10 razones para no votar a Ciudadanos en Asturias

“La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados” (Ernesto Sábato)

Si algo he aprendido en el mundo de la política es que todo puede cambiar en 5 minutos, especialmente las personas (al menos algunas). El ansia de poder a corto plazo, incluso más que el hecho de tener el poder en sí, es una droga demasiado golosa como para que algunos puedan resistirse a ella. Pero si algo llama la atención principalmente, y aquí entramos de lleno en el terreno de lo psicológico, es cómo unos y otros (candidatos y votantes) pueden llegar a justificarse a sí mismos los actos más bastardos con peregrinas argumentaciones para simple tranquilidad de la propia conciencia.

Personalmente siempre he preferido a un asesino que no busca las razones de sus actos, que a un corrupto que trata de explicar su acción. Al menos al deleznable hecho en sí, no se acompaña la hipocresía de una vana justificación (seguramente en condiciones de privilegio mucho más notables para el segundo que para el primero).

Por eso puede ser interesante atender a 10 razones basadas en hechos que configuren un argumentario razonable sobre el por qué no resulta conveniente votar al último invento de la política española, ese cuyo fin es garantizar la estabilidad del sistema y evitar el más mínimo cambio que pueda perjudicar a la cúspide del mismo.

 

1.- Nacho Prendes

Me rindo a los pies del autor...

Me rindo a los pies del autor…

La primera razón para no votar a Ciudadanos es su candidato principal, Ignacio Prendes, un tránsfuga convertido por gloria de su propio narcisismo en el nuevo Mesías de quienes al ver las encuestas y los resultados de las elecciones andaluzas buscaron un clavo ardiendo al que agarrarse para no perder la posibilidad de empezar a o seguir viviendo de un sueldo público.

Y sí, digo su candidato principal porque conocido es que el cabeza de lista del partido en Asturias, Nicanor García, no es más que un hombre de paja colocado para minimizar las reticencias, cuando no la férrea oposición de afiliados y votantes, que genera que un tránsfuga sea cabeza de lista de un partido que se dice regenerador.

Un sujeto que dijo aquello de “no he venido a la política a hacer amigos” o lo otro de “es por mi ambición por lo que hemos llegado a la Junta”. Peor aún, un sujeto que reconoció en una pseudo-asamblea haber trabajado para un segundo partido de forma traicionera (Ciudadanos) mientras cobraba de otro (UPyD), y haber colocado a su secretaria como representante en la Junta de Ciudadanos mientras teóricamente preparaba la pre-campaña de UPyD. Vamos, lo que viene siendo un sujeto de un perfil ético intachable, aunque algunos ya avisamos hace tiempo de la estrategia que preparaba este individuo y otros lo vieron con algo más de sentido del humor…

En cualquier país del mundo un sujeto como este sería como poco socialmente penado con el más absoluto desprecio. Desgraciadamente, en España parece que este tipo de cosas generan poca atención demostrando que nuestra crisis es mucho más que económica. Por supuesto, tanto reproche merece el que lo hace, como el que lo acoge con todo beneplácito.

2.- Regeneración o degeneración

Un partido que se llena la boca con regeneración democrática, al menos si lo que pretende es efectivamente llevarla a efecto y no simplemente desarrollar un populismo rancio con el fin de engañar vilmente a votantes incautos, tiene que tener cuidado y afinar con la coherencia del ejemplo, no sea que se descubra como una farsa para sus propios votantes.

Y esto es lo que le ha pasado a Ciudadanos. Porque más allá de la suciedad de la jugada del tránsfuga Ignacio Prendes y su fiel lazarillo y escudero Sancho Panza Herrero (con muy poco de Sancho y mucho de panza o más bien de estómago agradecido), las estrategias sucias y nauseabundas utilizadas han sido estupendamente recibidas por el nuevo partido.

Tal vez muchos no sepan cómo se desarrolló la estrategia de transfuguismo de los ya exmiembros de UPyD a Ciudadanos, así que permítanme desnudar algunas intimidades.

Que el equipo de Prendes pretendía dar la espantada un par de días antes al cumplimiento del plazo de presentación de candidaturas para dejar a UPyD sin opción de presentarse a las elecciones es algo conocido por todos. Desafortunadamente para ellos, se descubrió el pastel de la secretaria actuando como representante de Ciudadanos en la Junta del Principado (conocida por algunos como la Junta del Amor, aunque esa es otra historia), lo que precipitó los acontecimientos y permitió ganar algo de tiempo para que UPyD pudiera configurar sus propias listas.

Pero desde luego no es todo lo que pasó. Tal vez muchos de ustedes no sepan que entre uno y dos meses antes de su huida, el mismo equipo que pretendía marcharse firmó un contrato de alquiler de la sede de Avilés para que UPyD tuviera que hacer frente a los gastos, minimizando así su capacidad económica para la campaña. UPyD tendrá que pagar como mínimo por el contrato firmado dicha sede hasta Septiembre.

Tampoco muchos saben que este grupúsculo contrató la publicidad, incluyendo dípticos y flyers de propaganda para los candidatos que sabía que se iban a marchar a Ciudadanos, por una cuantía de 1.086 €.

Y por si esto ya fuera poco sangrante, da la “casualidad” que uno de los candidatos que sabían que se iba a quedar, Alfredo del Río, figuraba en los folletos publicitarios como Alfonso del Río. Es decir, una vomitiva estrategia no solo de huida, sino una auténtica marranada para minar al partido del que unos estaban cobrando y en el que otros tenían cargos orgánicos.

flyer

La pregunta por supuesto es, ¿ustedes creen que esta gente tiene los principios y valores necesarios para regenerar nada? ¿En serio confiarían a esta gente responsabilidades políticas?

Porque personalmente, más que una regeneración, lo que demuestran estos HECHOS son el avance hacia una profunda degeneración. Si la política patria tradicional estaba ya floja y en crisis, desde luego esta situación confirma el refranero español con aquello de: “otros vendrán que bueno te harán”.

Y lo peor no es que figuras como las mencionadas hayan planificado una estrategia tan ruin, sino que personas a las que se les suponía cierto punto de decencia la hayan avalado con su participación o con su presencia en las listas. Igual que avalarán esta forma de hacer política los futuros votantes convirtiéndose en cómplices de tamaña desvergüenza.

Entre ellos tengo que mencionar la sorpresa que me causó Patricia Rodríguez, cuando “vendió” al principal valedor de su puesto en el equipo de Prendes y gran amigo con su voto en contra (y el de toda su familia) de cara a confirmar la gestora de UPyD-Oviedo.

O a Lolo Iñarra que como toda explicación de su cambio dijo: “llevo mucho tiempo trabajando para cambiar las cosas desde el Ayuntamiento”, es decir, toda una declaración de que “el fin justifica los medios”, y de que lo que de verdad le importaba era conseguir un puestín sin importar el cómo ni el para qué.

¿En serio piensan ustedes que gente que actúa con esta “nobleza” tiene la capacidad de dedicarse a la política para construir una sociedad mejor? Como decía la otra: “es que me desorino”.

3.- Obediencia externa

Desde luego poco plan regenerador se ve en las formas generales de hacer política, pero también en las propias formas internas de gestionarla, más si consideramos que este partido ha reducido la elección interna de candidatos a un mero trámite burocrático fundamentado en un análisis de popularidad y búsqueda de resultados, por encima de un perfil adecuado para llevar a cabo un programa y un proyecto.

O al menos eso cabe considerar si como parece la confección de la lista asturiana de Ciudadanos priorizó estos criterios de forma tan profesional que se basó en los informes de una empresa de Barcelona contratada para tal fin.

4.- Democracia interna

Lo cual, por cierto, también deja en pañales su tan cacareada democracia interna, que convirtió en un sainete todo el paripé de elección de candidatos, despreciando las primarias que tan sonadamente había anunciado y expulsando a los militantes que no estaban dispuestos a participar en semejante circo.

5.- Personalismo

Todo para mayor gloria del otro Mesías, el nacional, que como buen político ambicioso y profesional, tiene una obsesión de control por absolutamente toda decisión que se tome en su partido por pequeña que sea. En definitiva, que haya una sola voz en Ciudadanos, como bien señala hoy el diario El Mundo, y por supuesto, que sea la suya.

Tampoco creo que ello suponga mayor problema para Asturias, pues como ya comentó alguien, Prendes, a pesar de su ambición por llegar a ser diputado nacional, de momento se conforma con establecer su propio chiringuito regional.

6.- Transparencia

No obstante, al margen de las especificidades más concretas señaladas, también hay causas generales para darse cuenta de que este partido conforma una auténtica farsa respecto a aquello que dice representar.

Y el primer aspecto que cabe mencionar es el de la transparencia, considerando que la clasificación de Transparencia Internacional lo sitúa como el partido de ámbito nacional con menor índice de transparencia.

7.- Corrupción

Pero si chistoso es el contraste entre dichos y hechos respecto al ámbito de la transparencia, su postura frente a la corrupción, presunta, real o socialmente hablando, mueve a la más absoluta hilaridad.

En primer lugar por el caso de Jordi Cañas, que repite esa tendencia tan prototípica de la política tradicional de colocar como asesor al que han trincado (o imputado) para que pueda seguir cobrando de los caudales públicos sin exponerse mucho públicamente.

Pero a continuación, por todo un reguero de casos a los que curiosamente de forma mediática no se les presta tanta atención.

Corrupcs

8.- Apoyo de los medios

Porque no deja de ser paradójico el enorme apoyo mediático que Ciudadanos ha tenido de los medios de comunicación que, no debemos olvidar, trabajan para quien trabajan. Razón de más para desconfiar de sus buenas intenciones.

A este respecto, cabe mencionar el artículo del miembro de UPyD, Paco González, que hace un estupendo análisis del por qué se ha querido potenciar a Ciudadanos como un partido bisagra, vistas las alternativas electorales que se abrían ante las nuevas tendencias socio-políticas.

9.- Perfil ideológico

Resumiendo, Ciudadanos no es más que un producto político populista en el ámbito de la derecha sin intencionalidad alguna de cambio, así como se fraguaron tendencias populistas del espectro de la izquierda.

Su objetivo es buscar un complemento al techo de voto de la ideología de derechas encarnado en el PP, ante las nuevas tendencias de reproche y ruptura de la política bipartidista. Dicho de otro modo, el que no quiera votar al PP, ahí tiene a Ciudadanos.

El problema que surge ante esta situación es doble. Por un lado que las copias suelen ser peores que sus originales (eso ya lo decía Platón) y por otro que cuando uno quiere diferenciarse suele extremar sus posiciones.

Así, no es extraño que Ciudadanos, para ganar el voto de su target preferente se haya pasado de frenada, llegando a plantear propuestas políticas que ni tan siquiera el PP ha tenido la osadía de plantear, como pueden ser negar la asistencia sanitaria a los inmigrantes sin papeles, incrementar al 7% el IVA de los productos básicos o un complemento salarial que se podría definir como propuesta demagógica de primera magnitud en un país donde el principal problema sigue siendo el desempleo, no por vagancia poblacional como este partido sugiere, sino por un problema estructural.

Juro que nunca pensé que llegaría el momento en que un partido con amplia representación podría situarse más a la derecha del PP, espectro ideológico que respeto pero que no comparto en absoluto, menos aún, si tratan de vendérmelo apeluchado como un osito amoroso.

10.- Otro bluf

Por todo ello, el término más apropiado para definir esta propuesta electoral parece ser el de…

bluf

Un partido que como decía Fernando Ónega sí paga traidores y que está empezando a ser desenmascarado por sus propios afiliados y potenciales votantes. No en vano, el desencanto interno en Ciudadanos ante los enchufes, las dimisiones y los tránsfugas está empezando a expandirse por todo el territorio nacional.

Y eso que aún no ha llegado a la moqueta con excesivo brío. Ardo en deseos de ver cómo explica a su masa de seguidores propuestas como el pacto fiscal para Cataluña o llevar el Senado a Barcelona, eso sí, una vez que esté en las instituciones. De momento, ya sabemos que hay cosas que es mejor callar.

Permítaseme dedicar este bonito bolero, sin rencor pero de todo corazón, a todas esas personas que fingiendo buscar el bien común, solo persiguen su beneficio…

Salud y libertad…

Anuncios

7 comentarios

Archivado bajo Política

7 Respuestas a “10 razones para no votar a Ciudadanos en Asturias

  1. Pingback: DÍAS DE IRA: HERMANN TERTSCH Y UNA ESPAÑA EN ALARMA | josejazzspaces

  2. Pingback: EL QUE MEJOR CAIGA AL ELECTORADO, UN PROFESOR Y UNA ANÉCDOTA | josejazzspaces

  3. Pingback: EL ÚLTIMO SOLDADO DE ROCROI | josejazzspaces

  4. Pingback: NIÑOS, JURAMENTOS, TRÁNSFUGAS Y CORRUPTOS | josejazzspaces

  5. Pingback: 200 razones por las que Ciudadanos es un fraude | cancerverus

  6. Pingback: GUIA DEL VOTANTE ILUSTRADO | josejazzspaces

  7. Pingback: ELECCIONES FRANCESAS: COSAS QUE PASAN EN FRANCIA (Y NO EN ESPAÑA) | josejazzspaces

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s