuando uno quiere diferenciarse suele extremar sus posiciones.

Así, no es extraño que Ciudadanos, para ganar el voto de su target preferente se haya pasado de frenada, llegando a plantear propuestas políticas que ni tan siquiera el PP ha tenido la osadía de plantear, como pueden ser negar la asistencia sanitaria a los inmigrantes sin papeles, incrementar al 7% el IVA de los productos básicos o un complemento salarial que se podría definir como propuesta demagógica de primera magnitud en un país donde el principal problema sigue siendo el desempleo, no por vagancia poblacional como este partido sugiere, sino por un problema estructural.

Juro que nunca pensé que llegaría el momento en que un partido con amplia representación podría situarse más a la derecha del PP, espectro ideológico que respeto pero que no comparto en absoluto, menos aún, si tratan de vendérmelo apeluchado como un osito amoroso.

10.- Otro bluf

Por todo ello, el término más apropiado para definir esta propuesta electoral parece ser el de…

bluf

Un partido que como decía Fernando Ónega sí paga traidores y que está empezando a ser desenmascarado por sus propios afiliados y potenciales votantes. No en vano, el desencanto interno en Ciudadanos ante los enchufes, las dimisiones y los tránsfugas está empezando a expandirse por todo el territorio nacional.

Y eso que aún no ha llegado a la moqueta con excesivo brío. Ardo en deseos de ver cómo explica a su masa de seguidores propuestas como el pacto fiscal para Cataluña o llevar el Senado a Barcelona, eso sí, una vez que esté en las instituciones. De momento, ya sabemos que hay cosas que es mejor callar.

Permítaseme dedicar este bonito bolero, sin rencor pero de todo corazón, a todas esas personas que fingiendo buscar el bien común, solo persiguen su beneficio…

Salud y libertad…

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Manipulación psicológica y partidos políticos (4ª parte)

“La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad” (Napoleón)

Hemos visto en las anteriores entradas diversas formas de manipulación a través de la propaganda política, punto que finalizaremos a continuación, aunque no por ello se termine aquí todo el elenco de maniobras que se desarrollan sin pudor en los partidos políticos para controlar a las masas y, a veces, a sus propios afiliados.

7.- Ataques

La mejor defensa es un buen ataque. El supuesto que subyace sobre esta estrategia es: “si no tienes nada bueno que decir de lo tuyo, o muy poco, al menos cárgate lo ajeno”. Algunas estrategias dentro de esta categoría son las siguientes.

7.1. Lógica ad hominem

¿Es difícil rebatir un argumento? No pasa nada, ataca a la persona o grupo que te lo ha dado. De esta forma, emponzoñarás por extensión sus ideas.

Aquí, el catedrático Iván García, nos explica con iluminada brillantez por qué no necesita pensar sobre nada en general. Cuando uno es omnisciente, pensar es cosa de parias. Claro que, ¿se puede esperar algo diferente de alguien que tiene por avatar a un sujeto con un embudo en la cabeza? (ups, ya he caído en ello).

Catedrático estándar de twitter

Catedrático estándar de twitter

 

7.2. Humor

Utilizar el sentido del humor es una de las estrategias más eficaces para ridiculizar y dejar en evidencia al adversario. Si además estamos en la época en que triunfan los memes… cosa hecha.

Por supuesto, todas estas técnicas pueden combinarse profundizando en su eficacia. Aquí vemos un pequeño latigazo humorístico.

Otro ejemplo de que la estrategia de propaganda no tiene por qué ir en contra de un hecho cierto

Otro ejemplo de que las estrategias de propaganda no tienen por qué ir necesariamente en contra de hechos ciertos

 

8. Refuerzo social

Es un principio humano aceptado que en situaciones que nos generan dudas, tendemos a hacer lo que hace la mayoría. Por tanto, es lógico que existan estrategias fundamentadas en sugerir que la mayoría ha optado por algo… aunque no sea cierto.

8.1. Apelación bandwagon (haz como todos)

Se trata de difundir la idea de que la victoria es inevitable y por tanto los demás han de sumarse si no quieren quedar al margen.

Antes de que el soufflé independentista comenzara a pinchar, se utilizaba esta estrategia acompañada de otra muy eficaz, el miedo (apelación emocional). La victoria independentista se presumía como imparable, así que o te sumabas o cuando vencieran serías acusado de traidor y botifler, un apestado social… o más.

Otra estrategia del "pacífico"proceso independentista. Eso sí, al menos este dice la verdad de lo que piensa hacer...

Otra estrategia del “pacífico”proceso independentista. Eso sí, al menos este explicita sus verdaderas intenciones

 

8.2. Creencia mayoritaria

Se trata de reforzar la sensación de unanimidad para que la gente esté más abierta a aceptar una idea.

Anguita lo entendió bien cuando fundó su Frente Cívico “Somos mayoría”

Hombre, tan mayoría no será...

Hombre, tan mayoría no será…

 

9.- Estereotipia

Este recurso consiste básicamente en crear una imagen que simbolice una idea aceptada socialmente. Algunas estrategias propias de esta técnica pueden ser:

9.1. El chivo expiatorio

No por antigua y conocida, esta estrategia de distracción deja de ser eficaz. A mí me sigue asombrando que una estrategia tan obvia y que apela de forma tan rotunda a la estupidez ajena siga teniendo tal nivel de eficacia, pero ahí está, lo cual dice muy poco del “animal racional”.

Desde Hitler con los judíos hasta Pancho con la conspiración judeo-masónica, pasando por los nacionalistas catalanes con los pérfidos españoles, la estrategia sigue estando en plena forma y lo que es más triste, funcionando a la perfección.

Interesante refinamiento de la estrategia. Como señalar al enemigo queda mal desde el nazismo, vamos a identificar al amigo que es más discreto, moderno y molón, pero igual de eficaz

Interesante refinamiento de la estrategia. Como señalar al enemigo queda mal desde el nazismo, vamos a identificar al amigo que es más discreto, moderno y molón, pero igual de eficaz

 

9.2. El hombre de paja

Si estás en un debate político, rara vez te interesará entender el razonamiento del adversario, simplemente destruirlo. Y si para ello hay que retorcerlo exagerando su alcance, minimizando su efectividad o reconvirtiéndolo en algo más criticable, a ello.

Si uno está defendiendo la legalización del cannabis, no es extraño que reciba respuestas como: “no me parece muy racional facilitar que los niños vayan colocados”. Obviamente, nadie cabal en el mundo propondría tal salvajada, pues todos los que defienden la legalización entienden que debe acompañarse de una regulación al estilo de la existente con el tabaco, el alcohol o con un cierto reglamento. Pero no pasa nada, si hay que dar a entender que está proponiéndose drogar a los enanos o sugerir que esa consecuencia se puede derivar de las propuestas contrarias, adelante. Todo vale con tal de anular su discurso.

9.3. Demonizar al enemigo

Si tenemos cualquier prueba que pueda sugerir que nuestro adversario es un ser frío, inhumano y miserable, ya tenemos argumentos para atacarlo (efectivamente, a través de la lógica ad hominem). Y si no la tenemos, siempre podemos inventarla.

La recreación de los medios detallando como Kim Jong comía poco menos que palomitas mientras lanzaba a su tío a una jauría de perros hambrientos, puede ser un ejemplo de cómo demonizar al enemigo, porque ¿cuántos de ustedes se enteraron de que finalmente aquello resultó ser una broma?

Estaban de cachondeo

Novedades, souvenirs, artículos de coña…

 

En este punto, sí quiero comentar una estrategia que va mucho más allá de la mera propaganda política. Se trata de las tácticas de desprestigio social, ampliamente utilizadas por medios de comunicación, grupos de poder o por los centros de inteligencia cuando se quiere aniquilar socialmente a un personaje ilustre, con la consiguiente exclusión o muerte civil.

La estrategia de desprestigio se vuelve especialmente eficaz cuando se mezclan verdades, medias verdades y mentiras, lo que aumenta la credibilidad del montaje. Si además añadimos algún escándalo (especialmente de orden sexual) funciona mucho mejor. Ya sabemos que a la gente le gusta hacer saña social con lo mismo (o incluso mucho menos) de lo que practica en la intimidad.

El caso de Pedro J. Ramírez es una buena representación de cómo intentar destruir a alguien cuando se convierte en un personaje molesto. Y su intento de aniquilación social es de manual, sexo incluido (cuando a todos nosotros personalmente lo que hagan dos adultos de forma consentida debería importarnos un auténtico bledo, cotilleo morboso aparte) . Lo que no contaban los chantajistas es que Pedro J. los tenía suficientemente bien puestos como para aceptar el órdago.

Pero esto se reserva para casos realmente especiales, para el común de los mortales tampoco hace falta un plan tan elaborado. Teniendo en cuenta que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tienen presunción de veracidad, basta con poner una bolsita con cualquier sustancia en el coche de alguien o sacarlo del bolso y decir que se le incautó al sujeto X para quitarlo de en medio (primero socialmente, y segundo como aviso de hasta dónde se puede llegar si se sigue poniendo tontín). Sí, ya sé que esto es imposible de concebir porque TODOS los policías son honrados, los policías corruptos son el equivalente mitológico de los unicornios y porque los miembros de los centros de inteligencia (como la CIA) jamás hacen estas cosas, pero uno que es paranoico…

Y relacionado con lo anterior está la sentencia desconocida. Esta estrategia ocurre con cierta frecuencia, no solo para desprestigiar socialmente a alguien molesto, sino cuando se quieren calmar los ánimos ante un hecho que genera alarma social. Se trata de detener a un sujeto cargándole el muerto, publicitando la detención y difundiéndola a través de todos los medios existentes. Si no tiene nada que ver en el asunto, lo más probable, no pasa nada, se le declara inocente y a correr. Por supuesto, nadie se enterará de tal sentencia. La tranquilidad o el daño ya está hecho, porque la masa no actúa tomando como referente la realidad, sino la información que tiene de la misma…

 

10. Singularización

La singularización permite distinguir un objeto de algunos parecidos, lo que es especialmente importante entre grupos o ideas semejantes. Entre sus estrategias encontramos…

10.1. Personificación

Consiste en asignar características humanas a lo que no lo es. Por ejemplo, el otrora motivador y hoy denostado pero famoso ¡Arriba España!

España no se pone ni pa arriba ni pa abajo. Lo que sí hace, que es otra característica humana, es caer en picado…

10.2. Personalización

Es una estrategia que consiste en encarnar la ideología o doctrina de un grupo en su líder. El franquismo con Franco, al castrismo con Fidel, o siendo más modernos el Pablismo podemita con Pablo Iglesias.

Pablo Iglesias es la cara de Podemos [su cruz es Monedero :O) ]. Además, como casi nadie sabe lo que propone Podemos (ni ellos), podemos decir que su ideología y sus propuestas son las que le sale de ahí abajo a Pablo Iglesias. No es extraño por tanto que tengamos el careto de Pablo Iglesias en los mítines, en las tertulias, en el logo del partido y hasta dibujado en el azúcar glas del roscón de reyes.

Espejito, espejito, diles a esas masas de ovejitas quién es el líder más molón y carismático del planeta

Espejito, espejito, diles a esas masas de ovejitas quién es el líder más molón y carismático del planeta

 

Pero que finalice el repertorio de estrategias de propaganda política, no quiere decir que finalice el repertorio de estrategias de manipulación como veremos en la próxima entrada.

Salud y libertad…

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Manipulación psicológica y partidos políticos (3ª parte)

“En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno” (Konrad Adenauer)

Si en la primera parte se expuso una visión global sobre las maniobras de los diferentes partidos políticos para conseguir el voto, y en la segunda se analizaron las principales estrategias de propaganda relacionadas con el etiquetado, la asociación y las fuentes de autoridad, en este parte pondremos algunos ejemplos de técnicas del campo de las  inferencias, las argumentaciones y las apelaciones emocionales.

4.- Falsas inferencias

Una inferencia consiste en establecer una conclusión estableciendo una secuencia lógica entre proposiciones. En el comportamiento humano, es el equivalente a llegar a una solución uniendo indicios informativos. El problema es que al no ser máquinas exactas, los errores que se dan en el procesamiento humano al realizar estas secuencias lógicas son casi infinitos. Veamos algunos casos en que la propaganda política se aprovecha de esta circunstancia.

 4.1. Citas fuera de contexto

Esta estrategia es muy efectiva siempre que no se implemente de forma tan obvia que pueda detectarse fácilmente. Es la que se utilizaba día sí día también para desacreditar a Toni Cantó en twitter. Su mayor exponente fue aquel caso en que supuestamente Cantó señaló que “los animales no tienen derecho a la vida ni a la libertad”, eslogan que se repitió hasta la náusea por miles de borregos que obviamente no tenían intención de visualizar un vídeo de dos minutos y medio pudiendo repetir un titular en 10 segundos. Veamos lo que dijo realmente…

¡Horror! una explicación filosófica, y por si fuera poco, disertando sobre ética y moral. Mejor lo convertimos en un titular, lo sacamos de contexto y de paso nos cargamos al guapete de UPyD, que tiene pinta de ligar más que nosotros.

Por cierto, que siempre me he preguntado si los grandes críticos de la supuesta afirmación de Toni amputan los jamones a los cerdos vivos o si son todos estrictos veganos.

Cerdo de la granja donde compran jamón los que se indignaron con la frase de Toni Cantó

Cerdo de la granja donde compran jamón los que se indignaron con la frase de Toni Cantó (he puesto esta porque la de tres patas de palo podía herir la sensabilidad de la audiencia)

Otro ejemplo muy gráfico lo tenemos con la siguiente tergiversación de uno de los medios del régimen. Absolutamente hilarante… si te pillan.

 

4.2. Falsas analogías

Se trata de igualar dos ideas, proyectos o grupos cuando realmente no lo son. Por ejemplo: “Aprobar la Ley de Seguridad Ciudadana es volver al franquismo”. Pues mire, afortunadamente no. La Ley de Seguridad Ciudadana es una basura que busca una restricción de libertades importante, pero dado que precisamente es fácil de desmontar con argumentos racionales, no apele a mi estupidez para criticarla.

Si además el grupo político habitual diseña un show con coreografía donde aparecen los diputados con mordazas, ya el espectáculo es completo. Aunque yo siempre he creído que su más que generoso pago con dinero público era una contraprestación para que arreglaran los problemas del país, no para protagonizar espectáculos circenses abochornantes.

Diputados expertos en la estrategia de provocar vergüenza ajena

Diputados expertos en la estrategia de provocar vergüenza ajena. Y después al recreo.

4.3. Apelaciones tautológicas

Esta estrategia que conocemos todos sobradamente reconozco que me enamora. Es esa capacidad que tienen nuestros ilustres políticos de hablar, hablar y hablar sin decir absolutamente nada a través de discursos circulares.

Ejemplo: “Y acabaremos con el paro reduciendo el desempleo y generando los puestos de trabajo que tanto necesitan nuestros jóvenes” Sí, obvio, acabar con el paro es reducir el desempleo, y reducir el desempleo es generar puestos de trabajo. ¿Alguna sugerencia sobre cómo lo vais a hacer, majetes?

4.4. Manipulación de las estadísticas

Se me quedó grabada a fuego la definición jocosa de estadística que utilizaba un antiguo profesor del colegio hace ya 20 años para introducir el tema: “es la ciencia de que tú comes pollo aunque no te guste”. Si al 50% le gusta el pollo, somos dos y a mí no me gusta, no lo niegues, tú comes Mcpollos guarrindongos sí o sí hasta que te salen por las orejas.

Con los mismos datos estadísticos se pueden avalar unas ideas o las contrarias sin despeinarse, todo depende de la lectura que les demos. Y un ejemplo de manual lo podemos encontrar en la manipulación estadística que la antes mencionada Ana Pastor utilizó para defender la Ley de Violencia de Género. El problema es que “se le olvidó” ampliar un poquito la línea base, aspecto fundamental para establecer una comparación entre dos periodos temporales cuando se quiere evaluar la eficacia de una  medida tomada entre ellos.

 

Ana Pastor, ocultar datos estadísticos cuando no convienen para engañar a la gente está muy feo

Ana Pastor, ocultar datos estadísticos cuando no convienen para engañar a la gente está muy feo

4.5. Factoides o frandes mentiras

Por resumir, si sueltas una trola lo suficientemente grande, todo el mundo pensará que detrás de ella hay una parte de verdad. ¿Les recuerda a alguien?

Pues sí, sin saberlo estaba aplicando una técnica de manipulación, y a la vista está que fue efectiva

Pues sí, sin saberlo el chaval estaba aplicando una técnica de manipulación, y a la vista está que fue efectiva

4.6. Polarización

Es el equivalente del “o blanco o negro”. Aunque siempre hay una amplia gama de grises, consiste en hacer posicionarse al sujeto en uno de los dos polos extremos. O te posicionas a favor de la consulta, aunque sea ilegal y más falsa que una moneda de cuatro céntimos y te ponemos el cartelito de demócrata libertador, o eres un nacionalista español traidor a tu pueblo. Y sí, por sorprendente que parezca, cuela, vaya si cuela…

 

5.- Argumentaciones

Las argumentaciones son razonamientos que se utilizan para probar una afirmación. El problema como en los casos anteriores es que a veces podemos aceptar argumentos que no están basados en aspectos racionales. Un par de ejemplos.

5.1. Alternativa indeseable

Defendemos nuestra idea o proyecto afirmando que otra es peor. No creo que haya que probar aquí el uso del “y tú más” por parte de los partidos políticos, pero al menos entenderemos ya en qué se justifica su uso. Efectivamente, a pesar de lo que pueda parecer, funciona.

5.2. Uso de promesas concretas

El mejor argumento que se le puede dar a alguien, es que vamos a conseguir hacer realidad su petición. “Vóteme y le construyo enfrente de su casa el parque que lleva diez años solicitando”.

 

6.- Apelaciones emocionales

Los asiduos al blog ya saben que la principal vía para idiotizar al personal, o incluso a uno mismo, es apelar a las emociones. La emocionalidad es el camino fundamental para saltarse la racionalidad humana, por lo que no extraño que los grupos de dinámica sectaria utilicen esta estrategia como regla de oro para captar y someter al personal. Y no creerían ustedes que los políticos iban a dejar pasar este defectillo de software. Veamos otras estrategias de la categoría, además de la identificación catártica (niña de Rajoy) que ya hemos visto en la primar parte.

6.1. Conectar símbolos despreciados con el enemigo

Cuela una bandera con el aguilucho en un mitin del PP, o una con la hoz y el martillo en uno de IU, y ya tienes un filón para desprestigiar a los contrincantes. Además, lo bueno del asunto es que no tienes por qué esperar a que ocurra. Contrata a un sujeto que pase por la calle para que lo haga, o pídele el favor a un amiguete que no esté muy posicionado y habrás creado una realidad inexistente que te dará poderosos argumentos para la crítica.

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Paga 200 € al okupa de “Casa Flora” por afeitarse, otros 50 más por colocarse con la bandera del pollo en un mitin del PP, y deja que el mundo de la fotografía y la difusión siga su curso. Estrategia de primera para joderle unos cuantos miles de votos.

 

6.2. Apelaciones retrospectivas o prospectivas al temor

Fomentar el miedo a repetir el pasado (retrospectiva) o al futuro (prospectiva) si sucede un hecho determinado. Si gana el PP volvemos a los tiempos de Franco y si gana Podemos, España será la próxima Venezuela. Con la sinceridad que han demostrado los primeros y el programa de los segundos, no hace falta recurrir a estos extremos para dejarlos en evidencia.

6.3. Discurso del odio

Los prejuicios, la inoculación del odio y la violencia son otra estrategia eficaz para la manipulación de masas. Como muestra, el nacionalismo catalán, que la ha utilizado con gran eficacia para distraer la atención de los problemas reales que afectan a los ciudadanos. Mientras los pardillos estén mirando banderitas, no dan por saco cuando les recortamos sanidad, educación y desviamos los fondos de sus servicios sociales a los amiguetes que dirigen los medios de comunicación.

 

Si creen que esto es todo, todavía hay más, como veremos en la próxima entrada.

Salud y libertad…

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